Xataka – El avispón asiático está comiéndose Aragón y la respuesta de no se ha hecho esperar: llenar los ríos con botellas de plástico reconvertidas
Debía ser finales de 2009 y, mientras nadie miraba, un puñado de avispas cruzaba el río Nivelle y se colaban en Dantxaria. Las encontramos unos meses más tardes instaladas en Amaiur, 15 kilómetros más abajo, ya en la comarca del Batzan.
Desde entonces, la Vespa velutina se ha consolidado en toda la cornisa cantábrica, Galicia y todo el valle del Ebro. Hemos ido encontrando y destruyendo nidos por toda la península. Y en 2025, se encontraron nueve de ellos en Alcañiz, el primer caso documentado en la provincia de Teruel.
Ante esto, el Gobierno de Aragón se decidió a tomar cartas en el asunto: poner trampas hechas con botellas de plástico.
¿Qué están haciendo? En una acción conjunta del Guarda de Montes del Ayuntamiento de Alcañiz y los Agentes de protección de la Naturaleza del Gobierno de Aragón se han ido colocando trampas en la ribera del río Guadalope para atrapar las avispas asiáticas reinas conforme salen de letargo.
A decir verdad hay dos tipos de trampas: por un lado, están las VespaCatch, que tienen orificios especiales para estas avispas reinas de Vespa velutina por las que no cabe, por ejemplo, la avispa autóctona Vespa crabro. Por el otro, se han instalado también trampas artesanales realizadas con botellas de plástico y un par de bridas negras.
El mecanismo es el mismo: funcionan con un atrayente natural realizado con agua, azúcar y levadura fresca. Una vez dentro, no pueden salir. De esta forma, se espera que se las impida crear su nido primario y acaben formando una nueva colonia.
¿Y funciona? Según Alcañiz, ya han capturado 62 reinas de avispa asiática en lo que parece un enorme éxito. El grupo de Biología Ambiental de la Universidad de Vigo no lo tiene tan claro.
Este grupo, coordinado por Sandra V. Rojas-Nossa y Salustiano Mato, ha publicado entre 2018 y 2024 una serie de trabajos que comparan eficacia y selectividad de los modelos de trampa más usados. Y los resultados son agridulces.
¿Agridulces? Sí, es verdad: VespaCatch es la que registra mayores tasas de captura de la avispa asiática. Pero lo hace a costa de capturar especies nativas vulnerables. De hecho, según sus conclusiones, «con las trampas ensayadas, el trampeo con cebo continúa siendo ambientalmente insostenible y no se recomienda como método de control en regiones con población invasora ya establecida».
Para que nos hagamos una idea, según los datos de Rojas-Nossa, aproximadamente 100 individuos de otras especies por cada V. velutina capturada en primavera. Es verdad que es difícil trasladar los datos gallegos a Teruel, pero la captura de 62 reinas podría haber supuesto una pequeño destrozo en la fauna local del Guadalope.
Es la gran paradoja de las velutinas: hemos llegado un punto en que acabar con ellas conlleva acabar con todo lo demás.
Imagen | Ayuntamiento de Alcañiz vía La Comarca
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El avispón asiático está comiéndose Aragón y la respuesta de no se ha hecho esperar: llenar los ríos con botellas de plástico reconvertidas
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Xataka
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Javier Jiménez
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