Xataka – Acabamos de resolver uno de los grandes misterios de la astrofísica: el nacimiento del monstruo magnético más extremo del universo
En el vasto catálogo de eventos cósmicos violentos, hay explosiones y luego están las supernovas superluminosas, que no son más que el resultado de una muerte estelar que es capaz de brillar hasta 100 veces más que una supernova convencional, desafiando durante años nuestra comprensión de la astrofísica, puesto que no se sabe de dónde puede sacar tanta energía. Ahora nos vamos haciendo una idea.
¿Qué sabemos? La gran noticia en el mundo de la astrofísica llega de manos de un equipo internacional de astrónomos que ha logrado observar por primera vez el nacimiento en directo de un magnetar, confirmando de manera concluyente el vínculo entre estos cadáveres estelares altamente magnéticos y las supernovas más brillantes del cosmos.
Dónde. La protagonista de este descubrimiento es la SN 2024fav, una supernova superluminosa de tipo I detectada el 9 de diciembre de 2024 y ubicada en la constelación de Eridanus a unos 1.000 millones de años luz de nosotros. Y no es que sea un fenómeno muy común, porque ver este evento es como buscar una aguja en un pajar intergaláctico.
Encontrar esta ‘aguja’ es algo muy preciado y es por ello que, para no perder detalle de este monstruo brillante, la comunidad astronómica movilizó una red de más de 20 telescopios en todo el mundo, incluyendo el fundamental aporte del LOCGT. Gracias a esta vigilancia ininterrumpida, los científicos obtuvieron los datos observacionales necesarios para reconstruir lo que ocurría en las profundidades de la explosión.
El chirrido relativista. La pregunta aquí es bastante clara: ¿cómo se confirma que hay un magnetar dentro de esa bola de fuego en expansión? Lo primero es saber lo que es un magnetar, que no es otra cosa que una estrella de neutrones muy densa que posee un campo magnético trillones de veces más fuerte que el de la Tierra. Y no es estático, porque al nacer tras el colapso de una estrella masiva puede girar varias veces por segundo, alcanzando altas velocidades.
Para poder descubrirlo, los investigadores han bautizado lo que les ha dado la clave ‘chirrido relativista’. De esta manera, a medida que el recién nacido magnetar gira en el centro de la supernova, su inmenso campo magnético actúa como un freno, transfiriendo su colosal energía rotacional a la materia estelar expulsada, lo que la hace brillar con esa intensidad extrema.
Lo que vieron. A partir de aquí, los investigadores detectaron precisamente la firma temporal de este frenado externo. A partir de aquí, la curva de la luz de SN 2024afav encajaba a la perfección con la predicción de la pérdida de energía de un magnetar incipiente inyectando potencia en la supernova, por lo que nos encontramos ante el nacimiento de un magnetar.
Su importancia. Este descubrimiento no solo nos permite entender por qué ciertas estrellas se despiden del universo con un brillo cegador capaz de eclipsar a galaxias enteras, sino que abre una nueva ventana para estudiar el comportamiento de la materia sometida a campos magnéticos tan extremos que la física moderna apenas puede replicar sobre el papel.
Imágenes | NASA Hubble Space Telescope
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La noticia
Acabamos de resolver uno de los grandes misterios de la astrofísica: el nacimiento del monstruo magnético más extremo del universo
fue publicada originalmente en
Xataka
por
José A. Lizana
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