Hard Zone : Hardware, Reviews, Noticias, Tutoriales, Foros de ayuda – A un usuario se le quema la gráfica porque el fabricante no retiró los precintos, ¿y sabéis quién se lava las manos?

El mundo del hardware está lleno de historias curiosas que, a menudo, no se deben a la falta de conocimientos del usuario. Eso es precisamente lo que le ocurrió a un usuario que, tras casi cinco años de uso, descubrió que su GIGABYTE GeForce RTX 3070 Gaming OC rev 2.0 había funcionado todo ese tiempo con una película protectora sin retirar en los pads térmicos del VRM.
Como era de esperar, aunque más tarde de lo debido, la película protectora de los pads térmicos acabó provocando los problemas que habitualmente sufren las GPU cuando trabajan por encima de su temperatura.
Un problema invisible durante años
El usuario de Reddit buczi94, comenzó a experimentar fallos inesperados en su GPU: pantallas negras, comportamiento extraño de los ventiladores y picos repentinos de RPM que llegaban a rondar los 3.500, incluso con una curva personalizada configurada desde MSI Afterburner. Tras probar todo tipo de configuraciones sin éxito, decidió desmontar la tarjeta gráfica por primera vez desde que la compró.
Ahí encontró la sorpresa: los pads térmicos del VRM aún tenían la película protectora azul, la misma que se retira antes del montaje para asegurar el contacto térmico adecuado. Este error de ensamblaje implica que durante cinco años la tarjeta funcionó con una disipación deficiente, acumulando calor y degradando componentes sensibles.

Una vez retirada la película y tras reemplazar la pasta térmica de la GPU, el usuario observó una importante mejora en las temperaturas y en la estabilidad general del sistema. Las pruebas de estrés confirmaron que el problema no era un defecto, sino un error de fabricación. La tarjeta, sin embargo, ya había sufrido años de funcionamiento en condiciones térmicas inadecuadas, lo que probablemente acortó su vida útil.
Si bien es cierto que esto debería haber pasado el control de calidad, claramente se debe a un error que puede pasar, ya que en los procesos de fabricación, no se comprueban todos y cada uno de los productos fabricados, sino que se realizan controles aleatorios por lo que es fácil que este caso se trate de un error humano.
Lo preocupante es que el usuario no tuvo forma de detectarlo sin desmontar la GPU, algo que la mayoría de compradores nunca hace, lo que nos hace plantearnos una pregunta ¿cuántas gráficas habrán acabado en la basura por un problema similar?
