Xataka – Las listas de Spotify se han llenado de canciones IA. Es en buena medida consecuencia de lo que Spotify ha incentivado
Canciones como ‘Todavía respiro‘ o ‘Me quise más‘, interpretadas por Ruby Black, han encabezado durante semanas las listas algorítmicas de Spotify en España. Ruby Black no existe: es una cantante generada con inteligencia artificial distribuida por un sello llamado Silencio Capital, con más de cien mil seguidores en Instagram y un single nuevo cada jueves. Spotify anuncia ahora medidas que intentan aplacar esta oleada de artistas sintéticos, pero todo apunta a que esta nueva situación está aquí para quedarse. Y nos la hemos buscado.
Who’s that girl. En abril de 2026, Ruby Black encabezaba el primer puesto de la lista de Spotify de Los 50 más virales de España. Baladas tipo soul, blandísimas, con ecos vocales de Rosalía y otras tendencias de moda en el pop en español, letras de desamor y superación, y portadas y videoclips generadas por inteligencia artificial. La propia IA de Google, consultada sobre la artista, mentía al describirla como «cantante humana, no de IA, conocida por baladas como ‘Todavía respiro'».
Cómo están los máquinas. Su lanzamiento de singles semanales es inequívoca: producción en cadena aplicada al entretenimiento, gracias a un catálogo que engorda continuamente, coste mínimo, cero vínculos emocionales con creadores reales… Ruby Black no es la única de su especie: el mismo top viral, como han comentado distintos medios, incluye artistas igualmente dudosos como Nyx Solaris. Pero Ruby Black es la que ha llegado más alto gracias a la indudable ventaja de cantar en español.
Hay IA pero… ¿cuánto AI? Según contaba Deezer este mismo mes, reciben alrededor de 75.000 pistas completamente generadas por IA cada día, el 44% de todo el contenido nuevo. En enero de 2025, hace algo más de un año, eran solo 10.000. Spotify, por su parte, eliminó más de 7,5 millones de pistas generadas por IA en los doce meses anteriores a septiembre de 2025, muchas de ellas vinculadas a herramientas de generación masiva. Su catálogo completo ronda los 100 millones de canciones.
No lo distinguimos. No se trata solo de una cuestión ética, sino de que cada vez es más difícil identificar la música generada por IA. Un estudio encargado por Deezer con 9.000 personas en ocho países publicado en noviembre de 2025 concluyó que el 97% de los participantes no fue capaz de distinguir en un test ciego entre canciones generadas por IA y canciones humanas. El 80% de ellos creían que la música cien por cien artificial debería estar claramente etiquetada. La demanda existe pero las plataformas aún no han reaccionado.
Paso adelante de Deezer. De hecho, es Deezer la única que, hasta la fecha, ha implantado un sistema propio de detección. En junio de 2025 comenzó a marcar los álbumes que incluían pistas 100% generadas por IA y a excluirlas de las recomendaciones algorítmicas y playlists editoriales. En enero de 2026 puso a la venta esa misma tecnología para que otras plataformas pudieran aprovecharla. Deezer también detectó que el 85% de los streams de música IA son fraudulentos, y por eso los excluye de su reparto de royalties. Es la única que ha tomado una postura tan abiertamente anti-IA.
Apple Music lanzó en marzo de 2026 las Transparency Tags, un sistema de metadatos que permite a sellos y distribuidores declarar voluntariamente si han usado IA en la voz, la composición, la portada o el vídeo. Y Spotify trabaja con DDEX, el organismo de estándares de la industria musical, en un sistema de metadatos para los créditos de canciones que indique cómo se ha usado la IA, también de implantación voluntaria.
La última medida de Spotify. A todo esto la plataforma más seguida ha sumado el sello de verificación ‘Verified by Spotify‘ para garantizar que hay humanos detrás de cada perfil de artista. Artistas como Ruby Black son, precisamente, la prueba de que la fórmula cojea: con seguimiento masivo en redes, un single cada semana, y número uno del top viral de España, tiene todo lo que Spotify necesita para adjudicarle el sello de «artista real». Un avatar sintético bien gestionado puede cumplir los criterios de Spotify (actividad consistente, cumplimiento de las políticas de la plataforma, señales de presencia real de un artista) y ser una creación sintética.
La raíz del problema. Lo cierto es que todo este follón no nació con los modelos generativos. Liz Pelly, autora del libro ‘Mood Machine: The Rise of Spotify and the Costs of the Perfect Playlist’, lleva años documentando cómo Spotify ha construido sistemáticamente un modelo de escucha basado en el lean-back listening: playlists de estado de ánimo, recomendaciones algorítmicas que priorizan la canción más genérica del catálogo de un artista, el contenido que mejor funciona como fondo sonoro.
La autora reveló también la existencia del programa interno llamado Perfect Fit Content (PFC): desde 2017, Spotify rellena sus playlists más populares con música de «artistas fantasma», producida en serie para reducir el coste de los royalties. Veinte compositores estaban detrás del trabajo de más de quinientos «artistas», y sus pistas se escuchaban millones de veces. Playlists como Deep Focus, Cocktail Jazz o Ambient Relaxation estaban compuestas en su práctica totalidad por Perfect Fit Content. La IA no ha irrumpido en un ecosistema saludable: las plataformas llevan años favoreciendo contenido anónimo, intercambiable y despersonalizado. Y premiado por el algoritmo.
El Instagram-core. El fenómeno tiene un reflejo exacto en Instagram. Del mismo modo que existe un Instagram-core (esa estética homogénea de Reels con transiciones rápidas, música viral, luz cálida y texto motivacional), existe ya casi el Spotify-core que representa Ruby Black. Es decir, diseñada para superar el umbral de audición de los treinta segundos (gancho emocional rápido, voz reconocible o directamente clonada, letra que impacta de primeras) que Spotify cuenta como una escucha.
O dicho de otra forma: Spotify puede borrar 75 millones de pistas y anunciar filtros antispam. Pero mientras siga premiando con su algoritmo la canción más cómoda, efímera y genérica para cautivar a un oyente que escucha sin prestar atención, Ruby Black es solo un perfil más (uno millonario, eso sí) en un problema que lleva años cebándose.
En Xataka | Querida Spotify: va siendo hora de que tengas un botón que permita filtrar música generada por IA
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Las listas de Spotify se han llenado de canciones IA. Es en buena medida consecuencia de lo que Spotify ha incentivado
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por
John Tones
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