Xataka – La empresa biométrica de Sam Altman hace su primer gran movimiento: una verificación universal orientada a grandes bancos
En un momento en el que los deepfakes y los agentes de IA pueden darse la mano para operar en nombre de usuarios y suplantar a quien sea en una videollamada, las empresas buscan las formas de comprobar que, al otro lado de la cámara, hay una persona. En ese escenario, World, la empresa de biometría cofundada por Sam Altman, ha levantado la mano para decir que su producto puede ser esa pieza extra de seguridad, y tiene el cliente perfecto en mente.
Bancos.
En corto. Alex Blania, cofundador de World, presentó en la conferencia Money 20/20 de este pasado 18 de octubre World ID enfocado a banca y finanzas. Se trataría de la primera vez que la compañía empaqueta su protocolo de identidad para una industria específica, y esa es la palabra, «empaquetar», ya que mete en un mismo saco tres productos que ya existían:
- World ID app: una cartera de identidad que guarda y presenta los credenciales de cada usuario.
- World ID for Zoom: confirma que, en una videollamada, el interlocutor es una persona y no un deepfake.
- World ID for Agents: permite delegar esas pruebas a un agente de IA para que las realice y presente ante terceros. Uno de los directivos de World lo comparó con un poder notarial.
Bancos como objetivo perfecto. Algunas de estas tecnologías, como la de los agentes, se encuentran en beta, pero desde World citan algunas grandes financieras como socios clave con los que explorará cómo aplicar la tecnología a este sector tan delicado. De hecho, y según declaraciones de un portavoz de World a Fortune, algunos de estos socios tendrán Orbs en sus oficinas para escanear a los empleados.
El proyecto del iris. Y aquí volvemos a ese ‘Orb’ que tanto dio que hablar hace unos meses. Fue en 2019 cuando Sam Altman y Blania fundaron Tools for Humanity y, tiempo después, lanzaron el Orb, ese escáner del iris que se colocó en algunas ciudades y que ofrecía criptomonedas a cambio de los datos del iris. Esto a algunos podía sonarles bien, pero realmente estabas vendiendo tus datos biométricos más únicos a cambio de migajas.
Se desató una polémica considerable y, en octubre de 2024, la empresa se rebautizó como World y cambió el enfoque al de la seguridad en la era de la IA, creando las herramientas para demostrar que un humano es… bueno, un humano en Internet. Según la compañía, más de 18 millones de personas ya tienen su certificado de que son humanos. La verdad es que tiene algo de gracia.
Algo hay que hacer. Más allá de esto, Blania defendió en el Money 20/20 que esta prueba sería la puerta de entrada a casi cualquier transacción en el Internet del futuro y, nos parezca descabellado o no, en la época en la que nos encontramos es evidente que algo hay que hacer. Ya no hablamos de algo a nivel de usuario como el timo del hijo en apuros, sino de la conversación en las esferas de las grandes financieras.
Según un pronóstico de Deloitte, las pérdidas por fraude en EEUU podrían llegar a los 40.000 millones de dólares en 2027 frente a los 12.300 millones en 2023, todo debido al impulso de la IA y las herramientas que ofrece para facilitar ese engaño. Y en CoinCentral ponen como ejemplo un caso que menciona la propia World, el de un empleado de Arup (una multinacional británica de ingeniería, diseño y consultoría) que, en 2024, transfirió 25,6 millones de dólares tras una videollamada en la que todos los demás participantes eran deepfakes.
PERO. El gran problema es que, si bien el argumento de World es proteger a las grandes empresas del fraude financiero por IA, la solución implica exigir datos biométricos muy sensibles, y ahí la propia World arrastra un historial regulatorio considerable. En España, la AEPD ordenó una medida cautelar que paralizó el tratamiento de datos de Worldcoin cuando más de 400.000 usuarios ya se habían registrado en España. En diciembre de ese mismo año, Alemania pidió borrar los datos y, en 2025, otros países pidieron el cese inmediato de las operaciones.
Pero bueno, la defensa de World es técnica, afirmando que borran la imagen del iris y que sólo conservan un código cifrado por usuario que garantiza la protección y privacidad de la persona. Sólo queda ver si tras el batacazo en algunos ámbitos, World puede encontrar una vía para vender su producto a la gran banca que maneja operaciones en cantidades que se nos escapan.
Ahora bien, como quieran aplicarlo a nivel mundial, tendrán que pelear con la ley de varios países. Y no dejo de pensar que, de nuevo, es otra vez la historia del fabricante de la bomba nuclear vendiendo el búnker para protegerte de esa bomba.
Imágenes | Worldcoin, Flickr (editada)
Vía | The Block
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La noticia
La empresa biométrica de Sam Altman hace su primer gran movimiento: una verificación universal orientada a grandes bancos
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Alejandro Alcolea
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