Xataka – La brecha de riqueza entre jóvenes y mayores en España está disparada y tenemos un sospechoso: la vivienda
Basta con ver la lista de las mayores fortunas de España de los dos últimos años para darse cuenta de que, no solo han crecido sus patrimonios, sino que incluso entre los más adinerados se ha generado una brecha cada vez mayor entre ricos y ultrarricos.
Esa brecha de riqueza no es un fenómeno aislado entre el 1% más rico, sino que ha permeado a todo el conjunto de la población dejando una preocupante cicatriz generacional a la que ya han puesto cifra: 340.000 euros. Esa es la diferencia de patrimonio que separa hoy a una persona menor de 35 años de alguien que tiene entre 65 y 74, según un informe que acaba de publicar el Instituto Santalucía.
Una generación que empieza desde cero. Los datos del informe sostienen que la riqueza mediana de los menores de 35 años en España se ha desplomado un 76,7% en los últimos 18 años. No solo acumulan menos activos que sus padres a la misma edad, sino que una proporción creciente de jóvenes «carece de patrimonio significativo, lo que limita su estabilidad financiera y su capacidad de afrontar proyectos vitales a largo plazo», señala el informe.
La participación de los jóvenes menores de 35 años en la riqueza neta total del país pasó de representar en torno al 8,2% del patrimonio nacional en 2002, a apenas el 2,1% en 2022. Por su parte, los mayores de 75 años, en el mismo período, pasaron de representar el 8,3% del total de la riqueza al 18,3% en 2022. Una transferencia patrimonial que ha ido rediseñando el mapa económico del país.
Eso significa que, aunque la riqueza neta de los hogares españoles ha crecido un 80,9% en las últimas dos décadas, ese crecimiento ha beneficiado sobre todo a quienes ya partían de un cierto patrimonio inicial haciendo que la balanza del crecimiento patrimonial se incline más hacia la población de más edad (y recursos).
El ladrillo que solo subió para unos pocos. El informe del Instituto Santalucía asegura que el patrimonio en España descansa casi por completo en la vivienda, explicando así el origen del crecimiento patrimonial del segmento de más edad de la población. Más del 80% de los activos de los hogares son inmobiliarios.
Eso ha favorecido a quienes compraron propiedades cuando los precios eran asequibles. Aquellos que llegaron después, los jóvenes de hoy, se han encontrado un mercado donde comprar una vivienda es poco menos que una utopía. La tasa de propiedad entre los menores de 35 años ha caído del 35% en 2023 al 30% en 2025 continuando con una clara tendencia a la baja. Sin vivienda en propiedad y con los alquileres disparados en máximos históricos, el patrimonio de los jóvenes no tiene base sobre la que crecer. A ello se suma la precariedad laboral que caracteriza a este grupo de edad, que reduce todavía más su capacidad de ahorro, lo que cierra un círculo del que es cada vez más difícil escapar.
La brecha generacional en cifras. Según datos de la ‘Encuesta Financiera de las Familias‘ realizada por el Banco de España, la brecha entre generaciones alcanzó su máximo histórico en 2022 y repuntó un 3% adicional en 2024, último año que recogen los datos de la entidad. Las personas de entre 65 y 74 años acumulan de media más de 425.000 euros en depósitos, inversiones y patrimonio inmobiliario, frente a los 83.000 euros que, de media, tienen disponible los menores de 35. La distancia entre generaciones, cifrada en 340.000 euros, nunca había sido tan grande.
Más allá de la brecha entre generaciones, un informe elaborado por economistas de FEDEA basándose en datos del Banco de España, confirma que la desigualdad patrimonial en España ha crecido de forma constante en las últimas dos décadas. El 1% más rico concentra en torno al 21% de la riqueza total del país, mientras que la mitad más pobre apenas llega al 7%. El índice de Gini, que mide esa desigualdad, ha subido de 0,57 en 2002 a 0,69 en 2022.
Los ingresos también se distancian. El problema para los más jóvenes no es solo el patrimonio acumulado, sino también en los ingresos que reciben cada mes. La renta mediana de los hogares de entre 65 y 74 años ya alcanza los 34.700 euros anuales, esto supone 2.700 euros por encima de lo que ingresan los hogares encabezados por menores de 35 años. Lo más llamativo es la velocidad a la que se ha producido ese cambio ya que, en 2022, esa diferencia era de apenas 500 euros al año, pero en solo cuatro años esa diferencia se ha multiplicado por cinco.
Los hogares jóvenes tienen ya un 8% menos de ingresos que los de mayor edad. Menos ingresos, menos ahorro, menos patrimonio. El informe del Instituto Santalucia, al igual viene haciendo la OCDE desde hace años, advierte de que este modelo apunta a una desigualdad estructural que tendrá implicaciones directas en la vivienda, la capacidad de ahorro (y consumo) y la redistribución de la riqueza.
En Xataka | Cómo ha cambiado la desigualdad de la riqueza en el mundo desde 2008, explicado con un sencillo gráfico
Imagen | Unsplash (Towfiqu barbhuiya, Brayn Ramos)
–
La noticia
La brecha de riqueza entre jóvenes y mayores en España está disparada y tenemos un sospechoso: la vivienda
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Rubén Andrés
.


