Hard Zone : Hardware, Reviews, Noticias, Tutoriales, Foros de ayuda – Ultrawide en videojuegos: la experiencia más inmersiva que muchos juegos siguen ignorando

Si bien es cierto que el formato 16:9 ofrece una mayor sensación de inmersión que el antiguo 4:3, no es, ni de lejos, le mejor opción para disfrutar al máximo de los videojuegos, donde realmente se le saca muchísimo partido, al ofrecer una sensación e inmersión que nos mete de lleno en la historia.
Si todavía no has tenido la oportunidad de comprobarlo de primera mano es como si pasas el sonido estéreo que procede de dos fuentes de sonido al sonido envolvente que procede de varias fuentes.
Lo mejor de todo es que este tipo de monitores no son más caros que los tradicionales. Y, para muestra un botón. El monitor LG 29U511A-B, de 29 pulgadas con formato 21:9, resolución 2560 x 1080 con un panel IPS y 100 Hz de tasa de refresco tiene un precio de 149 euros en Amazon.
Por qué es mejor un monitor ultrapanorámico para jugar
Por su formato, los monitores ultrapanorámicos cuenta con una ligera curvatura para que todo el panel se encuentre a la misma altura de los ojos, sin que tener que forzarlos, una curvatura que ayuda a sumergirnos en el título de forma natural al mostrar más información lateral y evitar tener que mover la cabeza continuamente para acceder a la información que necesitamos en cada momento.
Esto es especialmente útil, no solo en juegos de carreras sino también en títulos como Red Dead Redemption 2, Cyberpunk 2077, Elden Ring, Death Stranding y, sobre todo Flight Simulator entre otros que permiten disfrutar de una grandiosidad que nunca podrás apreciar en un monitor de 16:9, cuyo ángulo de visión es mucho más reducido.
En los títulos competitivos que ofrece soporte para este formato, no supone una mayor inmersión, que también, sino una importante ventaja con respecto a los enemigos ya que nos podemos anticipar a sus movimientos o incluso verlos mucho antes de que ellos nos vean.
Cambiar de un monitor de 16:9 a uno de 21:9 o 32:9 supone un importante cambio en la forma de jugar, como pasar de 60 a 144 Hz, de 1080 a 4K pero más enfocado en lo que ves, no en la calidad de la imagen. Si tienes la oportunidad de probar un monitor de este tipo de jugar, no concebirás la idea de volver al formato 16:9.
