Xataka – Las reservas de petróleo de las principales potencias, en un gráfico que sintetiza lo bien que lo está haciendo China

Las reservas de petróleo de las principales potencias, en un gráfico que sintetiza lo bien que lo está haciendo China

Desde que el estrecho de Ormuz se cerró el pasado 28 de febrero tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel, el mundo tal y como lo conocemos pende de un hilo: ir a una gasolinera a repostar, coger un vuelo o simplemente llenar la nevera son acciones mundanas en riesgo, si bien de momento lo que más hemos notado es que los precios suben y cancelaciones de vuelos. La amenaza de quedarse sin petróleo está cada vez más cerca.

El petróleo no es solo energía: tener petróleo implica disponer de más tiempo ante una crisis energética. La pregunta es: ¿cuántos días puede funcionar una economía sin un solo barril nuevo entrando por sus fronteras? Pues depende de dos factores: cuánto tiene almacenado y cómo lo gestiona.

Hace escasos días la Administración de Información Energética de Estados Unidos respondía a esa pregunta en forma de gráfico para algunas de las principales potencias del mundo. El resultado es incómodo y resume muy bien que China ha hecho sus deberes. El análisis de la EIA muestra los inventarios de petróleo en diciembre de 2025, es decir, justo antes de que empezara la partida. Insistimos: no son solo los barriles que quedan, es un mapa que desvela quién tiene margen para aguantar.

Que el estrecho de Ormuz esté cerrado no afecta igual a todo el mundo. En marzo de 2026, Estados Unidos y otros miembros de la IEA acordaron una liberación coordinada de emergencia de reservas tras el cierre porque por ese reducto de pocos kilómetros pasa aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Pero la exposición al shock es totalmente asimétrica: mientras que Europa y Asia oriental  importan masivamente desde el Golfo Pérsico, Estados Unidos tiene una producción doméstica récord (13,6 millones de barriles diarios) que reduce drásticamente su dependencia. 

Aunque China aparece arriba del todo como líder destacada, paradójicamente es la más expuesta en volumen, pero también la mejor preparada en reservas: tiene margen para aguantar meses de corte en el suministro. En el otro lado de la moneda está Europa, la más vulnerable ante esta situación: sus reservas son notablemente menores y su producción propia es residual. 

Qué países están más y menos preparados para el cierre de Ormuz

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Inventario de reservas de crudo en algunos países determinados. EIA. Diciembre 2025

Durante 2025, China acumuló un promedio de 1,1 millones de barriles diarios, llegando casi a 1.400 millones de barriles. Para ponerlo en escala, es más del triple de lo que almacena Estados Unidos en su reserva estratégica de petróleo (1.397 frente a 413). Y lo ha hecho silenciosamente: China no publica datos oficiales sobre sus inventarios, por lo que la EIA los estima cruzando importaciones, exportaciones y datos de terceros como Vortexa, Kpler y Kayrros. 

Como recoge Reuters, desde 2024 las empresas nacionales chinas añaden petróleo de emergencia a reservas comerciales siguiendo instrucciones del gobierno. En pocas palabras: tienen una segunda capa estratégica, una logística deliberadamente diseñada para aguantar en situaciones de bloqueo, sanción o conflictos. China ha aprovechado bien el petróleo barato sancionado ruso, iraní y venezolano para llenar sus depósitos a precio de saldo, según un informe del Comité del Congreso de EEUU.

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Inventarios estimados de crudo de China y de Estados Unidos en diciembre de 2025. EIA

Aunque la reserva estratégica de Estados Unidos tiene capacidad para 714 millones de barriles, a finales del año pasado apenas tenía poco más de 400, su nivel más bajo en décadas, tras cuantiosas ventas en 2022 y 2023. La explicación está en que EEUU usó su reserva para mitigar la inflación tras la guerra de Ucrania y aún no se ha recuperado. Es decir, el margen de maniobra de Estados Unidos se ha reducido y con las reservas al 58% y el estrecho de Ormuz cerrado, se encuentra en sus niveles más bajos desde principios de los años 80, cuando la SPR aún estaba en proceso de llenado.

Si hay una frase para definir la situación del viejo continente, es que Europa pende de un hilo. La OCDE Europa mantenía apenas 179 millones de barriles en inventarios gubernamentales a diciembre de 2025, una cifra estructuralmente débil para un bloque que importa más del 97% del petróleo que consume. Que Europa es dependiente del petróleo no es una sorpresa, pero con el cierre de Ormuz la necesidad de cambiar esta realidad es urgente. El problema de fondo en Europa es la fragmentación: cada estado miembro gestiona sus propias reservas bajo el marco mínimo de 90 días de demanda que exige la AIE, pero sin una reserva estratégica común europea. Así que frente a una crisis severa, la respuesta llega diseminada y no unificada.

Japón se lleva el bronce, con 263 millones de barriles acumulados en reservas gubernamentales. No obstante, lo que más llama la atención es su arquitectura legal: la Ley de Almacenamiento de Petróleo japonesa obliga a la industria privada a mantener 70 días de demanda (unos 220 millones de barriles adicionales) sobre los 90 días gubernamentales. Un sistema de doble capa público y privado que hacen de Japón el sistema más robusto per cápita. Finalmente, Japón participa en el sistema de almacenamiento conjunto internacional: la EIA excluye de su cálculo los inventarios de almacenamiento conjunto internacional que Japón mantiene fuera de sus fronteras. Es decir, que la cifra real de acceso japonés al crudo en escenario de emergencia es mayor de lo que dice el gráfico.

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Las reservas de petróleo de las principales potencias, en un gráfico que sintetiza lo bien que lo está haciendo China

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Eva R. de Luis

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