Hard Zone : Hardware, Reviews, Noticias, Tutoriales, Foros de ayuda – Los mejores remakes de la historia del videojuego: seis obras maestras que demostraron cómo rehacer un clásico

Hay pocas cosas que puedan generar tanta expectación entre los jugadores como el anuncio de un remake. Recuperar un videojuego que marcó una época, reconstruirlo con tecnología moderna y conseguir que vuelva a sorprender a quienes ya lo jugaron hace años no es algo sencillo, y es que un buen remake no consiste simplemente en mejorar los gráficos (eso es un remaster): debe comprender qué es lo que hizo especial al original y encontrar la manera de trasladarlo al presente sin convertirlo en una simple copia. En este artículo, recopilamos los que, bajo nuestro punto de vista, son los mejores remakes de la historia hasta la fecha.

Hay que decir que, durante los últimos años, hemos vivido una especie de era dorada de los remakes. Algunos han optado por respetar prácticamente al milímetro la experiencia original, mientras que otros han optado por reconstruirla desde cero modificando sus mecánicas, historia y estructura. Después de revisar las valoraciones de la crítica, las puntuaciones en Metacritic y sobre todo nuestra propia experiencia, estos son para nosotros los mejores remakes de la historia.

Resident Evil 4 Remake

Si hubiera que escoger un ejemplo sobre cómo hacer un remake perfecto, Resident Evil 4 Remake es el primero que se me viene a la cabeza. Y es que Capcom no se limitó a coger el clásico de 2005 y actualizar sus gráficos, sino que reconstruyó la experiencia y la adaptó a los estándares modernos con total acierto, haciendo un juego capaz de satisfacer tanto a quienes ya conocíamos cada rincón de la aventura de Leon como a quienes lo probaron por primera vez.

Y el reconocimiento fue prácticamente unánime, con un 93 en Metacritic y un 9 de valoración de los usuarios, cifras que lo colocan como uno de los mejores remakes de todos los tiempos.

Resident Evil 2 Remake

Si Resident Evil 4 Remake representa la evolución de una fórmula, Resident Evil 2 Remake es probablemente el mejor ejemplo de cómo reconstruir desde cero un survival horror clásico sin que pierda su identidad. Capcom abandonó en este juego la perspectiva y los escenarios prerrenderizados del original para ofrecer una experiencia tridimensional en tercera persona, pero conservando la tensión, la sensación de vulnerabilidad y la importancia de administrar los recursos.

La recepción le dio una puntuación de 91 en Metacritic y un 8,9 entre los usuarios. Además, y esta es mi opinión personal, es el que mejor respetó el original. Eso de ir por la comisaría, ir a doblar una esquina y recordar «en el original, en el techo había un Licker», doblar la esquina y que ahí esté el Licker no tiene precio.

Demon’s Souls

Muchos piensan que la saga Souls comenzó con el primer Dark Souls, pero no es así: Demon’s Souls para PS3 llegó antes, y fue el primer souls realmente. Y cuando Sony lanzó su remake para PS5 en 2020, la verdad es que se enfrentó a un problema bastante complicado: ¿cómo mejorar un juego que había sentado las bases de lo que hoy todos conocemos como género soulslike?

El resultado obtuvo un 92 en Metacritic y un 8,3 entre los usuarios. Bluepoint reconstruyó Boletaria con un nivel visual espectacular, mejoró los controles, hizo las mecánicas más fluidas y aprovechó el hardware de PS5 para ofrecer una experiencia mucho más espectacular que en PS3 y que todavía hoy sigue siendo impresionante. Este es un caso en el que se demuestra que no todos los remakes tienen que reinventar un juego. A veces, la mejor decisión es conservar intacta la fórmula del éxito, y eso hicieron.

Shadow of the Colossus

Antes de que los remakes modernos de Resident Evil y Final Fantasy se convirtieran en una tendencia, Bluepoint Games ya había demostrado que sabía exactamente cómo hacerlo con Shadow of the Colossus. El original de Fumito Ueda era una auténtica obra de arte en PlayStation 2, pero sus limitaciones técnicas y de control empezaban a resultar evidentes con el paso del tiempo. El remake de 2018 consiguió, no obstante, mejorar prácticamente todo sin llegar a tocar el corazón de la obra.