Xataka – Los centros de datos más grandes del planeta están vigilados por perros. Por perros robot
El despliegue de centros de datos para entrenar a la inteligencia artificial es una muestra de poder tecnológico, pero también económico. Sólo este año, las grandes estadounidenses se van a dejar más dinero que lo que la NASA invirtió para llevar al hombre a la Luna. Más de 670.000 millones de dólares entre Meta, Amazon, Microsoft y Google para crear centros de datos gigantescos. Y dentro de esa inversión, una parte importante está en seguridad con perros. Con perros robot, concretamente.
Es la culminación de la distopía de ciencia ficción.
En corto. En la era de la IA, los centros de datos son el santo grial. Continuamente estamos viendo cómo las empresas firman contratos de miles de millones de dólares con NVIDIA o AMD (sobre todo con NVIDIA) para que les suministren las plataformas con las que entrenar sus modelos. Es sólo una parte de la ecuación, ya que hay otra inversión monumental en energía, almacenamiento, RAM, disipación y todo lo necesario para que estas pequeñas ciudades funcionen.
Dentro de la inversión, está la seguridad, y en BI han publicado un reportaje en el que detallan que, dentro del presupuesto, ya hay empresas que están incluyendo el gasto en robots que patrullen tanto el perímetro como los pasillos internos. El objetivo es el de la seguridad en todos los sentidos: patrullar para detectar amenazas, pero también para identificar cualquier problema que ocurra con los equipos antes de que escale y se convierta en algo más serio.
Perros de marca. En el reportaje se apunta a dos empresas: Boston Dynamics y su perro Spot (con el que pudimos jugar hace unos años) y Ghost Robotics con su Vision 60. Desde Boston Dynamics, la compañía propiedad de Hyundai desde hace unos años, han comentado al medio estadounidense que llevan tiempo visitando centros de datos porque hay un gran interés.
“Hemos visto un aumento en el interés de los centros de datos en el último año, lo que probablemente no sea sorprendente dada la inversión en ese espacio”, comenta al medio Merry Frayne, director senior de gestión de productos de la compañía. Para estas compañías, es una publicidad bestial, pero también un cliente potencial en un sector “nuevo”. Porque es posible que la policía no tenga presupuesto para hacerse con muchos, pero dentro de los miles de millones que se invierten en centros de datos, los perros son sólo una hoja más en el excel de cuentas.

Puedes montar el sensor que quieras
‘Apatrullando’ el centro. ¿Y cuál es su tarea? Pues… bastante faena, la verdad. El representante de Boston Dynamics, y otros operadores, apuntan que los perros no se limitan a hacer de “cámara de vigilancia móvil”, sino que tienen otras tareas:
- Patrullar perímetros exteriores para vigilar que no hay problemas en las vallas y accesos.
- Recorrer las salas de servidores, salas de refrigeración y de energía para buscar anomalías como fugas de agua, puntos calientes que puedan indicar un cortocircuito o acumulaciones de humedad. También sensores para detectar gases, micrófonos para analizar el ruido y, en definitiva, el sensor que se le quiera poner.
- Capturar datos visuales de todo, como los indicadores analógicos de manómetros o de nivel.
- Constantemente, y como hacen algunos robot aspirador, mapear con LiDAR a su paso para ver que no hay elementos fuera de sitio.
Algunos centros concretos en los que ya se están probando son el de Novva Data Centers en Utah o el de Oracle en el Industry Lab de Chicago. Y los perros, además de cámaras, tienen todo tipo de sensores térmicos y hasta interfaces conversacionales basadas en modelos como ChatGPT para interactuar con personas.

Medición de niveles de ruido

Identificación de objetos

Sensores térmicos
Compensa. Realmente no es nada nuevo. Ya hemos visto perros robots en otros sectores industriales como el petróleo, la minería o el de las fuerzas de seguridad. En China, de hecho, se están desplegando para ayudar a los bomberos en situaciones límite o en institutos, pero si en esos escenarios se ven como una herramienta, aquí parecen más un sustituto.
Porque hay quien ha echado cuentas y, en un mercado como el estadounidense, una pareja de guardias humanos a tiempo completo pueden costar unos 300.000 dólares anuales. El coste inicial de un Spot va de los 175.000 hasta los 300.000 dólares, dependiendo del equipamiento. El de un Vision 60 es de 165.000 dólares. Y, como vemos, hacen mucho más que un guardia de seguridad al estar hasta arriba de sensores.
Frayne comenta que “por lo general, los clientes empiezan a ver que la inversión se recupera en unos 18 meses”. Michael Subhan, director de negocio de Ghost Robotics, comenta que “en lugar de tener dos guardias humanos por 300.000 dólares, puedes tener un guardia humano y un robot”.

Una batería de Spots cargando. Y más vale, ya que dura menos de dos horas con la batería estándar
También se cansan. Estos robots también tienen sus necesidades. Necesitan cambio de baterías e instalación de puntos de carga y el entorno debe estar bien estructurado para que los recorridos sean eficientes y los sensores como el LiDAR funcionen bien. Pueden subir escaleras y sortear obstáculos, pero el rendimiento se resiente en otros entornos y, además, hay que planificar la colocación de cámaras y sensores fijos del edificio.
Es decir, parece que no es tan fácil como decir “construyo el centro como quiera, compro cuatro roboperros y a funcionar”, sino que hay que planificar los elementos tradicionales y los perros para lograr una buena integración.

Tú quién eres
Mercado ENORME. Aunque hemos comentado dos casos concretos en los que se están probando estos roboperros guardianes, tanto Boston Dynamics como Ghost Robotics no han entrado en más detalles. Al final, es seguridad, y esto entra dentro de acuerdos de confidencialidad. Desde Boston Dynamics se apunta a que es un “mercado emergente”. Y Subhan ha mencionado que “sólo en Estados Unidos hay 5.000 centros de datos y se están construyendo de 800 a 1.000 actualmente, por lo que lo vemos como un gran mercado para nosotros”.
Según algunas estimaciones, el mercado de perros robots y drones industriales está ahora mismo en unas 500.000 unidades, pero se espera que se duplique para 2030 generando un mercado de 21.000 millones de dólares y de cinco billones de dólares para 2050.
Transformación. Esto, evidentemente, es una pieza más del debate que se está generando alrededor del reemplazo de mano de obra. Porque Subhan ya ha comentado que “el robot, obviamente, no enferma ni se va de vacaciones y cosas así” (hombre, faltaría más que no estuviera alguien trabajando 24/7), y es donde los grandes inversores y promotores de centros de datos ven un valor añadido. El ejecutivo también apunta que no son un reemplazo, sino un complemento de la guardia humana porque sigue habiendo personas que controlan los datos que envía el robot.
Porque, ante cualquier anomalía a la que haya que responder, es un humano que está en la sala de control quien atiende la llamada. Pero ese debate está en la habitación. El propio Subhan lo menciona y recientemente hemos conocido los planes de Samsung para automatizar sus fábricas de cara a 2030 con robots humanoides controlados por una IA central.
Lo que está claro es que los perros robot son sensores con patas, y en un centro de datos pueden ser extremadamente útiles tanto en el perímetro por estar ubicados en zonas cálidas como, sobre todo, en los fríos interiores.
Imágenes | Boston Dynamics
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La noticia
Los centros de datos más grandes del planeta están vigilados por perros. Por perros robot
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Xataka
por
Alejandro Alcolea
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