Buscar:

Xataka – Burgos tiene 1,6 km de calzada romana entre las mejor conservadas de toda la península Ibérica. Casi desaparece en los 80

Burgos tiene 1,6 km de calzada romana entre las mejor conservadas de toda la península Ibérica. Casi desaparece en los 80

Los romanos tenían una soberbia red de vías a lo largo y ancho de su Imperio mucho más densa de lo que pensábamos, donde por supuesto había calzadas para atravesar la península Ibérica. Entre ellas, hay una que destaca por lo bien conservada que está: une Castro Urdiales con el interior y, a través de otras calzadas, conecta el Cantábrico con el Mediterráneo. Pero de los 115 kilómetros de longitud, solo 1.600 metros están casi intactos.

Un tramo de carretera casi intacto. Vaya por delante algo: este tramo tan bien conservado de 1.600 metros no es un nuevo hallazgo, de hecho los sondeos iniciales y trabajos de campo datan de 2010. Isaac Moreno Gallo, ingeniero e historiador especializado en ingeniería romana, considera que probablemente sea la mejor conservada en España. 

El tramo en cuestión se ubica en el Valle de Losa, al norte de la provincia de Burgos. Más concretamente, llega desde el Valle de Mena, pasa por la Junta de Traslaloma y atraviesa el Valle de Losa de oeste a este. La vía conecta la antigua Flaviobriga con localidades como Osma de Álava (Uxama Barca) o las proximidades de Miranda de Ebro (Deobriga).

Por qué importa. Su magnífico estado de conservación permite estudiar in situ las técnicas constructivas de los romanos y constatar el elevado nivel de sofisticación técnica del Imperio. Además, que esté tan bien conservada es meritorio, tanto por el buen hacer romano como por el azar, como veremos más adelante. 

Asimismo sirve para documentar una vez más la magnitud de la red viaria del Imperio. En su máximo esplendor (hacia el año 150 d.C.), este sistema de calzadas y caminos contaba con una longitud de unos 300.000 kilómetros, esenciales para el tránsito de personas, mercancías y ejércitos. 

Casi desapareció en los 80. Buena parte del trazado original desapareció en el siglo XX por simple desconocimiento. Hasta los 80 la longitud de ese tramo conservador era superior a siete kilómetros, pero la concentración parcelaria casi lo liquida por completo. Ya solo esos 1,6 kilómetros se mantienen como estaban hace 2.000 años.

Como señala el propio Moreno Gallo en un estudio de 2021, la falta de criterios de identificación provocó esas pérdidas patrimoniales no solo en Burgos, sino en todo el estado: nadie era capaz de identificar una vía romana, así que se confundían con caminos normales.

Una calzada ancha y a prueba de todo. Para empezar, mantiene casi intacto los bordillos laterales y el abombamiento central para el drenaje del agua.Esta vía no solo estaba diseñada para peatones o ganado, sino que era una estructura diseñada para el tránsito pesado de carros. Así, su ancho útil es superior a seis metros, lo que permite que dos carros se crucen simultáneamente en sentidos opuestos en la vía sin peligro de choque. 

Además, cuenta con varias capas de cimentación de piedras, áridos finos, arenas y arcillas compactadas, que la hacían apta para el trasiego y las inclemencias del tiempo. Según el estudio de campo, en el Valle de Losa el grosor de la piedra alcanza un grosor próximo al metro en algunos tramos.

En Xataka | Los arqueólogos creían que era un templo a Mitra en Córdoba, pero no: es la biblioteca romana más antigua de la Península Ibérica

En Xataka | Hemos desentrañado uno de los mayores misterios de la arqueología en España: el «escalón» romano de Elda

Portada | Isaac Moreno Gallo


La noticia

Burgos tiene 1,6 km de calzada romana entre las mejor conservadas de toda la península Ibérica. Casi desaparece en los 80

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Eva R. de Luis

.

Xataka – Hemos necesitado 13 años para crear el mayor mapa 2D del universo. Tiene 5,6 billones de píxeles y casi 4.000 millones de objetos

Hemos necesitado 13 años para crear el mayor mapa 2D del universo. Tiene 5,6 billones de píxeles y casi 4.000 millones de objetos

El equipo de los DESI Legacy Imaging Surveys acaba de publicar el mayor mapa bidimensional del universo creado hasta la fecha. Contiene casi 4.000 millones de objetos celestes entre estrellas, galaxias y otros fenómenos, y cubre cerca del 75% del cielo en longitudes de onda visibles y del infrarrojo cercano. Estamos ante un enorme mosaico construido mediante la combinación de 263.000 exposiciones obtenidas durante 13 años de observaciones desde distintos telescopios.

El mapa del universo, desde tu navegador. El conjunto de datos es público y disponemos de la herramienta Lgacy Survey Sky Viewer, que funciona como una especie de Google Maps del cosmos en el que cualquiera puede desplazarse y hacer zoom sobre el cielo y ese mapa espacial, que por cierto, no es el único esfuerzo de este tipo en los últimos años. Para los astrónomos este recurso es ya bastante más que una curiosidad. David Schlegel, codirector del proyecto, afirma que se ha convertido en parte de la infraestructura cotidiana de la investigación astronómica. Como él apunta, cuando alguien estudia en la actualidad un objeto celeste, una de las primeras cosas que puede hacer es buscarlo en este mapa para comprobar qué hay alrededor.

El origen es curioso. Una de las historias llamativas que rodean a este proyecto es que el mapa 2D nació con el objetivo de ser la base para crear un mapa 3D. En DESI necesitaban primero saber dónde estaban las galaxias y los cúasares interesantes a los que debían apuntar sus telescopios. Así que este recurso funciona como una enorme guía de objetivos para las 5.000 fibras robóticas del instrumento DESI, instalado en el telescopio Mayall de cuatro metros de Arizona. Cada una de ellas puede recoger la luz de un objeto concreto para obtener mucha más información de la que hay disponible en una simple imagen.

Cómo lograr la tercera dimensión. El truco está en la luz. DESI analiza el espectro de cada galaxia y o cuásar y mide el llamado redshift o desplazamiento al rojo. Es decir, cuánto se ha «estirado» su luz debido a la expansión del universo, lo que permite estimar a qué distancia se encuentra. Así, un punto que en el gigantesco mapa 2D simplemente tiene unas coordenadas en el cielo de repente adquiere profundidad. Si se repite el proceso millones de veces acaba apareciendo una estructura tridimensional del cosmos, como si pasáramos de contemplar un mapamundi a disponer de las coordenadas espaciales de cada ciudad.

DESI ya ha hecho ese trabajo. El proyecto fue diseñado para obtener los espectros de 34 millones de galaxias y cuásares durante cinco años, pero ha superado ampliamente ese objetivo. En abril había observado más de 47 millones de galaxias y cuásares y unos 20 millones de estrellas de la Vía Láctea, terminando además el trabajo de proceso en la zona originalmente prevista antes de lo esperado. El resultado es también el mayor mapa tridimensional de alta resolución del universo construido hasta la fecha.

Hola, energía oscura. Uno de los principales objetivos de este proyecto era estudiar la energía oscura, ese misterioso fenómeno asociado a la expansión acelerada del universo. Al observar cómo estaban distribuidas las galaxias en distintas épocas —la luz de los objetos más lejanos lleva miles de millones de años viajando hasta nosotros—, los investigadores pueden reconstruir cómo ha cambiado esa expansión a lo largo de unos 11.000 millones de años de historia cósmica. Los resultados recientes de DESI refuerzan además una posibilidad especialmente interesante: que la energía oscura no sea constante, sino que pueda evolucionar con el tiempo.

Un atlas que es un sueño para los astrónomos. Los casi 4.000 millones de objetos forman además una gigantesca base de datos para buscar galaxias inusuales, supernovas, lentes gravitacionales y otros fenómenos poco frecuentes. También permite comparar nuevas observaciones e incluso entrenar modelos de IA que nos ayuden a encontrar patrones en esas vastas cantidades de información que sería casi imposible revisar manualmente. Versiones anteriores de esos datos ya han contribuido a producir más de 1.800 trabajos científicos, así que los 5,6 billones de píxeles se convierten en un colosal atlas con el que los astrónomos podrán hacer ciencia durante años. Maravilloso.

En Xataka | El James Webb nos ha regalado el mapa cósmico más completo: 164.000 galaxias y 13.700 millones de años de historia espacial


La noticia

Hemos necesitado 13 años para crear el mayor mapa 2D del universo. Tiene 5,6 billones de píxeles y casi 4.000 millones de objetos

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Javier Pastor

.

Xataka – «No quiero que mi epitafio diga que pasé mucho tiempo con el móvil»: los españoles que han dejado WhatsApp y el smartphone

"No quiero que mi epitafio diga que pasé mucho tiempo con el móvil": los españoles que han dejado WhatsApp y el smartphone

Diego Hidalgo tiene 42 años y nunca ha llevado un smartphone en su bolsillo. Tampoco se ha comunicado por WhatsApp. Recibe llamadas y mensajes (sms) en un viejo Nokia 3310, tal y como muestra la fotografía superior. 

“La gente me pregunta muchas veces: ¿cómo contacto contigo? Me puedes llamar, me puedes escribir un correo electrónico, me puedes mandar un sms y, si hace falta, puedes venir a verme. Es increíble cómo nos olvidamos de cómo nos comunicábamos hace cinco o diez años”, cuenta al otro lado de la pantalla de su ordenador, durante la videoconferencia que da pie a una de las entrevistas de este reportaje.

Hace quince años, Hidalgo fue un emprendedor digital. Al cabo del día recibía muchos correos electrónicos y se dio cuenta de que le robaban mucho tiempo. Coincidió con el momento de la llegada de los primeros smartphone y tomó la decisión de alejarlos de su día a día.

Desde entonces, ha escrito dos libros —’Anestesiados‘ (Catarata, 2021) y ‘Retomar el control‘ (Catarata, 2024)— en los que habla, entre otros temas, sobre la adicción al móvil, cómo nuestro comportamiento y cerebro están cambiando por el consumo excesivo de aplicaciones y redes sociales. También es impulsor del Movimiento OFF, al que se han sumado caras conocidas como el periodista Pedro Piqueras, el exdirector de la Real Academia Española Darío Villanueva, o la pediatra María Salmerón Ruíz, entre otros.

“Mi crítica del smartphone es triple”, dice el también consejero de la embajada de la Orden de Malta en Marruecos, su trabajo principal. “Son máquinas de distracción masiva destinadas a interrumpirnos y saturarnos en nuestra vida cotidiana. Son máquinas de extracción masiva de nuestros datos. Y tercero, son máquinas de externalización masiva de nuestras facultades cognitivas: nos acostumbramos a delegar tareas al móvil porque ejecuta acciones más rápido que nosotros y esto produce satisfacción por la inmediatez y eficiencia”.

Hidalgo es una rara avis en un mundo hiperconectado y digital donde el 94,8% de los españoles tiene smartphone y un 94,6% se comunica por WhatsApp, según datos del Panel de Hogares de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) del segundo semestre de 2025. Según el INE, en 2025 residían en España 43.873.060 personas de entre 10 y 85 años; es decir, a tenor de los datos de la CNMC, más de 40 millones de ciudadanos de estas edades tenían en ese momento un smartphone o utilizaban WhatsApp.

Sin embargo, este activista que trata de predicar con el ejemplo no ha conseguido escapar del todo del uso del smartphone y de WhatsApp. En su escritorio de trabajo tiene un teléfono —parcheado para maximizar la privacidad y sin aplicaciones de Google— que enciende esporádicamente porque Signal, una plataforma de mensajería que utiliza en versión web para comunicarse con su mujer, su madre y gente de su equipo, obliga a sus usuarios a loguearse a través del móvil cada tres meses.

Además, confiesa que es su mujer es la que está en los grupos de WhatsApp de los padres del colegio de sus hijos (“desea salirse porque se agobia mucho”). “Es muy difícil quitarte de WhatsApp cuando lo has empezado a usar”, reconoce Hidalgo. “No conozco a mucha gente que lo haya hecho. Es un verdadero reto”, añade.

Cómo vivir sin WhatsApp

Una de estas personas que sí han superado el reto de vivir sin WhatsApp una vez lo han utilizado es Pablo Marinero. 

Hidalgo lo conoce gracias al Movimiento OFF. Marinero se sumó a la campaña Off February 2026, en la que invitaban a cualquier ciudadano del mundo a borrar las aplicaciones de redes sociales de su teléfono durante 28 días sin tener que darse de baja para recuperar, según cálculos de la iniciativa, 54 horas de su tiempo. Este segoviano de 44 años fue más allá y empezó a utilizar un antiguo Nokia porque la batería de susmartphone no funcionaba y tenía que arreglarla. Y hasta hoy.

“Para mí es más cómodo vivir así. Me molesta poco y cuando alguien tiene que decirme algo me manda un mensaje o me llama. Así decido yo cómo gestiono mi tiempo y creo que es una forma interesante de dar ejemplo en casa con el niño [ocho años]”, cuenta Marinero, que dejó de utilizar WhatsApp en 2012, cuando Facebook lo compró. “Aunque Facebook dijo que no iba a utilizar las bases de datos de WhatsApp cuando lo adquirió, poco después recibió una sanción por haberlo hecho”.

Imagen Perteneciente a la Campaña De Off February de 2026 del Movimiento Off

Imagen perteneciente a la campaña de Off February de 2026. | Acción Zombis Digitales, Movimiento OFF

Este informático de profesión y experto en privacidad digital ha recuperado al día una hora y treinta y cuatro minutos, que es el tiempo de media diario que emplean los usuarios de WhatsApp en España, según el Estudio Redes Sociales 2026 que publica IAB Spain. 

Al igual que Hidalgo, ahora solo usa Signal y lo abre desde el ordenador, y tal y como le sucede al impulsor del Movimiento OFF, no ha escapado del todo de las mallas de WhatsApp porque es una herramienta obligatoria para comunicarse en su trabajo. “Cuando acabo la jornada lo apago y se acabó”, asegura.

Marinero tiene muy claro el estilo de vida que quiere llevar en relación con la sociedad digital. “No va a venir una tecnología a cambiarme mi filosofía y condiciones de vida. Estoy dispuesto a defenderme de tal manera que si alguien quiere comunicarse conmigo hay tecnologías que permiten hacerlo sin ningún problema”, asevera.

Otra persona que también es capaz de vivir sin WhatsApp es María Fernández, profesora de filosofía y psicología en un instituto de Madrid. Se desinstaló la herramienta de mensajería de Meta hace dos años, después de leer ‘El valor de la atención’, de Johann Hari. Este reportero lo atestigua por el intercambio de sms que ha habido para coordinar la entrevista telefónica.

“Durante un año y medio fue el libro que regalé a mis amigos en sus cumpleaños. Y luego en la asignatura de psicología en segundo de Bachillerato empezamos el curso leyéndolo”, dice. “Está muy bien porque cuenta cómo las capacidades cognitivas de los seres humanos se están devaluando y en decadencia. Y hace un estudio muy detallado de cómo funcionan las tecnológicas y de su modelo de negocio”, agrega.

Fernández afirma que alejarse de WhatsApp fue “un chute” porque “te hace estar más atenta, más pendiente y te ayuda a relacionarte mejor”. “Al final, por los grupos acabas teniendo relación con gente que ni ves. Es un ruido de fondo cuando la vida no te permite estar presente con tanta gente, ni tener tantas relaciones, ni tantos contactos, ni nada. Es mentira. Entonces, bajan esos decibelios y vuelve la realidad”, opina.

Como buena profesora de filosofía, saca a relucir referentes. “Es importante lo que dice Kant sobre son las suposiciones reales. Cuando no estás con la gente es importante que no estés con la gente y cuando estás con la gente, pues entonces disfruta de que estás con la gente”. Reconoce que desde que no está en WhatsApp le produce el efecto de “echar de menos” y cuando ve a amigos o a personas cercanas “te cuentas todo”.

Sin embargo, a Fernández no le queda otra que instalarse la aplicación del popular canal de mensajería instantánea cuando su hijo mayor de 15 años está de viaje porque “te facilita la comunicación”. Pero cuando regresa, vuelve a desinstalar la app.

¿Crisis de las redes sociales?

Acorde con los datos que arroja el informe sobre el uso de las redes sociales en España publicado por el IAB, actualmente hay 33,1 millones de usuarios que utilizan las redes y el tiempo medio diario que pasan en Instagram —es la favorita para 1 de cada 5 usuarios encuestados—, TikTok, X o Facebook, entre otras, es de una hora.

Las cifras reflejan una sociedad española enganchada a las redes sociales, pero cada vez son más los que abandonan alguna de ellas. Este mismo estudio de IAB destaca que el porcentaje de usuarios que han dejado de usar una red social en los últimos 12 meses ha pasado de un 33% en 2025 a un 42% en 2026.

“Ahora vivo con más presencia”, confiesa Mar España, exdirectora de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) y otra de las participantes de la campaña Off February 2026. Cuenta que desde el pasado febrero, cuando hizo limpieza de aplicaciones de redes sociales en su móvil, no ha vuelto a entrar en su cuenta de Instagram ni en X, aunque sí ha reinstalado Linkedin, plataforma a la que accede dos o tres veces al mes desde el móvil o el ordenador. Antes, reconoce, podía pasar una hora y media a la semana en Instagram, media hora en Linkedin y X apenas lo consultaba.

“El algoritmo de Instagram es adictivo porque te dan más contenido de lo que saben que te gusta”, apunta la ahora directora de Plataforma Control Z, entidad que reúne a sociedades médicas, científicas y sanitarias junto con entidades de la sociedad y grupos mediáticos para alertar del daño que produce en la salud física y mental el uso precoz y excesivo de las pantallas.

Solen Feyissa Kwza42a1kds Unsplash Foto De Solen Feyissa En Unsplash

(Solen Feyissa/ Unsplash)

“Intento tener mucho control sobre mi atención, siendo consciente de lo que consumo y que sea porque lo quiero consumir y no porque me inducen a atraparme en contenidos que al final acaban siendo superficiales”, sostiene España.

“Instagram genera una sensación de que si no estás no te enteras de lo que les pasa a tus amigos o que no te enteras de lo que pasa en el mundo. Y es como si no compartes tu vida, no existes”, opina por su parte Olga Rentero, una fotógrafa nacida en Leganés hace 31 años que en diciembre del año pasado dio de baja su cuenta de Instagram aunque no la ha borrado del todo porque no sabe si en un futuro podrá “usarla libremente y que no sea tan negativo”. Ahora reconoce que se “siente muy bien sin estar enganchada el teléfono”.

La joven, que no tiene TikTok y casi no utiliza Facebook, cuenta que llegó un momento en el que fue consciente de que no era capaz de concentrarse y que no estaba haciendo nada, ni las cosas que le gustan (“me encanta leer”) por estar mirando el móvil.

Rentero se pasaba en Instagram alrededor de dos horas al día. “Me di cuenta de que lo usaba mucho y que me comparaba mucho con otra gente. No me aportaba nada bueno”, dice. La madrileña explica que en IG “hay un montón de cosas de la guerra” que “no estaba preparada para ver” porque es muy sensible y está en un momento de su vida en el que ha pasado por una mala etapa y no le interesa ver noticias.

La fotógrafa se encuentra entre el 37% de ciudadanos españoles que han evitado de manera activa las noticias este año y forma parte del 54% de los ciudadanos a nivel mundial que recurren a las redes sociales para informarse, tal y como recoge el Digital News Report, el informe de referencia sobre el estado de las noticias y de los medios que elabora cada año el Instituto Reuters. 

¿Vuelve el teléfono «tonto»?

El verano pasado, Juan García, de 20 años, llegó a pasar entre siete y ocho horas al día pegado a las pantallas del ordenador y del móvil. “Estaba en casa, no tenía mucho que hacer, algunos amigos estaban fuera… Y claro, pasaba mucho tiempo, sobre todo con el teléfono”, apunta. “Llegó un punto en el que me dije: esto no puede seguir así. Hay un montón de cosas mejor que hacer, como salir a la calle”, reconoce. Y agrega: “Antes de tener un teléfono leía bastante. Luego, empecé con el móvil y la mayoría del tiempo veía chorradas”.

Lo primero que se le ocurrió fue comprarse un Nokia antiguo, como el que tienen Diego Hidalgo o Pablo Marinero, pero lo descartó porque para el estilo de vida que lleva en Madrid no le servía. “Necesitas hacer Bizum a tus amigos, trámites en el banco, tener WhatsApp para comunicarte…”, esgrime el joven residente en el distrito de Vicálvaro.

Así que encontró otra solución. Buscó en Google Play Store aplicaciones para programar el móvil y lo configuró con una interfaz completamente negra y solo con lo básico. Y dejó cinco aplicaciones instaladas: para hacer llamadas, WhatsApp, Google Maps, Spotify y la app de su banco. “Reduje mi tiempo de las siete u ocho al día a una hora y media”. Se quitó la aplicación de Instagram (“los vídeos infinitos te machacan, puedes estar tres horas y no te enteras de que ha pasado el tiempo”), de Youtube y de algunos juegos.

Ahora entra “cinco minutos al día” en Instagram y a X con el ordenador de sobremesa, y apaga su móvil antes de dormir. “Al final, Instagram es la red social de nuestra generación; más que TikTok. Nos comunicamos por ahí”, cuenta García. Explica que esos minutos que le dedica a la red social de Meta son para ver si algún amigo le ha mandado un mensaje y contestar. Luego se pone a trabajar con su empresa Focus Wave, una Sociedad Limitada que ha cofundado a finales del año pasado junto a su amigo de universidad y socio Arturo Francisco Barbero.

“Yo quería emprender y tenía varias ideas de negocio. Cuando configuré mi teléfono personal el verano pasado dije: oye, esto me está yendo bien. Se lo comenté a Arturo, cogimos móviles Xiaomi y los modificamos afinando más el código, los programas y empezamos a hacerlo más profesional”, relata García. Han arrancado con el apoyo económico de sus familias y combinan esta iniciativa con sus estudios universitarios de Dirección y gestión de empresas en el ámbito digital en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. 

Juan Garcia A La Izquierda De La Imagen Y Arturo Francisco Barbero A La Derecha En El Campus De La Universidad Rey Juan Carlos De Vicalvaro En Madrid Juan Calleja

Juan García, a la izquierda de la imagen, y Arturo Francisco Barbero, a la derecha, en el campus de la Universidad Rey Juan Carlos de Vicálvaro, en Madrid. | Juan Calleja

El eslogan de la página web de su startup reza «el smartphone que no roba tu atención» y su producto es FocusPhone, móviles de la marca Xiaomi —de momento, el modelo Redmi A5 de 2025— que programan y configuran tanto a nivel de interfaz, con fondo negro y sin colores, como de aplicaciones básicas a utilizar (a elegir por el usuario) para evitar las distracciones (eliminan notificaciones, etcétera).

“Lo que vendemos es personalización”, dice Francisco Barbero. “El móvil, por defecto, está enfocado a que recibas todo el rato impulsos ‘dopamínicos’. Entonces, modificamos el launcher, es decir, como la piel que está por fuera y no tenemos que desmontar el dispositivos”.

“Somos conscientes de que hoy no se puede vivir sin móvil porque lo necesitas para hacer un Bizum, para sacar unos billetes de tren, para comunicarte… Pero hazlo de manera consciente, limita al máximo tu ‘adicción’ para que no tengas que renunciar a aplicaciones que te ayudan en tu día a día. Evita aplicaciones adictivas, colorines, transiciones y todo eso”, opina Francisco Barbero. “Que el tiempo que estés con el móvil sea para algo concreto y no para abrirlo por defecto y a pasar el rato”, apostilla.

Con un precio a partir de 179 euros, afirman llevar decenas de ventas —aparte de clientes de España, les han llegado de países como Irlanda, Alemania, Suiza o Inglaterra—, pero reconocen que no es un producto fácil de comercializar. Con lo que ganan de cada venta van comprando dispositivos y tienen varios de stock.

¿Y si el negocio no funciona? “Cada móvil que vendemos significa que hemos ayudado a alguien. Y si tenemos que cerrar, pues al menos hemos conducido a gente y seguro que saldrán iniciativas parecidas en el futuro que ayudarán al máximo número de personas”, dice con convicción Francisco Barbero.

La historia de Juan García y de Arturo Francisco Barbero es similar a la de los fundadores catalanes de Balance Phone, Albert Beltran y Carlos Fontclara. En su caso, Samsung es la marca que utilizan para modificar los dispositivos a petición de los usuarios a partir de 299 euros. Las familias que buscan un primer móvil seguro para sus hijos son sus principales clientes, tal y como explicaban en esta entrevista publicada en La Vanguardia.

En su página web indican que venden su teléfono en más de 50 países y que ya cuentan con 11.000 usuarios: cifras que reflejan el aumento de una demanda internacional de personas que son conscientes que pasan mucho tiempo con su smartphone y buscan herramientas para reducir esa dependencia. Ya en 2015, la empresa Light, con sede en Nueva York, empezó a diseñar este tipo de móviles que están configurados con el objetivo de ayudar a «desintoxicar». En parte, fueron unos de los precursores de los también llamados dumbphone (móviles tontos).

Alberto Sánchez, de 43 años, es profesor de Secundaria un instituto de la Comunidad de Madrid y hace meses que se ha pasado a a un smartphone minimalista, el Mudita Kompakt, un modelo de una compañía polaca. “Estuve mirando varias opciones y me quedé con esta, que tampoco es la más barata [desde 399 euros]. Tiene inyección de tinta, como los libros electrónicos. Paso tanto tiempo frente a las pantallas que seguro que me ha afectado a la vista”, dice Sánchez por teléfono.

Imagen Del Telefono Minimalista Mudita Kompakt Que Utiliza Alberto Sanchez Alberto Sanchez

Imagen del teléfono minimalista Mudita Kompakt que utiliza Alberto Sánchez. | Alberto Sánchez

A este mostoleño le ha pasado lo mismo que a varios de los entrevistados para este reportaje. Se dio cuenta de que invertía demasiado tiempo con su teléfono inteligente en vez de hacer otras cosas que le “enriquecen más”. “Pienso mucho en la expresión ‘empobrecimiento existencial’, que creo que es en lo que se ha convertido el móvil; al menos para mí. No voy a negar todas las ventajas que aporta, que las utilizo, pero claro, cuando te das cuenta de que estás haciendo scroll sin sentido y tu pareja de dice, oye, estás pasando mucho tiempo con el móvil, pues dices, hostia, es verdad”, confiesa.

Sánchez también pone el acento en las discusiones en los grupos de amigos de WhatsApp: “Empiezas a debatir y te pones de mala leche sin sentido. Y dices, ¿para qué me meto yo en esto? Ni gano ni pierdo. Vamos a quedar un día y hablamos de lo humano y de lo divino”.

“Para los vicios soy muy malo, o muy débil”, reconoce este profesor de Secundaria durante la entrevista. Tuvo que cortar por lo sano y dio el paso adquiriendo un dumbphone. Se lo comunicó a su familia y sus amigos por si extrañaban que tuviese menos presencia en las comunicaciones por WhatsApp.

“Al final, los que somos un poco ‘adictos’, acabamos mirando el móvil cada poco tiempo. A veces de manera inconsciente, y al final te das cuenta de que la vida se convierte en un coitus interruptus. Y sucede que nunca te sumerges en profundidad en las tareas importantes, ya sea leer un libro, estar con tus hijos, con un amigo…”, señala Sánchez, que cuenta cómo ahora que mira menos el móvil “está más a atento” a lo que tiene que hacer en cada momento y le está cundiendo más el tiempo.

“Pienso que me va a venir bien para hacer otras cosas porque, como leí por ahí, no quiero que ponga en mi epitafio: ‘pasó mucho tiempo con el móvil’. Yo quiero hacer un montón de cosas y no quiero que nada me lo interrumpa”, concluye Sánchez.

En Xataka | El renacer del ‘dumbphone’: cinco móviles por menos de 60 euros que solo sirven para llamar y mandar mensajes

En Xataka | Una generación eternamente desconcentrada: «No puedo hacer nada durante más de quince minutos sin mirar el móvil»

Imagen | Juan Calleja/Xataka


La noticia

«No quiero que mi epitafio diga que pasé mucho tiempo con el móvil»: los españoles que han dejado WhatsApp y el smartphone

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Juan Calleja

.

Xataka – Unitree ya vale más de 50.000 millones. Hay un problema: el gran mercado de los robots humanoides todavía no existe

Unitree ya vale más de 50.000 millones. Hay un problema: el gran mercado de los robots humanoides todavía no existe

Unitree ha debutado en la bolsa de Shanghái y el mercado ha decidido valorarla como si la revolución de los robots humanoides ya fuera una realidad. La empresa recaudó unos 904 millones de dólares en su OPV y su acción llegó a dispararse más del 600% durante la sesión antes de cerrar con una subida cercana al 460%, dejando a la compañía con una capitalización bursátil de 50.000 millones de dólares. La demanda de los inversores minoristas había sido miles de veces superior a las acciones disponibles, pero frente a ese entusiasmo del mercado, una pregunta fundamental surge: ¿dónde están los robots humanoides de los que tanto habla la empresa?

Una apuesta de futuro. Estamos ante uno de los fabricantes de robots más importantes de China. Domina el segmento de los cuadrúpedos robóticos asequibles, y ya ha logrado distribuir miles de unidades. Reuters sitúa además en 18.000 unidades hasta julio los robots humanoides distribuidos. El problema es que su valoración bursátil no es un reflejo de su negocio actual, sino la expectativa de que el mercado de robots humanoides crezca de forma extraordinaria en los próximos años.

El CEO de Unitree reconoce cómo están las cosas. Wang Xingxing habla de un futuro «momento ChatGPT» para la robótica. Será entonces cuando los robots sean capaces de comprender instrucciones generales y ejecutar tareas nuevas sin haber sido programados específicamente para cada una de ellas. Según él, dicho momento podría llegar en dos o tres años en el escenario más optimista, pero también tardar entre cinco y diez. Hoy los robots humanoides son lentos, caros y poco versátiles.

La realidad incómoda de quién está comprando ahora los robots. En Financial Times han investigado el ecosistema chino y han descubierto que una parte importante de la demanda actual procede de más de 90 centros de entrenamiento respaldados por gobiernos locales. Esos centros compran robots humanoides, los utilizan para generar datos de movimiento y entrenamiento y después venden parte de esos datos a los propios fabricantes. Es un ciclo muy interesante a la hora de mejorar esta tecnología, pero hace complicado saber qué parte de la demanda actual proviene de clientes que realmente están utilizando estos robots humanoides para realizar tareas prácticas. 

China ya hizo algo parecido. En industrias como la del coche eléctrico, las baterías o los paneles solares, el Gobierno chino ayudó a crear demandaa, a financiar a las empresas y a ayudarlas antes de que el mercado madurara. El resultado en muchos casos ha sido sobrecapacidad, guerras de precios y muchas empresas qeu acaban desapareciendo, pero también otras que acaban incluso dominando el mercado global. Con los robots humanoides puede suceder algo parecido, y aquí China parece estar construyendo la industria antes de que los clientes la necesiten realmente.

Burbuja robótica a la vista. Unitree debutó con una valoración que era exagerada con sus ventas y beneficios actuales, y los analistas de Financial Times creen que el precio actual de las acciones es muy difícil de justificar con el negocio que tiene la empresa hoy en día. Sin embargo esta potencial burbuja financiera puede no ser tal: los inversores pueden estar pagando mucho hoy, pero al mismo tiempo empresas como esta pueden estar creando una cadena de suministro y fabricantes que les puede hacer ganar la carrera si finalmente llega ese «momento ChatGPT de la robótica».

EEUU le regala la ciencia robótica a China. Hace poco comentábamos además algo curioso: las ideas fundamentales que ayudaron a Unitree a crear sus exitosos perros robot procedían de investigaciones de universidades de EEUU financiadas por el ejército del país norteamericano y publicadas abiertamente. Unitree no robó esos trabajos, sino que aprendió de ellos y los convirtió en producto. Es una realidad probablemente incómoda para EEUU, que ha visto cómo estudios técnicos que podían haber aprovechado ellos los ha acabado aprovechando una empresa de su actual némesis tecnológica.

En Xataka | ‘Superman’ es el nuevo robot humanoide de Unitree que salta más alto y corre más rápido que un humano. La pregunta es para qué 


La noticia

Unitree ya vale más de 50.000 millones. Hay un problema: el gran mercado de los robots humanoides todavía no existe

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Javier Pastor

.

Xataka – Plantaron encinas para hacerse ricos con trufa negra. 20 años después, protegen Valencia de las tormentas

Plantaron encinas para hacerse ricos con trufa negra. 20 años después, protegen Valencia de las tormentas

Hace 20 años, en el valle del Palancia, al norte de Valencia, a algunos agricultores se les ocurrió plantar encinas inoculadas con esporas de trufa negra por una cuestión económica: en una zona rural con suelos pobres y poco aptos para otros cultivos, tener encinas «vitaminadas» cuyas raíces pueden producir trufas con el paso del tiempo es una lucrativa idea. 

En la actualidad, ese mismo bosque trufero está bajo la lupa por una razón: puede ser una herramienta para amortiguar tormentas extremas como la DANA que devastó la región en octubre de 2024.

El proyecto. El Basque Centre for Climate Change junto con la TBA21-Academy y el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza están trabajando en el valle del río Palancia, concretamente en el corredor entre la Marjal dels Moros y las sierras Calderona y d’Espadà. Sus acciones combinan replantar árboles con la elaboración de un mapa digital en 3D donde agricultores, ayuntamientos, regantes y ecologistas pueden ver cómo sus decisiones afectan al agua de la zona. 

Por qué importa. Porque el calentamiento climático es una realidad, Europa es el continente que más se calienta,  y más de lo mismo para el Mediterráneo. De hecho, está mas caliente que nunca: según datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus, la temperatura superficial del mar batió récords en julio de 2026, alcanzando 20,96 °C de media global y 33 °C de máxima en aguas de Mallorca. Un mar más caliente añade más vapor de agua y energía a la atmósfera, los ingredientes para una lluvia potencial. 

La península ibérica es una de las más afectadas por la desertización y el panorama a futuro pinta negro, pero es que además durante décadas ha habido deforestación deliberada para cultivo de cereal. Como ya se ha demostrado, esa pérdida de cobertura vegetal convierte las lluvias estivales, más o menos suaves, en fenómenos destructivos.

Cómo funciona. La base científica es la evapotranspiración: los árboles absorben agua del suelo y la liberan como vapor a través de las hojas (la «sudan»), de modo que esa humedad ambiental favorece la formación de nubes y una lluvia más regular. Que los bosques generan «ríos aéreos» de humedad no es algo nuevo, está bien documentado científicamente.

Por otro lado, los bosques nativos mejoran la infiltración de agua en el suelo, lo que reduce la erosión y la escorrentía provocada por las tormentas. Como explica María José Sanz, directora científica del BC3, esta cobertura vegetal, con sus raíces, fue precisamente lo que faltó en la DANA de 2024, que «se llevó toneladas de suelo porque estaba desnudo».

¿Por qué trufa? En realidad, lo de la trufa es un hecho hasta cierto punto anecdótico, ya que cualquier vegetación transpira y «recicla» lluvia. Su papel aquí es el incentivo económico: si tienes un terreno yermo, plantar una encina que dé trufas es un aliciente para llenarse los bolsillos.

La letra pequeña. Plantar encinas no hace milagros y no hay bosques capaces de detener una DANA por sí solos: solo es una forma demostrada de prevenir y mitigar sus daños. Además, el proyecto está aún en fase de estudio y modelización (el simulador 3D es un prototipo), no es una solución desplegada ni validada a escala. Y aunque el concepto de evapotranspiración como regulador del clima lleva dos décadas sobre la mesa de la ciencia, todavía no se ha traducido en políticas o proyectos concretos.

En Xataka | Miles de árboles limoneros en España viven una crisis histórica: el virus que ha puesto en jaque a toda la industria

En Xataka | El 95% de los aguacates que va a vender Mercadona se han cultivado en España. Quiere que lo sepamos por un motivo

Portada | Folia Plantas truferas y Александр Лич Gleive Marcio Rodrigues de Souza


La noticia

Plantaron encinas para hacerse ricos con trufa negra. 20 años después, protegen Valencia de las tormentas

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Eva R. de Luis

.

Hard Zone : Hardware, Reviews, Noticias, Tutoriales, Foros de ayuda – La próxima frontera: Hardware para juegos en la nube con latencia cero

A la hora de jugar, existen diferentes formas de hacerlo, y una de ellas es en la nube, lo cual tiene múltiples beneficios, pero, al mismo tiempo, inconvenientes, como es la latencia, y es que, si ya de por sí, un ordenador tiene ciertos componentes que hacen que esto ocurra, si, además, usamos la nube, todavía será mayor.

Sin embargo, hay formas de intentar conseguir un número cercano a cero, aunque no sea posible físicamente. Para ello, el tipo de componentes y periféricos que usamos, es muy importante, y en el día de hoy vamos a ver qué hardware deberíamos cambiar para mejorar este dato.

Qué componentes cambiar para conseguir mejor latencia

Uno de los factores más importantes es la red dentro de casa. Cambiar un router básico por uno más moderno puede ayudar bastante, sobre todo si gestiona mejor el tráfico cuando hay varios dispositivos conectados. Aun así, más allá del router, sigue habiendo algo clave que muchas veces se pasa por alto: usar cable Ethernet en lugar de WiFi. Puede parecer un detalle menor, pero reduce bastante la inestabilidad y el retraso. Este punto será el más importante, y todos los demás no tienen sentido si no cumples el primero de ellos.

También es fundamental el dispositivo desde el que jugamos. No todos los equipos procesan igual la señal de vídeo que llega desde la nube. Un ordenador, televisor o incluso móvil más reciente suele incluir mejor soporte para decodificar vídeo de forma rápida, lo que hace que la imagen aparezca antes en pantalla. Esto es especialmente relevante en servicios de juego en streaming, donde todo lo que vemos es, en realidad, un vídeo interactivo.

La pantalla es otro elemento que suma. Un monitor con baja latencia de entrada y una alta tasa de refresco puede hacer que todo se sienta más inmediato. No va a eliminar el retraso de la red, pero sí evita añadir más tiempo en el último paso, que es cuando vemos la acción. Por tanto, cuando veas 1 ms o 5 ms en las especificaciones de una pantalla, piensa que cuanto más bajo sea, mejor, ya que menos tardará la imagen en procesarse y ser vista por nosotros.

Xataka – El lugar de La Mancha del que Cervantes no se quería acordar en ‘El Quijote’ tiene nombre: un inspector de Hacienda

El lugar de La Mancha del que Cervantes no se quería acordar en 'El Quijote' tiene nombre: un inspector de Hacienda

“En un lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme…”. El inolvidable arranque de la mejor novela de la historia en lengua española siempre ha sido objeto de debate: ¿qué lugar es ese? Si no quería acordarse, como veremos a lo largo del artículo, es por algo. Tenías sobradas razones. Y nosotros también tenemos razones para creer que ese lugar era Quintanar de la Orden.

Hay pueblos que aparecen en los mapas porque son grandes, o porque tienen estación, una frontera o catedral. Y luego está Quintanar de la Orden, que durante siglos apareció porque era el lugar al que había que ir: para pagar, juzgar y comerciar. Hoy sus paredes están llenas de Quijotes y Dulcineas, pero esa vocación de atraer a gente de toda la comarca tiene siglos. Durante esos siglos funcionó como una pequeña capital territorial.

Es decir, el pueblo entró en la maquinaria fiscal de la Mancha. En torno a él encontramos alcabalas, tercias, arrendadores de rentas y personajes dedicados profesionalmente a recaudar impuestos. Francisco Muñatones, por ejemplo, fue mercader y recaudador de alcabalas en Quintanar y aparece en investigaciones sobre los personajes reales que rodearon a Cervantes. Pero empecemos por el principio.

De quinta a capital

Mtn50 0688 1886 Nnn Quintanar De La Orden

El nombre ya da la pista. Quintanar procede de quintana, palabra latina de varios sentidos: casa de labranza o explotación agrícola; también espacio de mercado asociado a los campamentos romanos. Eran tierras sujetas a una renta de la quinta parte. Y el salto se produce en la Edad Media. Después de la conquista cristiana, el pequeño asentamiento pasa a la órbita de la Orden de Santiago, que administra buena parte de esta zona desde Uclés. La repoblación se consolida a finales del siglo XII. En 1318, Alfonso XI concede a Quintanar una carta de privilegio y en 1344, don Fadrique le otorga fueros. 

Sin embargo, lo verdaderamente decisivo ocurre cuando la Orden organiza territorialmente sus dominios. La Mancha santiaguista se divide en comunes. No eran simples comarcas administrativas como las actuales, sino asociaciones de pueblos sometidas a una misma jurisdicción, con funciones fiscales, ganaderas y administrativas. El llamado Común de La Mancha, definido en 1353, comprendía territorios entre el río Gigüela y el Guadiana, y puso a Quintanar como cabeza.

Esto es importantísimo: entre las localidades vinculadas al Común aparecen Campo de Criptana, Pedro Muñoz, El Toboso, Miguel Esteban, Puebla de Almoradiel, Villanueva de Alcardete, Villamayor de Santiago, Hinojosos, Mota del Cuervo, Santa María de los Llanos y otras que se incorporaron después. Todas se han disputado la autoridad de ser ese “lugar de La Mancha”.

Quintanar tuvo murallas, puertas, iglesias, hospitales, ermitas y, sobre todo, rollo de justicia. Esto le decía al viajero que allí existía jurisdicción y justicia. El concejo ya estaba reclamando en 1531 la financiación de un rollo adquirido poco antes. Es decir, cuando un campesino o un comerciante del siglo XVI llegaba, no entraba simplemente en un núcleo rural, lo hacía en una villa con jurisdicción. Y eso explica también la aparición de hidalgos.

Img 20220821 002832

Foto de uno de los muchos graffitis de Quintanar de la Orden

Las Relaciones Topográficas de Felipe II de 1575 registran 594 vecinos y aproximadamente 35 casas de hidalgos. La población era mayoritariamente campesina y jornalera, pero ya existía una pequeña élite local con propiedades, vínculos institucionales y capacidad económica. Con unos 2.376 habitantes, aquí se cultivaba trigo, cebada, avena, centeno, cáñamo, vid, olivo y azafrán.

El paisaje social explica por qué Cervantes lo conocía. Quintanar tenía hidalgos como los Villaseñor, ganaderos, labradores, comerciantes y recaudadores. En la gran novela, Juan Haldudo aparece como «vecino del Quintanar» y, en el último capítulo, Sansón Carrasco menciona a un ganadero del Quintanar que vendió dos perros, Barcino y Butrón. En ‘Los trabajos de Persiles y Sigismunda’, Antonio de Villaseñor es un hidalgo quintanareño y la propia novela desvía a sus protagonistas hasta la localidad.

La investigación histórica de Javier Escudero localizó a personalidades como Francisco Muñatones, recaudador de impuestos relacionado con Quintanar, cuya tumba apareció en la iglesia parroquial. Tenía caballo, armas y una biblioteca privada. Pero aquí llega lo interesante: en 2026 se localiza un documento de 1614 que denomina a la zona «encomienda de los lugares de La Mancha» a un territorio que incluye a Quintanar, El Toboso, Campo de Criptana, Mota del Cuervo, Hinojosos y Villanueva de Alcardete. Es decir, esta abstracción partía de una geografía administrativa tangible. Pero antes de ir a por las pruebas, otro meandro.

El premiado hispanista autor de ‘Cervantes’ Jean Canavaggio sostiene que el literato quiso mantener deliberadamente indeterminado el lugar. Quintanar estaba dentro del territorio, pero faltan datos. Vamos a por ellos.

El dinero sobre ruedas

Fotojet 1

Fotos de 1924. De carretas de caballos a vehículos a motor.

En 1566, Felipe II había convertido Quintanar en cabeza de una gobernanza de la Orden de Santiago. De ella dependía El Toboso (pueblo de Dulcinea) y Campo de Criptana (pueblo de molinos convertidos en gigantes). Pero a finales del XVI, la Corona empezó a reorganizar estructuras. En 1609, Felipe III decidió refundir la capitalidad de la gobernación en Ocaña, con el fin de tener más control.

Los quintanareños se lo tomaron fatal, porque perdían juzgados, funcionarios, actividad económica y capacidad política. ¿Y qué hicieron? Pedir conservar la jurisdicción judicial. Y, para ello, tomaron prestados 12.000 ducados para aguantar el puesto. Para que tengamos magnitud, el patrimonio de un hidalgo relativamente desahogado podía situarse entre 1.000 y 4.000 ducados. El pueblo se endeudó hasta las cejas. El préstamo lo concedió Catalina de Montalvo, viuda de Gedeón de Hinojosa. La deuda se convirtió en un drama histórico y terminó vinculada al aprovechamiento del monte municipal.

Y entonces llega el dinero de verdad: los arrieros. Si la Edad Media convirtió a Quintanar en una capital administrativa, los siglos XVIII y XIX la transformaron en capital comercial, aprovechando ese cruce de rutas que comunican el centro peninsular con Levante, La Mancha oriental, Toledo y las tierras de Cuenca. Hoy sigue muy bien conectado: a unos 123 km de Madrid y 112 km de Toledo, y a 700 m de altitud —de ahí sus vientos habituales—. para llegar en coche, las referencias más sencillas son A-4 → CM-42 → CM-310, con conexiones directas desde Madrid, Toledo, Alcázar de San Juan, Cuenca y Valencia; el municipio también queda junto a la AP-36 y la N-301.

Pero caminante, no hay camino: tener caminos no basta, hay que hacer negocio con ellos. Y ahí entra el gran despegue de la arriería hacia mediados del siglo XVIII. La actual plaza de Miguel Echegaray sigue siendo conocida como Plaza de los Carros, porque allí se concentraban los vehículos cargados de mercancías. La calle Grande era en el XVII la calle de los Mesones, precisamente por la concentración de establecimientos destinados a viajeros y comerciantes. Ya era peatonal hace tres siglos.

En 1834, cuando el Estado liberal creó los partidos judiciales, Quintanar volvió a figurar entre las doce cabeceras de Toledo. Incluso la guerra confirmó su posición. Los franceses ocuparon y saquearon el pueblo durante la Guerra de la Independencia y la localidad funcionó como punto de paso, abastecimiento y reclutamiento. En 1836 recibió de Isabel II el título de Muy Leal Villa tras resistir durante la Primera Guerra Carlista.

A mediados del XIX, para una población manchega así, había un montón de actividad. Había molinos de aceite, harineros y de chocolate, fábricas de jabón, aguardientes, sombreros, curtidos, productora de cerillas, cordelerías, telares de alfombras, hornos, arrieros que transportaban colchas de Palencia, tahona, mercancías procedentes de Valencia y Algeciras, feria anual y mercado todos los sábados —uno de los más concurridos de España—. Los estudios de 1863 calcularon para el tráfico comercial de Quintanar unos 1.640.000 reales anuales de ingresos brutos.

Y, para potenciar y acelerar, llegó el ferrocarril. Bueno, a medias. La idea original es que el ferrocarril debía continuar desde Quintanar hacia Villamayor de Santiago y Cuenca, atravesar la sierra de Cabrejas y llegar incluso, en el proyecto más ambicioso, hasta Zaragoza. En 1864 se autorizó el ramal Alcázar-Quintanar y en 1865 ya había 26,5 kilómetros explanados, pero el proyecto murió por problemas económicos, hubo cambios de concesionario, pleitos y acreedores y la concesión terminó caducando en 1878. Mientras Alcázar de San Juan se convertía en uno de los grandes nudos ferroviarios españoles, Quintanar contemplaba cómo la modernidad pasaba de cerca, pero lejos.

Una fuente geográfica alemana de comienzos del XX describe a Quintanar como «Bezirkshauptstadt«, es decir, capital de distrito, y da 7.956 habitantes para 1897 y 8.276 para 1900. Pero en fin, el tren acabó llegando en 1909 desde Villacañas. La línea nació de vía métrica, pasó a ancho ibérico en 1929 y movió sobre todo vino, cereales y viajeros; solo en 1909 transportó 19.338 viajeros y 40.264 toneladas de mercancías. El servicio de viajeros terminó en 1984 y la línea desapareció después, pero su trazado sobrevive hoy como vía verde.

Quintanar

La cifra que mejor resume aquel momento es la población. Quintanar tenía 8.276 habitantes en 1900, frente a 6.842 en 1857 y 9.498 en 1930: era uno de los principales núcleos semiurbanos del entorno de Madrid y Toledo. Ese mismo año aparece rotulado en el mapa nacional del eclipse total del 28 de mayo. Era un mapa de la península a escala 1:4.000.000, basado en la cartografía de Francisco Coello. Por demografía, ni merecía salir ahí.

Una gesta quijotesca

¿Y qué tiene que ver todo esto con Miguel de Cervantes Saavedra? La investigación de Javier Escudero documenta que Cervantes habría escogido La Mancha por motivos personales. El propio documento conecta a Quintanar con Bernardino de Velasco, conde de Salazar, responsable de la expulsión de los moriscos, un acontecimiento que interesó mucho a Cervantes y que aparece en la segunda parte del Quijote. ¿Ese no querer acordarse es por despecho? Tal vez.

La expulsión ocurrió entre 1609 y 1614, justo durante la gestación de la Segunda Parte (en 1610 se aplican los decretos a los moriscos de Castilla y La Mancha y en 1614 salen los últimos moriscos del valle de Ricote, en Murcia). Y ya se conoce esa otra teoría de Cervantes y su amor (o romance) morisco, que inspiró hasta la película ‘El Cautivo’. En Quintanar hubo no pocos chivos expiatorios, al ser un foco de comercio y corazón del entramado político-administrativo de la zona.

Para rematar, hablemos de recaudadores: las Cortes castellanas denunciaron que recaudadores y arrendadores de tributos eximían a señores, parientes y amigos, cargando sus cuotas sobre otros contribuyentes; también denunciaron «malicias y cohechos» de los perceptores de rentas, especialmente de las alcabalas.

Y cómo no querer defender el puesto: Cervantes fue literalmente recaudador de impuestos. En 1594 recibió una comisión real para cobrar atrasos de tercias y alcabalas en el Reino de Granada. En una carta al rey de noviembre de aquel año cuenta sus problemas con los arrendadores y receptores que no conseguían pagar, y los documentos conservados lo muestran haciendo cuentas, persiguiendo deudas y viajando de localidad en localidad. Quintanar fue uno de esos centros de cobro de la Hacienda Real, muy dada a pedir.

Fotojet 3

Quintanar de la Orden en 1792 vs 2026

Pero, al parecer, a Cervantes se le daba fatal andar pidiendo deudas ajenas. Trabajaba como recaudador de impuestos del rey Felipe II y depositó fondos públicos en un banco de Sevilla que quebró, lo que le impidió devolver el dinero a las arcas del Estado. ¿Resultado? A la cárcel. Cervantes pudo sentir una familiaridad personal con Quintanar porque allí encontró un mundo que conocía de primera mano (recaudadores, dineritos, deudas varias, hidalgos, poder local y conflictos fiscales) y porque uno de esos recaudadores, Francisco Muñatones, pudo incluso dejar una huella literaria en el Sabio Muñatón/Frestón.

La última metamorfosis quijotesca es de hace década y poco: Quintanar convirtió sus calles en galería de arte urbano y, entre 2013 y 2019, se desarrolló De)colonizando el Quijote en su contexto, un proyecto relacionado en sus orígenes con el Museo Reina Sofía y Goldsmiths. Toda la dirección del proyecto corrió a cargo del historiador del arte, arqueólogo y analista de datos Santiago González Villajos.

Dulcinea Y Quijote

En 2013, la artista argentina Milu Correch pintó una Dulcinea de 30 metros de altura y 350 metros cuadrados en la Plaza del Grano. Al otro lado está el Quijote de INTI, la pintura mural de esta temática más grande del mundo, polémica hasta el punto de querer borrarla, si bien es hoy un símbolo querido entre la población. Y en 2025 llegó la recompensa, cuando Quintanar fue elegida quinta mejor ciudad del mundo de arte urbano. Pero eso ya es otra historia.

Imágenes | Instituto Cervantes, archivo personal, Plano perteneciente al Catastro del Marqués de la Ensenada (1792. Archivo Histórico Provincial de Toledo), archivos de la Cartoteca. Portada: Flickr (bcmng)

En Xataka | Un profesor de Málaga decidió reescribir el ‘Quijote’ en caligrafía gótica. Ahora dice que vale un millón de euros


La noticia

El lugar de La Mancha del que Cervantes no se quería acordar en ‘El Quijote’ tiene nombre: un inspector de Hacienda

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Isra Fdez

.

Xataka – En 1997, Egipto empezó un faraónico proyecto de segundo valle del Nilo en pleno desierto. Sus canales llevaron agua, pero no dónde querían

En 1997, Egipto empezó un faraónico proyecto de segundo valle del Nilo en pleno desierto. Sus canales llevaron agua, pero no dónde querían

Egipto se embarcó en uno de los proyectos de ingeniería más ambiciosos de su historia moderna en 1997: sacar agua del lago Nasser, llevarla hasta el desierto occidental y construir allí una especie de segundo valle del Nilo. El proyecto Toshka debía convertir cientos de miles de hectáreas de arena en campos de cultivo, levantar nuevas ciudades y trasladar hasta allí a una parte considerable de una población que seguía concentrándose en una estrechísima franja alrededor del río. El Estado construyó canales y una de las mayores estaciones de bombeo del mundo. 

El problema fue que llevó el agua al desierto mucho antes que lo demás.

El viejo sueño de escapar del Nilo. Egipto tiene un problema geográfico extraordinario: más del 95% de sus habitantes se concentra en una fracción diminuta de su territorio, fundamentalmente alrededor del Nilo y su delta. La idea de conquistar el desierto para aliviar esa presión llevaba décadas rondando al Estado egipcio y ya había aparecido en los planes asociados a la presa de Asuán durante la época de Gamal Abdel Nasser. 

Hosni Mubarak recuperó aquella vieja aspiración en 1997 y la convirtió en Toshka o New Valley: no se trataba simplemente de crear algunas explotaciones agrícolas, sino de levantar un nuevo corredor habitable paralelo al valle histórico del Nilo.

Construir un segundo valle del Nilo en mitad del desierto. La escala de la promesa explica por qué Toshka fue apodado la «pirámide de Mubarak». El agua del gigantesco lago Nasser sería bombeada hacia el desierto y distribuida mediante una red de canales para recuperar tierras agrícolas, mientras alrededor aparecerían viviendas, fábricas, colegios y hospitales. 

En sus planes iniciales, el Gobierno llegó a plantear el traslado de hasta el 20% de la población egipcia hacia ese nuevo territorio. Toshka debía resolver de una tacada algunos de los grandes problemas del país: superpoblación, desempleo, escasez de suelo cultivable y dependencia alimentaria.

Canal Toshka

Toshka

Egipto hizo la parte aparentemente imposible: llevar el agua hasta allí. El corazón de aquella operación fue una gigantesca estación de bombeo inaugurada en 2005, construida por unos 436 millones de dólares y diseñada para elevar agua desde el lago Nasser hacia el sistema de canales de Toshka. Con 24 enormes bombas, la instalación podía enviar una cantidad extraordinaria de agua hacia unas tierras que hasta entonces eran puro desierto. 

El canal Sheikh Zayed debía distribuirla después a través de distintas ramas y extender la transformación mucho más lejos. Desde el punto de vista visual, la imagen era exactamente la prometida: enormes cursos de agua azul atravesando uno de los lugares más áridos del planeta.

Nubia Nasa Ww

Vista satelital de los lagos Toshka, el canal Sadat y el proyecto del Nuevo Valle

Pero el agua llegó antes que el resto. Quince años después del comienzo de las obras, la distancia entre la propaganda y la realidad era enorme. En 2012 había unas 21.000 hectáreas cultivadas, menos del 10% del objetivo citado entonces, mientras las ciudades, fábricas, colegios y hospitales que debían convertir Toshka en un verdadero segundo valle seguían sin existir. 

Había trigo, uvas, judías o cacahuetes, pero buena parte de aquella producción estaba destinada a la exportación y las explotaciones apenas habían generado unos pocos miles de empleos. El resultado era una paradoja formidable: Egipto había construido la infraestructura necesaria para llevar agua a kilómetros de desierto, pero alrededor de buena parte de ella continuaba habiendo desierto.

Toshka Egypt New Valley Nile Pump

Hacer llegar agua al Sáhara no significa convertirlo en el Nilo. Toshka chocó además con problemas que una obra hidráulica gigantesca no podía solucionar por sí sola. La salinidad, las características del suelo, las aguas subterráneas, el coste de explotación y las dificultades para atraer inversión complicaron la expansión agrícola, mientras algunas concesiones de enormes superficies avanzaban mucho más despacio de lo prometido. 

El contraste era todavía más incómodo porque comunidades próximas al lago Nasser denunciaban escasez de agua mientras las explotaciones de Toshka disponían de ella, y el proyecto abrió además otro conflicto con los nubios, que reclamaban como ancestrales algunas de las tierras destinadas al desarrollo. La gran obra concebida para resolver problemas económicos y demográficos terminó acumulando otros políticos, sociales y ambientales.

Un segundo intento. El fracaso de la primera etapa no acabó con la idea. Abdel Fattah al-Sisi recuperó Toshka y, especialmente desde 2020, el Estado volvió a desplegar empresas, maquinaria, estaciones eléctricas, sistemas de bombeo y grandes equipos de riego por pivote central. En 2023 las autoridades hablaban ya de decenas de miles de hectáreas incorporadas en nuevas fases y de enormes plantaciones de trigo y palmeras, dentro de una estrategia cada vez más vinculada a la seguridad alimentaria. 

Casi tres décadas después, por tanto, Toshka sigue siendo una obra en construcción y no simplemente una ruina: Egipto continúa intentando que la infraestructura levantada para aquel sueño termine justificando su existencia.

Todavía intenta conseguir el valle. Ahí está la gran paradoja de Toshka. La ingeniería resolvió una de las partes más espectaculares del problema: bombear cantidades gigantescas de agua desde el lago Nasser y hacerlas circular por canales abiertos en mitad de un paisaje prácticamente vacío. 

Mucho más difícil resultó conseguir que detrás del agua aparecieran agricultores, inversiones, ciudades, empleos y una economía capaz de sostener aquella transformación. Mubarak pensó que, si llevaba el Nilo al desierto, el valle crecería detrás. Toshka terminó demostrando que construir el río artificial era, quizá, la parte fácil.

Imagen | Rémih, Stefflheffl, NASA

En Xataka | Algunas de las obras de ingeniería más fascinantes del Nilo han permanecido ocultas a plena vista de los arqueólogos durante milenios

En Xataka | Acabamos de descubrir que un rey del Nilo semilegendario existió de verdad gracias a un documento del siglo XVII encontrado en la basura


La noticia

En 1997, Egipto empezó un faraónico proyecto de segundo valle del Nilo en pleno desierto. Sus canales llevaron agua, pero no dónde querían

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Miguel Jorge

.

Xataka – Los físicos creían conocer la estructura de los protones. Ahora saben que son mucho más asombrosos de lo que pensaban

Los físicos creían conocer la estructura de los protones. Ahora saben que son mucho más asombrosos de lo que pensaban

Durante décadas el conocimiento que han recabado los físicos acerca de la estructura interna de los protones se ha afianzado sobre la física clásica. Sin embargo, desde hace más de un siglo sabemos que la descripción más precisa que tenemos del mundo de las partículas nos la entrega la física cuántica. La siempre exótica y apasionante mecánica cuántica.

Los modelos tradicionales tratan a los quarks y los gluones, las partículas que cohabitan en el interior de los protones, como partículas esencialmente independientes. Esta descripción implica que cada una de ellas es responsable de una fracción del momento total del protón con una probabilidad determinada. Aunque en la práctica funciona bien, esta aproximación no captura las correlaciones cuánticas entre estas partículas, y, en realidad, los quarks y los gluones son objetos estrictamente cuánticos.

Esto significa que pueden existir superposiciones entre ellos y que pueden comportarse con un único sistema entrelazado. Hasta hace poco era muy difícil llevar a cabo una comprobación experimental de la caracterización cuántica de estas partículas, pero, afortunadamente, los aceleradores permiten a los físicos encarar su estudio con una perspectiva inédita. Y lo que han comprobado tres investigadores recientemente es apasionante: el protón tiene una naturaleza cuántica mucho más profunda de lo que se creía.

Interferencias cuánticas entre quarks y gluones

Los físicos Alexey Vladimirov, de la Universidad Complutense de Madrid; Guillermo Portela, de DESY Hamburgo (Alemania); y Simone Rodini, de la Università degli Studi di Pavia (Italia), han publicado un artículo en Physical Review Letters en el que demuestran haber encontrado la primera evidencia experimental de un tipo de interferencia cuántica entre los quarks y los gluones del protón. Este fenómeno había sido predicho por la teoría, pero hasta ahora no se había observado experimentalmente.

Este fenómeno había sido predicho por la teoría, pero hasta ahora no se había observado experimentalmente

De hecho, el logro de estos tres científicos consiste en que han conseguido obtener por primera vez esta evidencia experimental a partir de los datos recogidos por los aceleradores de partículas. Sea como sea, una de las conclusiones a las que han llegado es que las magnitudes que codifican la interferencia cuántica entre los quarks y los gluones son unas funciones de distribución muy diferentes de las funciones habituales.

Esto es, precisamente, lo que les ha llevado a aceptar que la naturaleza cuántica del protón es más compleja de lo que se había observado experimentalmente hasta ahora. De hecho, curiosamente, los físicos han tardado en llegar a esta descripción porque habían aceptado a partir de los preceptos clásicos la existencia de una estructura bidimensional que, en realidad, no es tal.

En cualquier caso, este nuevo conocimiento acerca de la estructura interna de los protones es importante porque arroja nueva luz sobre la crisis del espín del protón. Los quarks solo explican entre el 4% y el 24% del espín total del protón, y ahora los físicos saben que también está determinado por el espín de los gluones y el momento angular orbital de los quarks y los gluones. Es mucha información nueva.

Y, sobre todo, como hemos visto, se sostiene sobre datos experimentales y no únicamente sobre modelos teóricos. Aun así, los autores de este artículo reconocen que los datos actuales no son suficientes para identificar qué modelo teórico explica mejor cómo se distribuye la interferencia dentro del protón.

Imagen | Generada por Xataka con Gemini

Más información | Physical Review Letters

En Xataka | Nadie sabe qué es la materia oscura. Y resulta que tenemos el mejor detector que existe delante de nuestras narices


La noticia

Los físicos creían conocer la estructura de los protones. Ahora saben que son mucho más asombrosos de lo que pensaban

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Laura López

.

Xataka – LG y Nvidia llegan a un acuerdo para fabricar robots humanoides. Empiezan por unos con ruedas en una fábrica de lavadoras

LG y Nvidia llegan a un acuerdo para fabricar robots humanoides. Empiezan por unos con ruedas en una fábrica de lavadoras

LG ha llegado a un acuerdo con Nvidia para desarrollar robots humanoides, y también para establecer una infraestructura de fábricas basadas en la inteligencia artificial y crear sistemas de vehículos autónomos de última generación. Así lo plasmaron este 13 de agosto en un memorando de entendimiento firmado en la sede del fabricante de chips en Santa Clara.

Lo que han anunciado LG y Nvidia. Como vemos en el comunicado oficial de LG, este es un acuerdo que abarca tres frentes. Primero tenemos la robótica con los robots humanoides y otros, luego infraestructura de IA con centros de datos, y la movilidad con coches. Este acuerdo llega apenas dos meses después de que ambas empresas pactaran en junio un marco de cooperación, por lo que viene a materializar aquellas intenciones en un programa concreto con fechas.

Una hoja de ruta marcada. La hoja de ruta de este acuerdo incluye la presentación de un robot bípedo humanoide en el primer cuarto de 2027, a la vez que un centro de datos de referencia con la plataforma Vera Rubin de Nvidia. En la primera mitad del 2028 esperan completar la fábrica de IA de 80 MW en Cheonan, Corea del Sur, y sin fecha estimada queda la plataforma para vehículos «definidos por software» con conducción autónoma.

Robot humanoide con cerebro Nvidia y cuerpo LG. La gran estrella de este acuerdo es un robot humanoide que camina sobre dos piernas que LG quiere presentar al público durante el primer trimestre de 2027. Hay algunas estimaciones que apuntan a que el estreno podría coincidir con el CES 2027 de Las Vegas a principios de año, aunque la empresa coreana todavía no lo ha confirmado.

LG será la encargada de fabricar los robots y poner el cuerpo, con varias subempresas trabajando en piezas diferentes como los actuadores, sensores o baterías. Del cerebro se encargará Nvidia con su modelo abierto Isaac GR00T, que es el software con el que podrá entender el entorno y decidir cómo actuar. También aportarán su plataforma Jetson Thor, el «cerebro» que ya están usando fabricantes como Samsung para sus robots en fábricas, así como el sistema de seguridad Halos for Robotics. 

Pero antes, robots que fabrican lavadoras. Pero antes de la llegada del robot humanoide, el primer robón que saldrá de la unión de ambas empresas será el CLOiD de LG. Se trata de unos robots con ruedas que serán desplegados en una línea de producción de lavadoras de LG Electronics, en Tennessee. Se espera que se desplieguen a finales de este 2026 para probarlos en un entorno de fábrica real. Estos robots fueron presentados en el CES 2026 como su primer robot doméstico multitarea con IA. Nacieron para el hogar inteligente, pero se probarán sus capacidades en una fábrica.

Dos «fábricas de IA» y un pacto que llega hasta los coches. Más allá de robots fabricando lavadoras y robots humanoides, con este pacto LG también creará dos centros de datos especializados en inteligencia artificial. El más pequeño de ellos se espera para principios de 2027, y usará la plataforma de computación Vera Rubin de NVIDIA, la nueva generación de superordenadores para IA del fabricante. Luego se espera una instalación mucho mayor, de 80 megavatios, en la primera mitad del 2028. Con esto, LG intentará validar un paquete completo de diseño, construcción y operación de estos centros de datos.

Por qué importa todo esto. Con este movimiento, LG entra de lleno en la carrera de los robots humanoide, terreno donde ya compiten empresas como Tesla con su Optimus, la estadounidense Figure, la noruega 1X u otros fabricantes chinos como Unitree. Si quieres ubicarte en esta carrera, tenemos una ficha con los principales humanoides del momento y un repaso a la carrera por meter un robot en cada casa. Ahora, tras el acuerdo de los coreanos con Nvidia y la primera hoja de ruta, ya solo queda esperar un año para ver cómo se materializa todo.

Imagen de portada | LG y ChatGPT

En Xataka | China está ganando la carrera de los robots humanoides. El problema es que esa carrera en realidad no existe


La noticia

LG y Nvidia llegan a un acuerdo para fabricar robots humanoides. Empiezan por unos con ruedas en una fábrica de lavadoras

fue publicada originalmente en

Xataka

por

Yúbal Fernández

.