Hard Zone : Hardware, Reviews, Noticias, Tutoriales, Foros de ayuda – Consolas a plazos y juegos de 200 euros: el futuro que no quiero para el gaming

Con las noticias del precio que van a tener las consolas de próxima generación y con el debate generado en cuanto a los precios de los videojuegos y los millones de euros que cuesta desarrollarlos, llevo días dándole vueltas a una pregunta que hace algunos años me habría parecido exagerada: ¿llegaremos al punto de tener que pagar una consola y sus juegos a plazos? Comprar un videojuego de salida siempre ha supuesto un esfuerzo económico, pero cada vez me preocupa más la dirección que está tomando la industria a este respecto.

No creo que mañana las consolas vayan a costar 2.000 euros ni que los videojuegos se vayan a poner a 200 euros de precio «estándar» en la industria de la noche a la mañana, pero viendo el camino que está tomando la industria, me da la impresión de que sí es algo que podría llegar a suceder en el medio plazo. Y esto es preocupante, porque significaría que seguir las novedades se convertiría prácticamente en un privilegio.

Los precios de los videojuegos empiezan a dar miedo

Durante muchos años nos acostumbramos a tomar como referencia que un videojuego costaba 50€ en PC y 60€ en consolas (aunque nunca fueron precios universales, claro). Ahora, los 80 euros forman parte del paisaje de los nuevos lanzamientos de forma normal, llegando incluso a ejemplos de títulos como Mario Kart World que cuestan 80 euros en digital y 90 euros en formato físico. No hablemos ya de ediciones Deluxe que fácilmente pasan de 100 euros, o ediciones de coleccionista que vienen con figuras y más extras que tienen unas etiquetas de precio mucho más altas.

Precio Mario Kart World
Precio de Mario Kart World digital en la store de Nintendo.

Entiendo perfectamente que las desarrolladoras de videojuegos tienen que pagar salarios, herramientas, oficinas, colaboradores y años de trabajo. También que la inflación encarece una buena parte de estos gastos y que financiar un proyecto durante varios años tiene un coste muy alto. Pero el hecho es que esto provoca que tengan que subir el precio al que venden su producto final y que somos los usuarios los que lo pagamos.

Un desarrollador invierte muchísimo dinero en crear un videojuego y obviamente necesitan recuperar la inversión, así que cobrar más por cada copia que venden puede parecer algo razonable y no tengo nada que decir al respecto. Lo que digo es que el camino que está tomando la industria me parece preocupante, porque parece que si no se invierten cientos de millones de euros en la producción, el videojuego no va a ser bueno. Y claro, cuanto mayor sea la inversión, mayor presión tendrán por generar ingresos.

Y aquí es donde, al menos en parte, entran las consolas. Según las filtraciones, la PS6 va a ser el doble de potente que la PS5 Pro y el triple que la PS5 normal, ¿y esto era necesario? Bueno, con el ejemplo de GTA VI, que apenas podrá funcionar a 30 FPS en la PS5 parece que sí. Pero esto debería ser una excepción y no una norma, porque si ponemos la perspectiva al revés, tener hardware más potente no debería significar que las desarrolladoras tengan que crear videojuegos que demuestren esa potencia, aumentando los presupuestos y así justificando sus mayores precios.

No sé si me he explicado bien así que voy a poner un ejemplo: el problema es cuando se da por hecho que una nueva generación de consolas tiene que justificar su existencia mediante producciones cada vez más espectaculares y costosas. ¿Realmente necesitamos que todos los juegos compitan en esa misma carrera? Títulos como Clair Obscur: Expedition 33, Final Fantasy Resonance o Castlevania: Belmont’s Curse son los mejores argumentos para cuestionar esto. No necesito conocer cuánto costó cada escena para disfrutarla, ni una cifra de nueve dígitos en su presupuesto para tomarlo en serio.

Castlevania Belmonts Curse HardZone