Buscar:

Xataka – El problema invisible del embarazo tiene nombre. Una de cada 20 mujeres lo sufre en silencio: “es como estar en un tren del que no puedes bajarte”

El problema invisible del embarazo tiene nombre. Una de cada 20 mujeres lo sufre en silencio: “es como estar en un tren del que no puedes bajarte”

En 1992, la Princesa Diana de Gales, rompió uno de los grandes tabúes de su época al revelar su bulimia en el libro Diana: Her True Story. Aquella confesión provocó lo que muchos especialistas llamaron después el “Diana Effect”: miles de mujeres empezaron a pedir ayuda por primera vez al verse reflejadas en alguien que parecía tenerlo todo. Fue una de las primeras veces que el mundo entendió que el embarazo, el cuerpo y la comida podían librar guerras invisibles.

La tormenta perfecta tiene nombre. El embarazo suele presentarse como una etapa de plenitud, pero para algunas mujeres puede convertirse en el escenario perfecto para reactivar o desencadenar un trastorno alimentario. Ese fenómeno, popularmente conocido como pregorexia, no es un diagnóstico oficial, pero sí describe una realidad cada vez más visible: la obsesión por controlar el peso en un momento en el que el cuerpo cambia de forma inevitable. 

Los expertos advierten que alrededor de una de cada veinte mujeres lo sufre durante la gestación, muchas veces en silencio. La psiquiatra Megan Galbally lo resumía en la BBC con una imagen demoledora: “Es como estar en un tren del que no puedes bajarte”. Esa es la esencia del problema: el cuerpo avanza y la mente intenta frenarlo.

Pregnant Woman Pregnancy Pregnant Photos Mother Preview

El cuerpo cambia y la mente entre en guerra. Para mujeres con antecedentes de anorexia, bulimia o trastornos por atracón, el embarazo puede reabrir heridas que parecían cerradas. A ese respecto, Elizabeth Claydon, hoy investigadora en salud pública, describe cómo su recuperación se quebró cuando su cuerpo empezó a transformarse. “Sentía que había una batalla entre mi embarazo y mi trastorno alimentario”, explica

Y la frase más dura llega después: “Era como despertarme en un cuerpo que no era mío”, contaba. Esa desconexión corporal es el núcleo psicológico de esta crisis. Lo que para unas es crecimiento, para otras puede sentirse como pérdida absoluta de control.

La presión invisible de engordar. Porque el embarazo obliga a algo que un trastorno alimentario lleva años combatiendo: ganar peso. Y ahí está la bomba. La psicóloga clínica Gemma Sharp lo llama sin rodeos “la tormenta perfecta para un trastorno alimentario”. 

Hormonas, insomnio, cambios metabólicos, emociones a flor de piel y una transformación física acelerada concentran en pocos meses lo que en otras etapas ocurre durante años. Más del 70% de las mujeres embarazadas o en posparto dicen sentirse incómodas con su imagen corporal. El problema es que cuando esa incomodidad se convierte en restricción, purgas o ejercicio obsesivo, muchas ni siquiera se atreven a decirlo.

El coste físico para madre y bebé. Es el momento donde la cuestión deja de ser psicológica y se vuelve biológica. Cuando falta nutrición, el cuerpo materno prioriza al feto y empieza a sacrificar sus propios recursos. Eso puede traducirse en pérdida muscular, deterioro óseo, anemia y complicaciones graves.

Los estudios muestran que anorexia y bulimia casi duplican ciertos riesgos durante el embarazo: sangrados, vómitos severos, abortos espontáneos, bajo peso al nacer y partos prematuros. Y el impacto no termina ahí. Los primeros mil días de vida son críticos para la salud futura del niño, desde su metabolismo hasta su riesgo cardiovascular. La alimentación de la madre es literalmente una inversión biológica a largo plazo.

El posparto: la segunda emboscada. Si el embarazo es la primera gran sacudida, el posparto puede ser aún más brutal. Cambios hormonales, agotamiento extremo, nuevas responsabilidades y la presión cultural de “recuperar el cuerpo” hacen que muchas recaídas exploten justo después del parto. 

La instructora de yoga Courtney Louise lo cuenta con crudezaEl posparto fue mentalmente muy doloroso para mí. Sentía tanta rabia que me iba al coche a gritar. Me sentía atrapada”. Esa sensación de encierro explica por qué un 13% de las madres en posparto cumplen criterios clínicos de trastorno alimentario.

Un problema que casi nadie ve. Lo más inquietante es que sigue siendo un trastorno oculto. Muchas señales se confunden con síntomas normales del embarazo: vómitos, cambios de apetito o preocupación por el cuerpo. La propia Sharp lanza una de las frases más duras en la BBC: “Los cuerpos de las mujeres embarazadas parecen propiedad del mundo”.

Todo el mundo opina, mide, vigila y comenta, pero pocas veces pregunta qué pasa realmente por dentro. Solo un 10% de las embarazadas con bulimia son identificadas correctamente. El resto navega sola, entre culpa y silencio.

La recuperación también puede empezar aquí. Y, sin embargo, los expertos insisten en que este momento también puede ser una oportunidad única para sanar. El embarazo, precisamente porque pone en juego dos vidas, puede convertirse en una motivación poderosa para romper el ciclo. 

La clave, cuentan, es apoyo temprano, sin juicio y coordinado entre obstetras, nutricionistas y psicólogos. Linda Shanti lo resume de forma perfecta: “Todo el mundo tiene un trastorno alimentario a solas, pero nadie se recupera a solas”. Dicho de otra forma, el secreto mantiene viva la enfermedad, y compartirla puede empezar a desmontarla.

Imagen | Pexels

En Xataka | Hay embarazadas suplementándose con vitamina D para mejorar la salud de su hijo. Un nuevo estudio tiene algo que decirles

En Xataka | Llevamos décadas mandando a las embarazadas a la cama por precaución. La ciencia acaba de demostrar que es un gran error


La noticia

El problema invisible del embarazo tiene nombre. Una de cada 20 mujeres lo sufre en silencio: “es como estar en un tren del que no puedes bajarte”

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Miguel Jorge

.

Xataka – China es responsable de 3 de los 4 peores episodios de basura espacial del siglo XXI y un último suceso demuestra que no mejora

China es responsable de 3 de los 4 peores episodios de basura espacial del siglo XXI y un último suceso demuestra que no mejora

El pasado 9 de junio, el cohete chino Zhuque-2E liberó en órbita terrestre baja dos satélites sin ningún tipo de incidencia. Con esto, la etapa superior del cohete ya había finalizado su misión. China no reutiliza los cohetes, como hace SpaceX, por ejemplo. Sin embargo, como cualquier otra compañía espacial, da igual si es privada o pública, tiene la obligación de intentar que sus cohetes desechados no supongan un riesgo para su vecindario espacial o para la misma Tierra. 

Desgraciadamente, el país asiático no es muy eficiente evitando que esto ocurra. Por eso, no es del todo sorprendente que la etapa superior de Zhuque-2E acabase explotando, expulsando violentamente más de 100 piezas a una peligrosa distancia de la Estación Internacional Espacial y buena parte de los satélites de Starlink.

Por los pelos. Una Fuerza Espacial de Estados Unidos dedicada a inspeccionar el espacio en busca de posibles actividades peligrosas fue la que dio la voz de alarma sobre este suceso. No se dieron muchos detalles, más allá de que el responsable de la explosión había sido el cohete Zhuque-2E, con una etapa superior de 8 metros de longitud y 3,35 metros de diámetro. Sin embargo, Darren McKnight, investigador técnico senior de la empresa de inteligencia orbital LeoLabs, sí que se aventuró a calcular en declaraciones a Ars Technica que, posiblemente, la explosión habría liberado entre 100 y 150 escombros en la órbita terrestre baja. 

La parte más alta de la órbita en la que ha sucedido todo se cruza con la órbita de la Estación Espacial Internacional. Sin embargo, la resistencia atmosférica residual estaría empujando los escombros por debajo de ésta, de manera que no supondría un peligro para ella. No se puede decir lo mismo de los satélites Starlink, muchos de los cuáles sí que siguen bastante cerca de algunos de los fragmentos de la explosión. Por suerte, también a causa de la resistencia atmosférica residual, estos escombros seguirán bajando, de modo que en unos pocos meses deberían reentrar en la atmósfera terrestre y quemarse en fragmentos mucho más pequeños que ya no supondrían un riesgo. 

Muchos temen a China. Los expertos llevan años alertando sobre el papel de China en la generación de basura espacial. Actualmente, Rusia y la antigua Unión Soviética lideran la lista de restos relacionados con el lanzamiento en órbitas de larga duración. Les siguen China y Estados Unidos. No obstante, mientras que Rusia y Estados Unidos están disminuyendo estas cifras cada vez más, la cantidad de este tipo de fragmentos asociados a la carrera espacial china ha aumentado en un 150% en los últimos 5 años. 

3 de 4 eventos peligrosos. Un buen ejemplo del riesgo que supone China en este aspecto es que es responsable de 3 de los 4 mayores eventos de liberación explosiva de escombros en la órbita terrestre baja durante el siglo XXI. El primero de ellos tuvo lugar en 2007, con Fengyun-1C

Se trataba de una prueba antisatélite, por lo que se usó un vehículo de destrucción cinética para impactar deliberadamente sobre un satélite chino de observación meteorológica. Se liberaron 3.500 escombros. Por otro lado, en 2022 y 2024 hubo explosiones en la etapa superior de un cohete Long March 6A. Fue algo parecido a lo que ha ocurrido ahora, aunque se formaron más fragmentos. 500 en 2022 y entre 700 y 900 en 2024.

El único caso que no es chino. El cuarto de estos eventos peligrosos fue otro ensayo antisatélite, pero esta vez llevado a cabo por Rusia. Así fue como el satélite Cosmos 1408 fue destruido, con la liberación posterior de 1.800 fragmentos.

Basura Espacial2

La basura espacial es un problema cada vez más serio

Las soluciones. Todas las empresas que liberen vehículos inactivos en la órbita terrestre baja o en órbita geoestacionaria deberían hacer lo posible para que no se conviertan en fragmentos peligrosos. Por un lado, se puede intentar realizar una desorbitación controlada para que los objetos vuelvan a la Tierra, sin perder el control sobre ellos. También se puede realizar una pasivación, en la que los tanques se vacían de combustible para evitar que se produzcan explosiones por presurización. Posiblemente, lo que ha pasado en China se deba a que ha quedado algo de combustible residual. 

También se pueden enviar los cohetes o satélites de órbita geoestacionaria a una órbita cementerio. Esta es una órbita más alta, lejos de cualquier órbita operativa en la que haya satélites, naves o instalaciones de cualquier tipo que estén en funcionamiento y puedan sufrir un impacto. Finalmente, si el objeto en cuestión está en una órbita muy baja, se puede controlar hasta que se desorbite naturalmente. Todo esto podría hacerlo China, pero no parece estar invirtiendo lo suficiente en optimizar los resultados.

Cuidado con el efecto dominó. Este tipo de sucesos podrían ser peligrosos si se produce algo conocido como síndrome de Kessler. Es un fenómeno que comienza cuando un fragmento de basura espacial choca con otro o con un objeto activo, como un satélite, rompiéndolo y generando más fragmentos que a su vez siguen chocando. Sería una especie de efecto dominó que podría causar graves daños a toda la infraestructura espacial que hemos ido desplegando poco a poco. 

Por todo esto, lo sucedido con este último cohete chino es una llamada de atención a lo que podría pasar en un futuro. No es un caso grave, en comparación con otros, pero sigue sucediendo. Si este país no toma medidas, las consecuencias serán cada vez más peligrosas.

Imagen | 中国新闻社 | NASA

En Xataka | La limpieza orbital ya no es ciencia ficción: el primer servicio regular de recogida de basura espacial llegará en 2027


La noticia

China es responsable de 3 de los 4 peores episodios de basura espacial del siglo XXI y un último suceso demuestra que no mejora

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Azucena Martín

.

Xataka – Creíamos que las ciudades eran un desierto para las abejas, pero bajo este cementerio de Nueva York viven 5,5 millones

Creíamos que las ciudades eran un desierto para las abejas, pero bajo este cementerio de Nueva York viven 5,5 millones

Aunque las ciudades tienen su propia fauna, la realidad es que podría pensarse con todo el sentido del mundo que para los animales de toda índole el entorno urbano queda muy por detrás del campo en diversidad y calidad de vida: hay mucho asfalto, ruido, contaminantes… bueno pues sí, pero no, porque hay un lugar donde las abejas han encontrado un auténtico paraíso residencial: un cementerio en Ithaca, Nueva York. 

Donde tú ves un cementerio, las abejas ven el paraíso. Resulta que una técnica de laboratorio llamada Rachel Fordyce tenía un truco para llegar hasta su trabajo en la Universidad de Cornell sin pagar el parking: aparcar al otro lado y darse un paseo atravesando el East Lawn Cemetery. En primavera de 2022 llegó a su puesto con un tarro lleno de abejas que se había encontrado en el camino: ese fue el comienzo de todo. 

Las abejas del interior eran Andrena regularis, conocida como «abeja minera común», una especie silvestre y solitaria que anida bajo tierra. Es decir, que no tiene reina y tampoco construye colmenas. Cada hembra excava su propio túnel, pone sus huevos, los deja aprovisionados de comida y los sella. Y bajo el suelo del cementerio de Ithaca hay millones, más concretamente 5,56 millones en poco más de 6.000 metros cuadrados, que salen cada primavera a polinizar los manzanos de los alrededores.

Por qué es importante. Porque es la mayor población de abejas silvestres con nido en el suelo jamás documentada y muy lejos de la segunda, de 1,6 millones de individuos de una especie diferente en Arizona. Y su labor es esencial: los polinizadores en general son responsables de la producción de aproximadamente el 75% de los cultivos alimentarios mundiales según la FAO

Como explica Bryan Danforth, profesor de entomología de la Universidad de Cornell, hay que protegerlas: «Si no preservamos los sitios de nidificación y alguien los pavimenta, podríamos perder en un instante 5,5 millones de abejas que son polinizadores importantes». Lo más llamativo de todo es que esta enorme población estaba ahí, en plena civilización y al lado de una de las universidades más prestigiosas del mundo.

Contexto. Contrariamente a la creencia popular, el modo de vida más común de las abejas es en solitario y con nido en el suelo: aproximadamente el 75% de las abejas del planeta viven así. Puede que esas abejas que producen miel y viven en colmenas sean las más famosas, pero son minoría absoluta. Las abejas silvestres solitarias no son tan conocidas, pero su labor polinizadora es clave en la naturaleza y en la alimentación. Así pues, esa enorme población vive de forma independiente pero concentrada en ese lugar porque las condiciones del sustrato son óptimas.

La mala noticia es que los polinizadores están en declive: según el informe de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas, más del 40% de las especies de insectos polinizadores están amenazadas. En ese escenario, encontrar una población tan grande en una ciudad evidencia que hay más refugios para la biodiversidad de los que pensábamos y hay que encontrarlos antes de que desaparezcan (y si es posible, evitarlo).

En detalle. Sabíamos de la presencia de Andrena regularis en ese cementerio desde 1935, pero no fue hasta 2021 cuando la comunidad científica empezó a intuir lo que había bajo tierra. Para estimar la población, el equipo instaló trampas de malla en 10 puntos del cementerio entre el 30 de marzo y el 16 de mayo de 2023. El resultado fue extraordinario: como explica la nota de prensa de la universidad neoyorkina, es el equivalente a 200 colmenas de abejas melíferas en apenas un terreno de 0,6 hectáreas y más del triple de la población de Manhattan.

Sí, pero. El estudio tiene limitaciones importantes, como que los datos poblacionales son de una sola primavera (la de 2023) y que la cifra es una estimación estadística y no un inventario real, así que no sabemos si la población sube, baja, se mantiene estable o cómo le afecta el cambio climático, que está adelantando la floración de los manzanos y por tanto, alterando calendario vital de las abejas. Y aunque sea la mayor agregación de abejas silvestres nidificantes documentada hasta la fecha, su presencia en un cementerio sugiere que puede haber otras de cuya existencia desconozcamos.

En Xataka | Tenemos un grave problema con la extinción de las abejas. Reino Unido quiere solucionarlo con ladrillos

En Xataka | Si la pregunta es cómo proteger a las abejas y otros insectos, en Perú lo tienen claro: reconociéndoles derechos legales

Portada | Marisol Benitez, Chad Madden y Damien TUPINIER  


La noticia

Creíamos que las ciudades eran un desierto para las abejas, pero bajo este cementerio de Nueva York viven 5,5 millones

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Eva R. de Luis

.

Xataka – Fallece Claude Guillemot, el cofundador de Ubisoft que convirtió una tienda de Bretaña en un imperio del videojuego

Fallece Claude Guillemot, el cofundador de Ubisoft que convirtió una tienda de Bretaña en un imperio del videojuego

Claude Guillemot, uno de los cinco hermanos que fundaron Ubisoft en 1986 y hasta ahora actual vicepresidente ejecutivo de operaciones de la compañía, falleció ayer 19 de junio de 2026 a los 69 años de edad al estrellarse su avioneta Cessna 421 en un campo cercano al aeródromo de La Baule, en el departamento de Loira Atlántico, como recoge France 3. La otra víctima mortal es un instructor de vuelo de Rennes cuya identidad aún no ha sido confirmada.

El arquitecto silencioso de Ubisoft. Aunque su hermano Yves Guillemot es la cara más visible de la empresa como CEO, el papel de Claude en el nacimiento de Ubisoft fue esencial: según 3DJuegos, fue quien abrió Guillemot Informatique en Carentoir en 1984, la tienda de informática primigenia que sirvió como base de esa Ubisoft que nacería apenas un par de años después. 

Hasta su fallecimiento ha sido miembro activo del Consejo de Administración y, según la ficha de su compañía, aportaba a la directiva su experiencia internacional en Asia y su conocimiento en profundidad de las tecnologías de hardware y distribución de videojuegos. Fue también CEO de Guillemot Corporation desde 1997, empresa especializada en periféricos para videojuegos bajo las marcas Thrustmaster y Hercules, presente en más de 140 países.

En el peor momento de Ubisoft. El fallecimiento de Guillemot golpea a una empresa que atraviesa una época complicada: Ubisoft ha registrado pérdidas récord de 1.300 millones de euros en el ejercicio fiscal 2025-26, con una caída de ingresos del 17,4%. La crisis tiene causas concretas: ha cancelado seis juegos, entre ellos el remake de ‘Prince of Persia: The Sands of Time‘, y retrasado otros siete, asumiendo como perdidos los 650 millones en desarrollo ya gastados. Para lograr liquidez, ha transferido el 25% de Vantage Studios a Tencent por 1.160 millones de euros.

La compañía prevé que el curso que viene también será en números rojos, con una caída adicional de ventas estimada de entre el 8% y el 9% y no espera volver a la rentabilidad hasta el ejercicio 2027-28. El propio Yves Guillemot anunció en enero de 2026 un «reset» a gran escala,  describiendo el momento de la compañía como una oportunidad para volver al crecimiento sostenible.

El fin de una era. A falta de que el Bureau d’Enquêtes et d’Analyses complete la investigación del accidente, lo que ya es definitivo es la pérdida de uno de los cinco arquitectos de la única gran multinacional europea del videojuego capaz de competir con los grandes estudios norteamericanos y japoneses durante cuatro décadas. La familia Guillemot controla en torno al 14% del capital de Ubisoft a través de Guillemot Brothers SE (según datos de Euronext París), y la reorganización de esa estructura de control será una de las primeras cuestiones que el mercado vigilará en las próximas semanas.

En Xataka | Qué pasa con Ubisoft: tras cancelar seis juegos y ajustar su estructura, este el plan del gran estudio francés

En Xataka | Un solo programador, mecánicas sencillas, gráficos cutres e interfaz de Paint. Y lleva ganados diez millones en una semana

Portada | Shuichi Aizawa


La noticia

Fallece Claude Guillemot, el cofundador de Ubisoft que convirtió una tienda de Bretaña en un imperio del videojuego

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Eva R. de Luis

.

Xataka – Una quesería artesanal de California estuvo a punto de quebrar. Hoy es un negocio boyante gracias a algo: agentes de IA

Una quesería artesanal de California estuvo a punto de quebrar. Hoy es un negocio boyante gracias a algo: agentes de IA

Al norte de San Francisco hay una ciudad llamada Petaluma donde se encuentra una fábrica de queso con el mismo nombre. Petaluma Creamery tiene más de un siglo de historia y llegó a generar 50 millones de dólares en su época dorada, pero varios factores hicieron que estuviera a punto de desaparecer. La historia de su salvación es la prueba de que la IA no siempre llega para destruir empleos, también puede salvar negocios.

Una quesería legendaria a punto de desaparecer. Cuentan en Fortune que Larry Peter compró Petaluma Creamery en 2004 cuando la cooperativa estaba a punto de echar el cierre. Fue él quien la convirtió en una marca de renombre que surtía a cientos de supermercados y restaurantes. Tras más de una década de éxitos, 2020 fue el principio del fin: la pandemia hizo que los pedidos bajaran, Larry tuvo problemas de salud y perdieron a Chipotle, uno de sus clientes más importantes.

El primo informático. No es un meme. Larry Peter tenía un primo, Daniel Peter, que no era informático sino algo aún mejor: 17 años trabajando en Salesforce implementando sistemas de planificación para fabricantes. Además, justo se había cogido un año sabático así que fue la oportunidad perfecta y acabó convirtiéndose en el CTO de la quesería (adiós, año sabático). 

Lo que se encontró Daniel fue una empresa que funcionaba de forma totalmente arcaica. Todos los pedidos se registraban en papel, pero las facturas se anotaban en QuickBooks, un software de contabilidad. El problema es que cada uno de los más de 150 artículos tenía un código que los empleados tenían que saberse de memoria, como por ejemplo CY para cheddar amarillo. Por si fuera poco, se facturaba en libras, pero los pedidos eran siempre cajas o piezas. Adiós, año sabático.

Primer paso: digitalizar. Lo primero que hizo el nuevo CTO de la empresa fue instalar internet de fibra óptica y empezó a llevar todos los datos  acumulados durante décadas a la nube. Una vez estaba todo digitalizado y la casa estaba ordenada, Daniel levantó un sistema operativo basado en Salesforce y la plataforma de IA Agentforce. Aquí es donde las cosas se pusieron interesantes. 

Agentes de IA al rescate. Con la casa ya ordenada, se añadió la capa de inteligencia y creó distintas herramientas para llevar el negocio. Lo primero que hizo fue cargarse la jungla de códigos para cada artículo y la sustituyó por una que permitía buscar con texto natural. Además, transforma las cajas o piezas de queso en libras automáticamente, haciendo que registrar pedidos sea un proceso mucho más rápido

Otro de los agentes que implementó es capaz de predecir lo que un cliente va a pedir basándose en el histórico de compras, así se pueden hacer pedidos más rápido y si un cliente olvida algo el sistema lo recuerda. También hay un agente que planifica las rutas de reparto que se puede modificar con prompts naturales y, por último, un agente se dedica a controlar la trazabilidad de la leche, registrando datos como el peso, temperatura, hora y origen. 

El toque humano. Los agentes IA mejoraron toda la operativa de la empresa, pero hay una cosa que no saben hacer y es buscar clientes. Para eso, Larry Peter contó con la ayuda de Kevin Goddard, que trabajó como comercial  en el sector durante décadas. El resultado de unir su red de contactos con las nuevas herramientas, logró que la empresa pasara de tener sólo 13 clientes a más de 300. Petaluma Creamery aún está lejos de facturar los 50 millones de su mejor momento, pero ya planean llegar a los 10 millones el año que viene.

El futuro. La IA está reconfigurando el mercado laboral y en muchos casos eso se traduce en despidos masivos, pero no siempre es así y la historia de esta quesería muestra la otra cara de la automatización y la IA. «Es muy probable que este lugar ya no existiera sin ella» dice Daniel Peter, el primo CTO. Al final, parece que la vida entre la fábrica y la granja le ha gustado y el año sabático va a alargarse un poco más de lo previsto. 

Imagen | Petaluma Creamery

En Xataka | Las empresas han abrazado con éxito a los agentes de IA. Tanto que se están ahogando en ellos


La noticia

Una quesería artesanal de California estuvo a punto de quebrar. Hoy es un negocio boyante gracias a algo: agentes de IA

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Amparo Babiloni

.

Hard Zone : Hardware, Reviews, Noticias, Tutoriales, Foros de ayuda – 4TB de almacenamiento: ¿necesitas un SSD o un HDD para tu biblioteca de juegos?

A la hora de comprar espacio de almacenamiento adicional para nuestro PC, lo primero que debemos tener en cuenta es que tipo de datos vamos a almacenar en su interior (no solo la diferencia de precio entre un SSD y un HDD), sino también por el rendimiento que nos puede llegar a ofrecer y del tipo de aplicaciones que utilicemos.

Si el uso principal que le vamos a dar a una unidad de almacenamiento de 4 TB o capacidades inferiores, es como biblioteca para juegos, lo lógico pensar es que necesitamos de un SSD, sin embargo, no siempre es así, ya que depende de a qué tipo de juegos juguemos (valga la redundancia).

SSD: el estándar obligatorio en videojuegos

Instalar juegos triple A en un disco duro mecánico (HDD) no solo implica esperar más en las pantallas de carga también impacta directamente en la jugabilidad, provocando stuttering (tirones), texturas que no se cargan o lo hacen con retraso, y fallos en el sonido, entre otros problemas.

Este es uno de los motivos por el que muchos juegos triple A, por no decir prácticamente todos los que llegan al mercado, no recomiendan un SSD como mínimo, sino que se trata de un requisito mínimo para poder mover el juego para así poder aprovechar la tecnología DirectStorage disponible únicamente en unidades SSD.

Requisitos PC Crimson Desert
Crimson Desert, al igual que muchos otros títulos, requiren de un SSD como unidad de almacenamiento para poder funcionar – Foto: Pearl Abyss

Sin DirectStorage, cuando un juego necesita cargar una textura, los datos los descomprime la CPU para pasarlos a la VRAM de la tarjeta gráfica, un proceso lento ya que los procesadores no están diseñados para trabajar con grandes cantidades de datos, sino tareas lógicas complejas. Este es uno de los motivos por el que los desarrolladores ponían pasillos largos o ascensores que tardaban la vida para dar tiempo al juego a cargar los datos de la siguiente fase.

DirectStorage, se obliga de la CPU creando una autopista directa entre el almacenamiento y la tarjeta gráfica última responsable de descomprimir los datos del juego. A diferencia de las CPUs, las GPU si están diseñadas específicamente para esta tarea. También es de gran ayuda que los SSD puedan procesador miles de peticiones de datos de forma simultánea, algo que los HDD no pueden hacer ya que únicamente pueden leer una fila de datos a la vez (el cabezal que lee los datos no se puede multiplicar).

Xataka – Hace 90 años una empresa vasca decidió fabricar el «Rolls-Royce de las grapadoras». No le ha ido especialmente bien

Hace 90 años una empresa vasca decidió fabricar el "Rolls-Royce de las grapadoras". No le ha ido especialmente bien

¿Qué tienen en común el MoMA, Vladimir Putin, el expresidente colombiano Andrés Pastrana y la veterana reportera Gillian de Bono, quien durante décadas se dedicó a aconsejar a los acaudalados lectores de Financial Times cómo gastar con estilo sus cuartos? La respuesta tiene solo dos caracteres: M5, la grapadora de la marca vasca El Casco. Su nombre quizás no te suene, pero seguro que sí lo hace su imagen, pulcra, eficiente, sofisticada. Tanto, que ha elevado la grapadora a la categoría de arte digno de los escritorios de mandatarios y museos.

A pesar de todo eso y de su historia centenaria, El Casco no ha logrado esquivar la quiebra. Tras declararse en bancarrota, ahora su legado se vende al mejor postor.

El arte de juntar folios. La vida nos ofrece mucha clase de placeres, pero hay uno que desconocíamos hasta que la empresa vasca El Casco se puso a trabajar: el de juntar papeles. Así lo reconoció hace unos años, Gillian de Bono, la veterana reportera de la sección de How I spend it (‘Cómo lo gasto’) del diario Financial Times. En 2017, tras probar la grapadora M5 de la compañía guipuzcoana, reconoció a sus lectores que jamás había disfrutado tanto al grapar unos papeles.

No ha sido la única. El diseño, la eficiencia y sobre todo la elegancia de las grapadoras de El Casco (la M5 es quizás la más famosa y exclusiva, pero en el catálogo de la empresa hay bastantes más modelos) las ha llevado a lugares tan insospechados como la colección del museo MoMA de Nueva York o los escritorios de Vladimir Putin y Andrés Pastrana, además de los despachos de directivos de todo el mundo. Al fin y al cabo, grapar hojas de informes quizás sea una tarea mundana, pero eso no significa que no pueda hacerse con glamour.

Grapadora Casco 5le

«El Roll-Royce de las grapadoras». Quizás la mejor definición de la M5 la dio hace años el diseñador Juli Capella. Para él, recuerda El País, la creación vasca es algo así como «el Rolls-Royce de las grapadoras». Puede sonar a exageración, pero la frase se entiende mejor si se tienen en cuenta varios factores. 

Primero, el diseño del artículo, que ha permitido que en muchos casos pase de padres a hijos y siga cumpliendo su función igual que hace décadas. Segundo, su historia: la empresa que tiene detrás remonta sus orígenes a antes de la Guerra Civil. Tercero, su exclusividad (y precios): en su catálogo online pueden encontrarse diferentes modelos que van de 150 hasta casi 400 euros.

Y sin embargo… Todo lo anterior garantiza a las grapadoras de El Casco un lugar privilegiado en la historia del diseño patrio, pero eso no significa que a nivel empresarial le tengan que ir bien. Al contrario. El paso de las décadas, el cambio de hábitos, la digitalización y la competencia de artículos low cost de Asia ha terminado pasando factura a la compañía, incapaz de equilibrar sus cuentas.

A comienzos de año Tuncalya, la empresa de origen eibarrés detrás de la marca El Casco, se declaró en quiebra y meses después, en mayo, se subastó la mayoría de maquinaria e instalaciones que le permitían fabricar sus grapadoras.

Grapadora

Marcas, dominios y know-how. Ahora llega el segundo (y definitivo) capítulo de su epílogo corporativo. Como recordaba hace unos días El Correo, esta semana se subasta la otra parte de su legado empresarial: una veintena de registros de marca en distintos países, el know-how acumulado tras décadas de actividad, su fondo comercial y una serie de dominios web que seguirán vigentes al menos hasta octubre de 2026 o 2030. La puja la organiza Pacelma Auctions, sale en un Lope único con un precio de partida de 50.000 euros y se enmarca en el procedimiento concursal supervisado por un juzgado de San Sebastián.

Algo más que diseño. Aunque lo que probablemente enamoró a Putin, Pastrana y de Bono es el diseño de las grapadoras, El Casco destaca por otra razón: su historia. Las raíces de la compañía hay que buscarlas en el País Vasco de los 20, cuando Juan Olave y Juan Solozabal (ex empleados de Orbea) fundaron un negocio en Éibar que inicialmente se dedicó a las armas. 

Tras unos años marcados por la Gran Depresión y la Guerra Civil, la compañía decidió apostar por los artículos de oficina. Lo que no cambió fue su mentalidad. «Una grapa debería desfilar por la grapadora con la misma precisión que una bala por el cañón de un revólver», explica Joan Solozábal, nieto del fundador.

Contra viento y marea. A lo largo de su extensa trayectoria la firma se ha encontrado con alguna que otra crisis. En 1937, solo unos años después de que empezara a fabricar artículos de papelería, el negocio sufrió el zarpazo de la Guerra Civil: la localidad sufrió bombardeos que dejaron a la empresa dañada. 

Con el tiempo pudo retomar su actividad, se dotó de una fábrica más amplia y, ya en los 60, reunió a unos 200 empleados. Las crisis de las décadas siguientes, la digitalización y la competencia del low cost sin embargo minaron su negocio.

En 2014 la empresa se vio abocada al concurso de acreedores, una situación delicada que salvó gracias al inversor turco (y antiguo cliente de la firma) Bayrak Vedak. Su desembarco dio un balón de oxígeno a la compañía guipuzcoana, pero no le ha permitido capear plenamente el temporal. Doce años después de aquel episodio crítico y pese a los intentos por reenfocar el negocio, la firma se declaró en quiebra a comienzos de 2026. Ahora su futuro se queda en el aire.

Imágenes | El Casco y Wikipedia

En Xataka | Qué fue de Barreiros, la empresa de automoción española que fabricó los Dodge «made in Spain» en la segunda mitad del siglo XX


La noticia

Hace 90 años una empresa vasca decidió fabricar el «Rolls-Royce de las grapadoras». No le ha ido especialmente bien

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Carlos Prego

.

Xataka – Henry Ford: «Prefiero que 20.000 empleados estén contentos y bien alimentados a que unos pocos se hagan millonarios”

Henry Ford: "Prefiero que 20.000 empleados estén contentos y bien alimentados a que unos pocos se hagan millonarios”

La víspera de Reyes del año 1914 apareció en The New York Times un anuncio sorprendente: Henry Ford, Jefe de Ford Motor Company, repartirá diez millones de dólares entre sus empleados a lo largo de 1914. Lo hará semestralmente y será un añadido al salario de cada uno de los trabajadores. 

La cifra de 10 millones de dólares, tal y como confirmaría al periódico el propio Henry Ford en una edición unos días después, era estimativa. Pensaba repartir a final de año esa cantidad pero podía elevarse a 12 millones de dólares. O podía ser menos. Esos 10 millones representaban la mitad de las ganancias esperadas a final de año. 

Al día siguiente de la publicación del anuncio, The New York Times se hacía eco de la locura: 10.000 empleados se presentaron en la puerta de la fábrica de Ford en Detroit para conseguir un nuevo trabajo. Aquel día, la compañía ya pagaba a otros 15.000 empleados para los que entrar en la fábrica fue más complicado que nunca. 

«Creo que es mejor para la nación, y mucho mejor para la humanidad, que 20.000 o 30.000 personas estén contentas y bien alimentadas a que unos pocos se hagan millonarios», aseguraba el propio Ford al periodista que fue a cubrir la noticia. 

El anuncio provocó tal revuelo en la época que muchos cambiaron de trabajo para formar filas en la cadena de montaje del Ford Model T, tal y como explican al principio de ese mismo artículo en el que se cuenta el caso de un chico de 16 años que cambiaba el campo la fábrica. 

Pero también levantó ampollas entre la competencia hasta el punto de que se llegó a poner en duda si el dueño de la compañía no estaba incurriendo en algún tipo acción anticompetitiva, recogen en Barrons. «Si Ford quiere divertirse, que así sea. Él puede permitírselo. Otros no», apuntaba el fabricante de automóviles rival Joseph J. Cole en el Día de los Cinco Dólares.

El día de los Cinco Dólares

El día de Reyes de 1914, el siguiente a la aparición del anuncio antes señalado en The New York Times, el Detroit Free-Press se refirió a aquello como «El día de los Cinco Dólares»

Con aquello se ejemplificaba que Ford pagaría cinco dólares, como mínimo, a sus empleados con esta nueva medida, el doble de lo que venía haciendo hasta ahora. Como decíamos y como trataba de explicar el propio Henry Ford en el artículo del The New York Times, no se trataba de una subida salarial. El trabajador seguía cobrando lo mismo pero, calculaba, es lo que pasaría a ganar si se repartían entre todos un dividendo de 10 millones de dólares. 

A Ford le preguntaron si era «socialista» por repartir los beneficios entre sus empleados, lo que fue negado de inmediato. Pero expuso su teoría: si los trabajadores rendían a buen nivel, debían disfrutar de parte de esos beneficios. Y si tenían el aliciente de ganarlo, mejor trabajarían. Además, no se hacían excepciones, el barrendero y el responsable de su línea cobrarían los dividendos que les correspondieran. Es decir, una estrategia de pago por objetivos sin distinciones. 

Lo que Henry Ford descubrió es que el montaje en cadena era básico para imponer su coche a la competencia. A mayor volumen productivo, menor coste para la marca y menor coste para el cliente. Si al trabajador le atraía el salario, más posibilidades había de atraer trabajadores y seguir alimentando la cadena productiva. 

El resultado es que en un mercado donde nadie más podía producir sus coches a ese ritmo y precio, el Ford Model T se impuso como el coche más vendido del mundo. De hecho, sigue estando entre los 10 coches más vendidos de la historia pese a que el proceso productivo se ha perfeccionado hasta la saciedad. 

La producción en masa del coche cambió por completo la industria. El fordismo asentó sus bases premiando a los trabajadores. Mucho se ha escrito sobre ello, sobre la intención de Henry Ford de crear una nueva clase media y que ellos mismos fueran los consumidores de los productos que fabricaban. 

En Forbes ponen en duda esta teoría repetida en el tiempo. Aumentando el dinero a percibir, explican, lo que pretendía Henry Ford era asentar una plantilla comprometida con la empresa y con una rotación muy baja. El empleo era duro y solo en 1913 pasaron por la compañía más de 52.000 personas pese a que en la fábrica trabajaban 13.000 personas. Esta alta rotación impedía que la linea de montaje funcionara a pleno rendimiento porque había que buscar sustituciones y formar de nuevo a los empleados. 

Aseguran, incluso, que la línea de montaje llegó a estar parada por la cantidad de empleados que abandonaron su puesto en busca de un empleo diferente pese a que por aquel entonces cobrar algo más de dos dólares ya era un buen dinero. Duplicarlos y hacerlos crecer hasta los cinco dólares era una promesa difícil de creer pero también de rechazar. 

Forbes señala que, incluso, en Ford se contrató a personas que iban a las casas de los empleados para certificar que el trabajador estaba comportándose «al estilo americano». Es decir, que se guardaba de malas compañías y de emborracharse fuera del horario de oficina. Y es que el alcoholismo era uno de los mayores problemas con los que lidiaba la cadena de montaje de la compañía. Del veredicto de estas personas dependía que se entregara o no la parte correspondiente del bonus. 

Lo que explican en este medio es que la teoría de que Ford buscaba que sus propios empleados compraran sus productos no es cierta porque, sencillamente, tendría un impacto muy pequeño en las cuentas finales de la empresa pero sí destacan que, en ocasiones, el camino más rápido para reducir los costes es aumentar los costes salariales, por paradójico que suene. 

Cuentan que John R. Lee, asesor de Ford, defendió su postura señalando que «un hombre que proviene de un hogar equilibrado, que no teme por las necesidades básicas de la vida de aquellos a quienes cuida, que no vive con el temor constante de perder su puesto por razones ajenas a su voluntad, es el factor económico más poderoso que podemos utilizar en forma de ser humano». 

Atraídos por un clima laboral más estable o por la promesa de un salario incomparable a otros en el mercado, lo cierto es que esos trabajadores sacaron adelante millones de unidades que vendieron a sus propios trabajadores pero, sobre todo, vendieron a varios millones más para los que Henry Ford sólo tenía una propuesta:

Cualquier cliente puede tener un coche pintado del color que quiera, siempre y cuando sea negro.

Una frase que, cuentan en Diariomotor, tampoco era del todo cierta.  

Foto | Wikipedia

En Xataka | “No se sostiene en la era eléctrica”: Ford aclara por qué quiere o vender coches de gasolina carísimos o eléctricos diminutos


La noticia

Henry Ford: «Prefiero que 20.000 empleados estén contentos y bien alimentados a que unos pocos se hagan millonarios”

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Alberto de la Torre

.

Xataka – Simulador de vuelo secreto de Google Earth: cómo entrar en este juego para sobrevolar cualquier parte del mundo

Simulador de vuelo secreto de Google Earth: cómo entrar en este juego para sobrevolar cualquier parte del mundo

Vamos a explicarte cómo acceder al videojuego secreto de Google Earth, un simulador de vuelo con el que podrás sobrevolar cualquier parte del mundo. Se trata de un modo vuelo que hasta hace poco era exclusivo de la versión para escritorio, pero que ahora también puedes utilizar en la versión web.

Para que puedas explorarlo, vamos a decirte paso a paso cómo entrar en este modo a través de la versión web de Google Earth. Luego, los controles del juego son bastante sencillos, podrás jugar con el ratón o con las teclas direccionales de tu teclado.

Modo vuelo en Google Earth

Lo primero que tienes que hacer es entrar en la página de Google Earth, con la dirección earth.google.com. A veces puede salir una pantalla de inicio en vez de los mapas. Si es así, pulsa en Explorar Earth, y accederás directamente a la web de los mapas.

Barra

Ahora, tienes que pulsar en el botón de la flecha hacia abajo de la barra superior. Es el que aparece a la derecha del todo, y que sirve para mostrar la barra de menú de Google Earth.

Simulador de vuelo

Una vez se muestre la barra de herramientas en la parte superior, tienes que pulsar en la pestaña de Herramientas. Esto abrirá un menú desplegable con varias opciones, y en él debes pulsar en la opción de Simulador de vuelo.

Simulador

Y ya está, con esto abrirás el simulador de vuelo, y ya puedes empezar a sobrevolar la zona que quieras. Recuerda que el simulador se abrirá en la zona que estés explorando dentro de los mapas, por lo que lo recomendable es primero ir a la zona que quieres sobrevolar y luego abrirlo.

Aquí, el juego tiene unos controles que se pueden descontrolar fácilmente si nunca lo has usado. Solo recuerda que puedes estrellarte, y que si pasa esto simplemente te dirá que puedes volver a empezar.

En Xataka Basics | Cómo tener bajados los mapas de tu zona en tu Android o iPhone y poder usarlos sin conexión a Internet


La noticia

Simulador de vuelo secreto de Google Earth: cómo entrar en este juego para sobrevolar cualquier parte del mundo

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Yúbal Fernández

.

Xataka – Emiratos Árabes tiene petróleo y desierto a raudales. Ahora han descubierto cómo aprovechar la arena: convirtiéndola en ladrillo

Emiratos Árabes tiene petróleo y desierto a raudales. Ahora han descubierto cómo aprovechar la arena: convirtiéndola en ladrillo

Aunque los transportes o la energía son los sectores que primero nos vienen a la cabeza cuando hablamos de emisiones, hay una tercera industria con una cuota de responsabilidad comparable: la construcción, responsable del 34% de las emisiones globales de CO₂, según la Agencia Internacional de la Energía. El problema está en los materiales: fabricar una tonelada de cemento Portland emite entre 0,6 y 0,8 toneladas de CO₂ tanto por la energía que consume en el proceso como por la reacción química que lo produce. 

Así que cualquier idea para sustituir materiales de construcción clásicos como el hormigón y el ladrillo es buena para descarbonizar la industria. Ya hemos visto alternativas como las conchas de la playa, pero a una empresa de Dubai se le ha ocurrido otra idea: en lugar de importar materiales, fabricarlos con recursos abundantes en la zona. Más concretamente, con arena y semillas de dátil.

El invento. El producto estrella de ARDH Collective, que así se llama la compañía dubaití formada por Alhaan Ahmed, Alyina Ahmed y Máximo Tettamanzi, es DuneCrete: una alternativa al hormigón fabricada con arena del desierto obtenida localmente, que reduce el contenido de cemento en un 50%. A partir de ahí fabrican los DuneBlock, los bloques de construcción. En su catálogo de productos también tienen el Dateform, un material que reutiliza 1.000 semillas de dátil por metro cuadrado.

Por qué es importante. Porque después del agua, la arena es el segundo recurso que más consumimos. El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente estima que se consumen hasta 50.000 millones de toneladas de arena y grava al año a nivel mundial. La extracción de arena de ríos y ecosistemas costeros provoca erosión, daña el suministro de agua, perjudica la biodiversidad y reduce la protección ante tormentas, así que sustituirla por la infrautilizada arena desértica supondría un antes y un después.

DuneCrete reduce el contenido de cemento en un 50%, lo que según sus fundadores supone aproximadamente la mitad de emisiones de dióxido de carbono respecto al hormigón convencional. Tiene sentido: el cemento Portland por sí solo es responsable del 8% de las emisiones globales y su huella no desaparece usando energía renovable, ya que buena parte procede de una reacción química, no de quemar combustible.

Contexto. Paradójicamente, EAU tiene que importar arena pese que a grandes rasgos es un desierto. El problema de fondo es que las partículas de arena desértica son redondeadas debido a la erosión eólica, lo que dificulta su adhesión en mezclas de hormigón convencionales, mientras que la arena de río presenta partículas más angulosas que favorecen la compactación y la resistencia. 

En detalle. Este proyecto surgió durante un máster en la Architectural Association School of Architecture de Londres. Tras lograr un par de ayudas que sumaban 8.000 dólares, iniciaron la investigación en un laboratorio que montaron en el garaje de una de sus viviendas en Dubái durante la pandemia. Allí fue donde dieron con la fórmula que estabilizaba la mezcla con arena desértica. Los ensayos de laboratorio confirmaron que el material cumplía con los estándares de resistencia necesarios para su desarrollo comercial. La empresa inició la producción en 2021.

Sí, pero. Una vez resuelto el problema de la geometría de la arena del desierto, hay otro escollo a solventar para escalar el proyecto: su morfología varía enormemente por región y no es homogénea. ARDH Collective afirma que DuneCrete es «igual de resistente» al hormigón convencional, pero no hay publicaciones académicas ni informes de ensayos de terceros que respalden sus propiedades mecánicas. En pocas palabras, el potencial transformador de este DuneCrete está aún por ver. 

En Xataka | Una joven de Kenia ha desarrollado el ladrillo 2.0: el ingrediente principal es el plástico del bote de champú

En Xataka | Acabamos de reinventar el ladrillo. Es tal y como era hace milenios

Portada | ARDH Collective y Fredrik Öhlander 


La noticia

Emiratos Árabes tiene petróleo y desierto a raudales. Ahora han descubierto cómo aprovechar la arena: convirtiéndola en ladrillo

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Eva R. de Luis

.