Hard Zone : Hardware, Reviews, Noticias, Tutoriales, Foros de ayuda – El videojuego físico se muere y la culpa no es de Sony, sino de los jugadores

Pese a que Sony habría anunciado el fin de los juegos físicos en 2028, la culpa no sería de ellos, sino de los jugadores. Esto es lo que comenta un extrabajador de Valve, quien justifica las decisiones de las empresas basándose en los hábitos de compra de los clientes, quienes serían los que buscan el digital, y no el físico.
Y es que, pese a que no podamos comprar más juegos de PlayStation dentro de 2 años, la mayoría de usuarios ya no lo hacían, y aunque protesten por las posibles desventajas de que esto ocurra, al fin y al cabo es una decisión lógica si miramos lo que buscan cada vez más los clientes.
¿Por qué se muere el juego en físico?
Si hablamos de ello, es normal ver a muchos jugadores criticando a Sony, Microsoft o Nintendo por apostar cada vez más por el formato digital. Pero hay quien opina que es todo lo contrario: que las empresas están haciendo lo que los propios usuarios llevan años demostrando con sus compras.
Esa es la opinión de Chet Faliszek, ex empleado de Valve, que cree que no tiene sentido echarle la culpa solamente a las compañías. Según explica, si el formato físico estuviera vendiendo realmente bien, ninguna compañía tendría interés en abandonarlo. A fin de cuentas, si algo vende, nadie deja de venderlo porque sí.
Y la verdad es que la forma de comprar videojuegos ha cambiado muchísimo en la última década. Antes, el día del lanzamiento era normal ir a la tienda y llevarte el juego a casa. Ahora, en cambio, son muchos los que prefieren entrar a la tienda digital de su consola, pulsar un botón y ponerse a descargarlo sin levantarse del sofá. Es más rápido, suele tener ofertas constantes y los servicios de suscripción han hecho que muchos jugadores casi no compren juegos de la forma tradicional.
Eso también explica que se haga menos rentable la fabricación de discos cada vez. No solo está el coste del Blu-ray en sí, sino la impresión de las cajas, distribuirlas a miles de tiendas, gestionar el stock y asumir las copias que no se venden. Frente a esto, una copia digital elimina prácticamente todos esos gastos.
