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Xataka – La turbia historia de Fanta: el bloqueo de ingredientes a la Alemania nazi llevó a Coca Cola a tirar de suero y pulpa de manzana

La turbia historia de Fanta: el bloqueo de ingredientes a la Alemania nazi llevó a Coca Cola a tirar de suero y pulpa de manzana

Cuando abres una Fanta, difícilmente piensas en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, esta bebida con sabor a frutas nació en 1940 dentro de la Alemania nazi. Era una solución de Coca-Cola, dueña de la marca, al bloqueo de ingredientes que los aliados impusieron al país. Todo un giro comercial que tendría como fruto una de las bebidas más populares de la compañía.

A bloquear. En septiembre de 1939, cuando Alemania invadió Polonia y el Reino Unido y Francia declararon la guerra al Tercer Reich, las consecuencias económicas se propagaron mucho más allá de los frentes de batalla. Las multinacionales americanas que mantenían lazos industriales con territorio alemán vieron interrumpida la comunicación con sus filiales. El bloqueo naval británico cerró los puertos; el comercio con Estados Unidos, que había crecido durante toda la década anterior, se detuvo.

La situación de Coca-Cola. La compañía llevaba operando en Alemania desde 1929. Max Keith era un directivo alemán que había asumido el control de la filial y había construido desde cero una infraestructura gigante con plantas embotelladoras y redes de distribución. Hasta había conseguido producir por su cuenta siete de los nueve ingredientes secretos. Pero el jarabe concentrado viajaba a Alemania desde Atlanta, sede de Coca-Cola. Cuando el embargo cortó ese suministro, las plantas se paralizaron. La alternativa era el cierre, pero Keith no cedió.

Los restos. Lo que hizo fue buscar sustitutos en lo que tenía a mano, residuos de otras industrias alimentarias. Como contaba el experto Mark Pendergrast, «lo que quedaba de lo que quedaba»: el suero de leche, subproducto de la elaboración del queso; la pulpa de manzana sobrante de las prensas de sidra; cáscaras de frutas; azúcar de remolacha, porque la caña de azúcar era un lujo… el líquido resultante era de un amarillo pardusco, mucho menos dulce que cualquier refresco moderno, y su sabor cambiaba de un lote a otro dependiendo de qué ingredientes hubiera disponibles.

Un nombre. Keith reunió a su equipo para bautizar la bebida. Les pidió que usaran la imaginación, la Fantasie. Y de ahí salió directamente el nombre, con la ventaja de que funcionaba casi en cualquier idioma sin necesidad de traducción ni adaptación fonética. Fue un éxito inmediato: en 1943 Coca-Cola vendió aproximadamente tres millones de cajas de Fanta en Alemania. Y aunque el refresco nunca tuvo una vinculación directa con los nazis, Keith sí que logró integrar su publicidad en los actos del régimen, incluyendo las olimpiadas de Berlín de 1936. De hecho, pudo haber registrado Fanta a su propio nombre, pero no lo hizo.

Un éxito. Fanta no se bebía únicamente como refresco. El racionamiento de azúcar era tan severo en la Alemania de guerra que en muchos hogares alemanes se utilizaba para endulzar sopas y guisos. Keith había conseguido en 1941 una exención parcial del racionamiento de azúcar, por lo que no solo era un refresco, sino también un edulcorante accesible.

No fue un caso aislado. Fanta no fue una rareza. La industria alimentaria de la Segunda Guerra Mundial reformuló varios productos forzada por embargos y racionamientos. Nescafé, lanzado en 1938, surgió de la necesidad de dar salida al excedente de café brasileño en una época de crisis comercial: su formato soluble permitía distribuirlo en condiciones logísticas difíciles, y se convirtió en suministro estándar del ejército americano. La margarina fue un sustituto de la mantequilla en tiempos de escasez napoleónica, y experimentó en los años cuarenta una segunda expansión masiva en Europa porque la mantequilla estaba racionada.

Post-guerra. Cuando en abril de 1955 Coca-Cola relanzó Fanta en Nápoles con una fórmula de naranja elaborada a partir de cítricos locales, el nombre era lo único que la conectaba con la posguerra alemana. La empresa italiana SNIBEG había desarrollado la receta por su cuenta y Coca-Cola la compró, adjudicándole el nombre del que ya tenía la propiedad intelectual. Desde ahí creció: llegó a Estados Unidos en 1958 y se expandió globalmente a lo largo de los años sesenta y setenta.

Spot conflictivo. Sin embargo, el pasado alemán de la bebida se cernió sobre la marca en 2015, cuando Coca-Cola lanzó en Alemania una edición especial para el 75 aniversario de Fanta. Era una reedición de la receta original, con un 30% de suero y extracto de manzana, distribuido en botellas de vidrio que evocaban el diseño de los años cuarenta. El vídeo de campaña era especialmente inadecuado, pues solo hablaba de ingenio en tiempos de escasez y obviaba el motivo de ese ingenio: embargos de guerra contra la Alemania nazi. Concluía invitando a los espectadores a recuperar «la sensación de los buenos tiempos de antes». El vídeo fue retirado tras el rechazo frontal de público y prensa.

Fue inevitable recordar entonces a marcas como Volkswagen, cuyo nombre alude directamente al programa de automoción del régimen nazi y cuyas plantas utilizaron trabajo forzado durante la guerra; o como Hugo Boss, que fabricó uniformes militares para las SS y la Wehrmacht; o como la filial alemana de IBM, Dehomag, que proporcionó al régimen la tecnología de tarjetas perforadas que permitió censar, clasificar y rastrear poblaciones enteras con una velocidad que los métodos manuales hacían imposible. Orígenes a veces turbios por el contexto, pero que dejan en el aire unas cuantas preguntas sobre el papel inhumano de cualquier industria. Lo que incluye las chispas de la vida.

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John Tones

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Xataka – Corea del Sur ha tenido durante años la natalidad más catastrófica del mundo. Y ahora al fin ha logrado que crezca

Corea del Sur ha tenido durante años la natalidad más catastrófica del mundo. Y ahora al fin ha logrado que crezca

Desde hace unos cuantos años hablar de demografía en Corea del Sur obliga a sacar antes un paquete de clínex. Pese a todos sus intentos (y no han sido pocos) el país parecía condenado a sufrir una ‘sangría’ incontrolable de natalidad y ver cómo se tensan las costuras de su economía. Quizás suene exagerado, pero viene bien recordar que se despidió de 2024 declarándose «superenvejecida» y que hay académicos que advierten que la nación se está vaciando (literalmente). 

Con ese telón de fondo, Seúl ha arrancado 2026 con un dato positivo: gana bebés. Y lo hace además por segundo año consecutivo. La gran pregunta que se plantea ahora es… ¿Estamos ante u cambio de tendencia o solo un espejismo?

La cifra: 254.457. Es un dato provisional (el definitio no llegará hasta el verano), pero aún así ha llegado como maná en un país acostumbrado a que cada noticia sobre demografía suponga un drama nacional. El año pasado Corea del Sur registró 254.457 nacimientos, un buen balance se mire por donde se mire. Para empezar porque supone un 6,8% más que en 2024 y deja el mayor alza porcentual desde 2007; pero esas son solo dos de las lecturas posibles.

Hoi An And Da Nang Photographer Dv0xq Fumig Unsplash

Más bebés por mujer. Otra lectura interesante es la que nos habla de la «tasa de fertilidad», el número medio de bebés que (a nivel estadístico) se espera que tenga una mujer a lo largo de su vida reproductiva. Hace unos años ese indicador se desplomó hasta 0,72, muy lejos de la «tasa de reemplazo» (2,1 hijos por mujer) que permite que las sociedades se mantengan estables. El dato sigue por debajo de esa línea roja, pero al menos ha crecido: en 2025 pasó de 0,75 a 0,8.

No solo eso. Reuters recuerda que el Gobierno surcoreano manejaba estimaciones optimistas que planteaban que esa tasa creciese a 0,75 en 2025 y 0,8 en 2026, con lo que parece estar recuperando posiciones más rápido de lo previsto. En Seúl la tendencia es incluso más pronunciada. Allí el indicador subió un 8,9% al pasar de 0,53 a 0,63. Siguen siendo datos muy pobres y están lejos de resolver el problema que tiene Corea, pero sugieren un cambio de ciclo.

Rompiendo la mala racha. Que la natalidad aumente en Corea del Sur es noticia, pero lo es más todavía si (como es el caso) ese crecimiento se mantiene durante dos años. En 2024 el país ya registró un dato positivo (rompiendo con ocho ejercicios de caídas consecutivas) que ahora invita a pensar si realmente ha dado con la tecla para animar a sus jóvenes a tener más descendencia. 

Desde luego el país ha invertido tiempo, esfuerzos y sobre todo recursos económicos en ese objetivo, en el que se juega desde la sostenibilidad social y la marcha de su industria a cuestiones tan relevantes como la defensa nacional.

Más bodas, más bebés. 2025 no solo ha sido un buen año en las maternidades. También lo ha sido para los wedding planners. Los matrimonios aumentaron un 8,1% en 2025, reforzando el repunte del 14,8% ya registrado en 2024. Son buenas noticias porque, en una sociedad conservadora como la surcoreana (el porcentaje de nacimientos fuera del matrimonio es sorprendentemente bajo), las bodas suelen considerarse un indicador adelantado del repunte de la natalidad.

¿Tendencia o espejismo? Esa es la pregunta del millón. Que Corea del Sur lleva años intentando activar su natalidad es innegable, igual que lo es que ha invertido grandes recursos en ese esfuerzo y que en el empeño se han implicado desde las instituciones públicas al mundo empresarial. Sin embargo en juego hay otros factores que invitan a pensar que el reciente crecimiento de la natalidad surcoreana podría ser más circunstancial que estructural. Es decir, que en realidad estaríamos ante una suerte de ‘espejismo’ demográfico.

La resaca de la pandemia. A la hora de explicar el fenómeno hay quien apunta a la influencia de la pandemia. No tanto en la natalidad en sí como en los matrimonios. Es cierto que se están cansado más surcoreanos y que ese indicador probablemente vaya a influir en la natalidad de los próximos añois, pero también lo es que muchas parejas tuvieron que aplazar sus planes durante la pandemia.

«El número de matrimonios ha aumentado durante 21 meses consecutivos, de abril de 2024 a diciembre del año pasado, ya que las parejas que habían retrasado sus matrimonios debido al COVID-19 se han casado», reconoce Park Hyun-jung, directivo de la oficina gubernamental que analiza las tendencias poblacionales. Él mismo admite que a día de hoy resulya muy difícil establecer una «correlación» clara entre las políticas gubernamentales y la mejora de la natalidad.

Una demografía con ‘eco’. Hay quien apunta sin embargo otro factor que estaría influyendo de forma directa en la demografía surcoreana: la historia. La explicación la desgranaba hace poco Rapahel Rashid en The Guardian y aporta una teoría alternativa. En la Corea del Sur de 2024 o 2025 han nacido más bebés sencillamente porque ya ocurrió lo mismo en la Corea de hace 30 años. 

Para ser más precisos, más o menos durante la primera mitad de los años 90 (1991-1995) se registró un pico de alrededor de 3,6 millones de bebés que hoy se estrenan en la treintena y empiezan a convertirse a su vez en padres.

Revisando la historia. Nos explicamos. Por paradógico que resulte, en los años 50 y 60 Corea tenía un problema bastante diferente al actual: una tasa de fertilidad altísima que llevó a las autoridades a lanzar programas de planificación familiar. El objetivo: garantizar la recuperación del país tras la guerra.

El mensaje que se lanzó era muy simple: ten menos hijos (dos, uno) y garantízales una vida mejor. Funcionó tan bien que a comienzos de la década de 1980 la tasa de fecundidad había caído ya por debajo del margen de reemplazo y Seúl decidió cambiar de rumbo. Al hacerlo favoreció el repunte que ahora estaría caldeando la natalidad. Según esa teoría, lo que vemos hoy es en realidad un «eco demográfico«, la herencia de lo que algunos denominan los «echo boomers».

Imágenes | Jamie Lee (Unsplash), Hoi An and Da Nang Photographer (Unsplash)Corea del Sur ha llevado la rivalidad en las aulas al extremo: el 84% de sus niños van a academias para ser aún más competitivos

En Xataka | Corea del Sur ha llevado la rivalidad en las aulas al extremo: el 84% de sus niños van a academias para ser aún más competitivos


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Corea del Sur ha tenido durante años la natalidad más catastrófica del mundo. Y ahora al fin ha logrado que crezca

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Carlos Prego

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Hard Zone : Hardware, Reviews, Noticias, Tutoriales, Foros de ayuda – Cómo regular el brillo del monitor de un PC sobremesa desde Windows

Cuando compramos un monitor, generalmente lo primero que solemos hacer es ajustar el nivel de brillo si el predeterminado nos parece muy apagado o muy brillante y, generalmente, no volvemos a modificarlo debido, principalmente a lo poco intuitivos que son los menús por no hablar de la incomodidad que implica utilizarlos los botones del monitor.

Esto no es un problema en los equipos portátiles, ya que todos, incluyendo los modelos más básicos, permiten regular el nivel de brillo desde el teclado para ajustarse a la iluminación del entorno, incluyendo los modelos que incorporan un sensor de luz ambiental.

Si bien es cierto que en el mercado podemos encontrar algunos monitores que incluyen un software dedicado para modificar la configuración del monitor, como AOC y ASUS, el resto de los fabricantes no suele incluir una aplicación de este tipo, obligando a los usuarios a pelearse con la interfaz en pantalla.

Eso es lo que me pasaba hasta que descubrí que podía gestionar el brillo del monitor que utilizo directamente desde Windows. Lamentablemente, esta opción no se encuentra disponible de forma nativa en Windows, por lo que fue necesario recurrir a una aplicación de terceros. Estoy hablando de la aplicación Monitorian.

Regula el brillo de uno o varios monitores de forma independiente desde Windows

Uno de los principales motivos para regular el brillo del monitor es reducir la incidencia de la luz azul en los ojos, especialmente para los usuarios que se pasan muchas horas delante del PC. Si bien es cierto que muchos monitores incluyen este tipo de filtros de forma predeterminada, no es suficiente para la mayoría de los usuarios.

Ajustar el nivel de brillo permite reducir el brillo de la pantalla para que la luz que emite no acabe provocando dolor de ojos. Existe la posibilidad de utilizar la función Luz nocturna de Windows, sin embargo, es difícil acostumbrarse al alterar considerablemente los colores.

Con la aplicación gratuita Monitorian podemos controlar el brillo de todos y cada uno de los monitores que tengamos conectados a nuestro PC de sobremesa, de una forma muy similar a como lo hacemos en un portátil, ya que podemos configurar la aplicación para realizar este ajuste a través de atajos de teclado.

Xataka – España y Portugal se han aliado para lanzar satélites con una misión: monitorizar catástrofes en tiempo real

España y Portugal se han aliado para lanzar satélites con una misión: monitorizar catástrofes en tiempo real

Hay desastres naturales como borrascas fuertes que provocan inundaciones, temporales marítimos o incendios descontrolados en los que observar la evolución es providencial tanto a la hora de dimensionar el percance como para trazar una estrategia de soluciones en el terreno. En ese escenario, los satélites son auténticos salvavidas. Así que España y Portugal van a lanzar una «constelación atlántica» de satélites que observe la península Ibérica desde el espacio para protegerla. 

El contexto. No cuesta demasiado encontrar catástrofes que hayan azotado la península en los últimos años, sirva como ejemplo el tren de borrascas con el que empezamos 2026 y cuyo efecto se deja ver desde el espacio o la DANA que destrozó Valencia. En la actualidad, los satélites de referencia para gestión forestal, incendios y emergencias en Europa son los Copernicus / Sentinel de la ESA, que generan imágenes de la Península Ibérica cada dos o tres días

Qué es la Constelación Atlántica. Es un conjunto de 16 satélites pequeños, ocho lanzados por cada país, que orbitarán a menos de 700 kilómetros de la Tierra coordinándose para generar imágenes del territorio cada dos o tres horas. Es un complemento y no una sustitución de los europeos Sentinel de Copernicus. 

Por qué es importante. La puesta en marcha de la Constelación Atlántica trae una mejora evidente a la hora de evaluar el avance y planificar soluciones ante catástrofes: pasar de disponer información cada 2 – 3 días a hacerlo cada 2 – 3 horas, prácticamente en tiempo real para este tipo de catástrofes.

Por otro lado y como explica para El Periódico Nicolás Martín, director de Usuarios, Servicios y Aplicaciones de la Agencia Espacial Española, este es un proyecto «muy relevante para el sector aeroespacial español y para nuestra autonomía estratégica». Y aunque su misión principal son las emergencias y desastres naturales, también tiene aplicación para otros sectores y entidades, como la agricultura.

Cómo lo van a hacer. España ha adjudicado su parte a la catalana Open Cosmos a través de un concurso. La empresa será la encargada de diseñar y fabricar los ocho satélites del estado, mientras que el ICE-CSIC  desarrollará una de las cuatro cargas útiles de cada satélite y los algoritmos de extracción de datos geofísicos. En el lado de Portugal, será GeoSat quien lidere el proyecto. La ESA será quien supervise todo.

En cada satélite habrá cuatro instrumentos: cámaras ópticas multiespectrales de alta resolución para analizar vegetación y terreno, sensores de reflectometría GNSS para medir la humedad del suelo o el estado del mar, conectividad IoT y un sistema para identificar y rastrear embarcaciones.

La hoja de ruta. El primer satélite de demostración se llamará Pathfinder y según el calendario del proyecto, estará listo para finales de este año. Será en el primer semestre de 2027 cuando se lance, sirviendo así para validar las tecnologías integradas antes de fabricar el resto de unidades. No obstante, el despliegue completo de toda la flota de satélites tendrá lugar en los siguientes años.

En Xataka | Polonia y España son los países europeos que más han incrementado su contribución al espacio. Por razones muy diferentes

Portada | Foto de SpaceX 


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España y Portugal se han aliado para lanzar satélites con una misión: monitorizar catástrofes en tiempo real

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por
Eva R. de Luis

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Xataka – El futuro de la defensa aérea europea pasa por KFS: el nuevo caza que Suecia prepara es un «avión de aviones»

El futuro de la defensa aérea europea pasa por KFS: el nuevo caza que Suecia prepara es un "avión de aviones"

La inteligencia sueca lo tiene claro: el conflicto entre Ucrania y Rusia se expandirá por el viejo continente el año que viene. Ante ese escenario, Suecia acaba de firmar un contrato para renovar su caza de última generación por un concepto totalmente diferente: un «avión de aviones» clave en la primera línea de defensa de una Europa que todavía no tiene muy claro cómo defenderse. Porque Ucrania no es el único frente: la amenaza de anexión de Estados Unidos a Groenlandia sigue en el aire.

El contrato. El país nórdico ha contratado a Saab por 282 millones de dólares para desarrollar el programa Koncept för Framtida Stridsflyg (KFS, Concepto para la Aviación de Combate del Futuro) llamado a rejuvenecer su flota: KFS será la base de la hoja de ruta para rejuvenecer sus capacidades de combate aéreo a largo plazo. El proyecto comenzó en marzo de 2024 como Vägval Stridsflyg y tras la financiación, está en fase de desarrollo y primeras demo.

Contexto. Dentro del viejo continente, Suecia es un caso particular en defensa aérea por su ubicación: pese a ser neutral en la Guerra Fría, la amenaza de la URSS estaba a la vuelta de la esquina, en el Báltico. Desde entonces, mantener la soberanía estratégica ha sido una prioridad nacional para el país nórdico. 

De hecho, y aunque participó en el programa Team Tempest liderado por el Reino Unido, se bajó del barco cuando este evolucionó al Programa Global de Aviación de Combate (GCAP) que integra a Reino Unido, Italia y Japón para ir por libre. Porque Suecia lleva décadas construyendo sus propios cazas, del Draken al actual Gripen E pasando por el Viggen. Tras años de servicio y desarrollo a sus espaldas,  al Gripen ya le buscan sustituto para 2040.

Por qué es importante. Las implicaciones que trae son de relevancia, tanto desde un punto de vista tecnológico como geopolítico a nivel estatal y continental:

  • Porque no es un avión nuevo, es un concepto nuevo que podría redefinir el estándar de aviación de combate. 
  • El contexto de seguridad es urgente, como denota la información de los servicios de inteligencia suecos y la reciente entrada del país nórdico en la OTAN.
  • Para Suecia, consolidaría su industria de defensa aeronáutica a largo plazo, reforzando su apuesta por la soberanía tecnológica militar.
  • Para Europa, de consolidarse sería el tercer programa del continente de caza de nueva generación junto al FCAS (Francia-Alemania-España) y el GCAP (UK-Italia-Japón). Tres proyectos diferentes y el interrogante de la interoperabilidad. 

Cómo funciona este «avión de aviones». Lo que Suecia quiere que reemplace al Gripen es un concepto de combate distribuido. Así, la función del caza se fragmenta en diferentes plataformas especializadas coordinadas en tiempo real por una inteligencia artificial.

Aunque de forma simplificada y accesible nos hemos referido como «avión de aviones», en realidad es «sistema de sistemas» de sexta generación con una arquitectura diferente: se trata de un avión tripulado que gobierna una constelación de drones especializados bajo una IA centralizada. 

Riesgos y puntos débiles. El reto es enorme para Saab, que ya ha probado la IA Centaur de Helsing (alemana) en un vuelo real con el Gripen E para gestionar decisiones tácticas en combate. Eso sí, la empresa nórdica nunca ha construido un caza furtivo a tamaño real: sus antecedentes son dos pequeños drones de investigación del tamaño de un coche, el SHARC y el FILUR, que datan de los años 2000. 

Por otro lado y aunque las primeras pruebas de Centaur sean prometedoras, están lejos de validar el uso de la IA en combate en condiciones reales. Finalmente, el proyecto es tan ambicioso en términos técnicos y económicos y la ventana de tiempo tan larga que que un país mediano como Suecia lo afronte en solitario corre el riesgo de que se le haga bola. 

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El futuro de la defensa aérea europea pasa por KFS: el nuevo caza que Suecia prepara es un «avión de aviones»

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Eva R. de Luis

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Xataka – Mientras medio mundo está preocupado por el envejecimiento, una industria se frota las manos: la del ascensor

Mientras medio mundo está preocupado por el envejecimiento, una industria se frota las manos: la del ascensor

El mundo envejece. Y a buen ritmo además. Si la Organización Mundial de la Salud (OMS) da en el clavo, en 2050 el porcentaje de personas mayores de 60 años duplicará al de 2015. De representar el 12% pasará a suponer cerca del 22%. Más allá de los porcentajes, ese envejecimiento se traduce en desafíos en materia económica, sanitaria y social. También en jugosas oportunidades de negocio, como la que cree tener ante sí la industria de los ascensores.

En su caso, un mundo más envejecido será un mundo con más trabajo.

¿Qué ha pasado? Que TK Elevator ha sacudido el sector de los ascensores al reconocer abiertamente que el paulatino envejecimiento del planeta (bien visible ya en Europa o países como Japón o Corea) supone una lucrativa oportunidad de negocio. El motivo es sencillo: a más ancianos, mayor necesidad de elevadores en los edificios. Sobre todo porque también estos y sus servicios envejecen.

«Una tendencia creciente». Si las palabras de TK han generado tanta expectación es porque no es una empresa cualquiera. La firma, con sede en Düsseldorf, es un peso pesado dentro del sector, donde se encarga tanto de fabricar maquinaria como de mantenerla. Sus modelos pueden encontrarse en rascacielos emblemáticos de Nueva York, aunque el grueso de su negocio parte de edificios mucho más modestos ocupados por viviendas, oficinas o comercios.

Su vaticinio sobre el futuro del sector en un mundo cada vez más envejecido tampoco lo ha hecho en cualquier lugar. Lo ha compartido con uno de los diarios más influyentes de EEUU, Financial Times. «A medida que la población envejece existe la necesidad de instalar ascensores. Vemos que esto se está convirtiendo en una tendencia creciente», reconoce el director ejecutivo de la firma, Uday Yadavl.

El ejemplo de Japón. Durante su entrevista Yadaval citó un caso concreto: Japón, quizás uno de los países que de forma más clara está sufriendo los vientos del invierno demográfico. A pesar de todos sus intentos por reactivar su motor poblacional (y no han sido pocos), la natalidad sigue en niveles históricamente bajos mientras en las calles resulta cada vez más fácil encontrar ancianos.

Según Our World in Data, el país presenta la «tasa de dependencia de la vejez» (la relación entre personas mayores de 64 años y gente en edad de trabajar) más alta del mundo: en 2021 superó el 50%, lo que significa que solo hay dos personas en edad laboral por cada anciano. Y desde entonces los indicadores demográficos no han mejorado precisamente. Se calcula que alrededor del 30% de la población del país tiene 65 o más años, lo que equivale a decenas de millones de personas.

Un fenómeno extendido. Japón no es la única nación que se enfrenta al envejecimiento poblacional, un problema con el que lidia Europa y otros países, como Corea del Sur o China. En general la OMS ha alertado de que la tendencia parece estar acelerándose a nivel global y recuerda que en 2020 el número de personas de 60 o más años superó al de los niños de menos de cinco. 

«En 2030 una de cada seis personas en el mundo tendrán 60 años o más», insiste la OMS, que recuerda que para entonces la población mundial de más de 60 años sumará 1.400 millones de personas, muy por encima de los 1.000 de 2020.

Demografía (y algo más). No se trata solo de que en las ciudades resida cada vez más gente mayor que necesite ascensores para llegar a sus viviviendas, es que los propios edificios necesitan reformas. Al fin y al cabo envejecemos nosotros… y los bloques en los que residimos. Yadav estima que en todo el mundo hay unos 22 millones de ascensores, de los que un tercio (30%) tienen ya más de dos décadas. 

En la práctica eso se traduce en una inmensa cantidad de instalaciones que probablemente necesiten mejoras y puestas a punto, una demanda que, asegura el directivo de TK Elevator, ya está «creciendo de una manera significa».

«Más que notable». Aunque su peso en el sector le da una relevancia especial, Yadav no es el primero que ha reconocido públicamente las buenas previsiones que maneja la industria del ascensor. El pasado verano Roland Berger publicó un informe en el que deslizaba varias pinceladas sobre el mercado mundial de los elevadores, valorado según sus cálculos en 107.000 millones de dólares. 

Tras «varios altibajos» en los últimos años, marcados por el COVID-19 o la crisis inmobiliaria de China, las empresas afrontan ahora un «panorama de crecimiento más que notable». Una tendencia que conecta al sector con la floreciente silver economy, la economía impulsada precisamente por el envejecimiento. 

Imágenes | Zhuojun Yu (Unsplash)

En Xataka | En Japón ya no hay dudas de que viven peor que hace 30 años. Literalmente, las casas son cada vez más pequeñas 


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Mientras medio mundo está preocupado por el envejecimiento, una industria se frota las manos: la del ascensor

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Carlos Prego

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Xataka – Llevábamos casi 40 años buscando la herencia genética de Chernóbil. Un nuevo estudio acaba de encontrarla

Llevábamos casi 40 años buscando la herencia genética de Chernóbil. Un nuevo estudio acaba de encontrarla

Durante décadas, una de las grandes incógnitas de la ciencia tras los accidentes nucleares como el de Chernóbil ha sido si la exposición prolongada a la radiación deja una marca genética que puede pasar a la descendencia. Y aunque hasta ahora no había encontrado nada relevante, los avances en las diferentes genómicas han comenzado a dar luz sobre que no es tan inocua como pensábamos para las diferentes generaciones que van pasando. 

Nueva evidencia. Esto es precisamente lo que ha apuntado un equipo de la Universidad de Bonn al publicar un artículo donde apuntan a que han encontrado pruebas de una «firma mutacional» que va pasando entre las diferentes generaciones en los hijos de hombres expuestos a la radiación tras el desastre de Chernóbil. 

Cómo se hizo. Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron los genomas completos de diferentes grupos para buscar en material genético. Aquí se reanalizaron los datos de secuenciación de 130 hijos de liquidadores de Chernóbil, que recibieron una exposición a la radiación de hasta 4080 mGy. 

Además, se reclutó a 110 hijos de antiguos operadores de radar militares alemanes expuestos a radiación de hasta 353 mGy. Para poder comparar los datos, el control fue un grupo de 1275 hijos de familias que no contaban en su historia con una exposición a radiación ionizante

Qué se buscaba. Lo fácil aquí podía llegar a ser buscar mutaciones genéricas que son ‘de andar por casa’, pero el equipo se centró en las mutaciones de novo agrupadas. Estas no son más que múltiples mutaciones nuevas en un segmento de ADN muy corto, concretamente en un margen de 20 pares de bases. 

Los resultados. Lo que se encontraron aquí fue que la tasa de estas mutaciones agrupadas es significativamente mayor en los hijos de padres que han sido expuestos a la radiación. En concreto, en el grupo de personas de Chernóbil se observó una tasa de 2,65 mutaciones por descendiente y en el grupo de operadores de radar (que recibieron menos radiación) el promedio cae hasta las 1,48 mutaciones agrupadas. 

En el grupo de control, es decir, aquellas personas que no habían recibido nada de radiación, estas mutaciones eran de 0,88 por lo que sirve de base para comenzar a comparar y sacar conclusiones. 

Interpretación. Con todos estos datos, los investigadores apuntan a que el número de estas mutaciones aumentaba de manera proporcional a la dosis de radiación a la que había sido expuesto el padre. Y para saber el porqué, nos tenemos que ir a las especies reactivas de oxígeno (ROS) que se generan debido a esta radiación y que inducen roturas en la cadena de ADN de los humanos.

Esto es algo fundamental, porque cuando este daño afecta a las células germinales en los espermatozoides y se activan los mecanismos de reparación, se producen diferentes errores que van acumulando mutaciones que acaban transmitiéndose a la siguiente generación. 

Sus consecuencias. El hecho de tener una mutación en el ADN debida a la radiación no significa que se vaya a tener una descendencia con tres ojos, y es que aquí la ciencia apunta a que la probabilidad de que estas alteraciones desencadenen una enfermedad genética en los hijos es mínima. De hecho, la ciencia señala un factor de riesgo mucho más cotidiano como es la edad del padre, puesto que el envejecimiento paterno añade de forma natural entre 1 y 2 mutaciones de novo aisladas por cada año de edad en el momento de la concepción. 

Imágenes |  Jorge Fernández Salas Dasha Urvachova 

En Xataka | Llevamos décadas buscando «monstruos» radiactivos. Lo que hemos encontrado es una evolución a cámara rápida


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Llevábamos casi 40 años buscando la herencia genética de Chernóbil. Un nuevo estudio acaba de encontrarla

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José A. Lizana

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Hard Zone : Hardware, Reviews, Noticias, Tutoriales, Foros de ayuda – La tarjeta de sonido que tu PC necesita para sonar como nunca, ahora con un 21% de descuento

En los 90, para poder disfrutar del sonido de los videojuegos, era necesario disponer de una tarjeta de sonido dedicada. De lo contrario, o no escuchábamos nada o el sonido se emitía a través del altavoz interno. Afortunadamente, eso cambio hace muchos años cuando las placas base empezaron a incluir una tarjeta de sonido.

Si bien es cierto que la calidad que ofrecen las tarjetas de sonido integradas es más que suficiente para la mayoría de los usuarios, cuando pruebas el sonido que obtienes a través de una dedicada, no puedes volver al sonido de lata de la tarjeta de sonido integrada de su placa base.

Afortunadamente, comprar una tarjeta de sonido no requiere de una importante inversión si lo único que queremos es mejorar la calidad de sonido. Otra cosa es que queramos utilizarla para grabar música o podcast, aunque si se diera el caso, también podemos utilizarla para hacerlo.

Y decimos que no es necesario realizar una importante inversión porque su precio no es muy elevado. Si, además, aprovechamos una oferta como la que actualmente tiene PcComponentes con tarjeta de sonido Sound Blaster Audigy Fx V2 mejor. En este momento y por tiempo limitado, esta tarjeta de sonido tiene un descuento del 21%, bajando desde los 59,99 euros habituales a tan solo 46,98 euros.

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La Sound Blaster Audify Fx V2 es una excelente opción para los usuarios que quieren mejorar la calidad de sonido de su PC sin invertir una gran cantidad de dinero. Cuenta con la tecnología de procesamiento de audio avanzado a través del software Sound Blaster Acoustic Engine y la SmartComms kit, la innovación más reciente de Creative, un conjunto de funciones de comunicación inteligentes diseñada para mejorar la comunicación.

La Audify Fx V2 es el complemento perfecto tanto para disfrutar una mayor calidad de sonido tanto para juegos como en películas, ya que cuenta son sonido envolvente 5.1 con 120 dB SNR y reproducción de alta resolución de 24 bits y 192 kHz, lo que permite disfrutar de sonido de alta resolución sin que la CPU se vea afectada y reduzca su rendimiento.

Xataka – Creíamos que la Generación Z estaba volviendo en masa a la Iglesia. La culpa del espejismo la tiene un error en una encuesta

Creíamos que la Generación Z estaba volviendo en masa a la Iglesia. La culpa del espejismo la tiene un error en una encuesta

Estadios vibrando con miles de veinteañeros que alzan los brazos, con los ojos cerrados, cantando a Dios. Estrellas del pop internacional posando con hábitos de monja en las portadas de sus discos más esperados. Y, como telón de fondo, un aluvión incesante de titulares anunciando lo impensable: el retorno masivo de la juventud a los bancos de las iglesias. Durante los últimos meses, el mundo parecía asistir en directo a un giro de guion fascinante. La Generación Z, la cohorte demográfica más laica y secularizada de la historia, estaba volviendo a abrazar el cristianismo.

Sin embargo, al rascar la superficie de este aparente despertar espiritual, lo que asoma no es una epifanía colectiva, sino una trampa. Un gigantesco espejismo demoscópico. Lo que nos vendieron como el gran renacer de la fe es, en realidad, un monumental error de cálculo donde los ejércitos de inteligencia artificial, la picaresca de las encuestas online remuneradas y el ansia por creer en un revival han distorsionado por completo la verdadera —y mucho más compleja— transformación religiosa de los jóvenes. Creíamos que la fe volvía a las calles, pero el fallo estaba en el método.

La chispa que encendió la narrativa del gran renacer cristiano saltó en Reino Unido con la publicación del informe The Quiet Revival, encargado por la Bible Society. Basándose en datos de la encuestadora YouGov, el estudio arrojaba una cifra espectacular: la asistencia mensual a la iglesia entre los jóvenes ingleses y galeses de 18 a 24 años se había cuadruplicado, pasando de un marginal 4% en 2018 a un rotundo 16% en 2024.

La noticia corrió como la pólvora. Diócesis enteras celebraron conferencias para «subir el volumen» a este renacimiento, y políticos en el Parlamento británico usaron el informe como prueba de que «el cristianismo no está oprimido ni decaído», según ha recogido BBC.

Sin embargo, los expertos en demografía no tardaron en hacer saltar las alarmas. Encuestas consideradas el «estándar de oro» de la sociología por utilizar muestras probabilísticas aleatorias —como la British Social Attitudes o la Labour Force Survey— mostraban una película diametralmente opuesta. Según estos medidores rigurosos, el porcentaje de cristianos practicantes entre 18 y 34 años no solo no había subido, sino que había caído del 8% en 2018 al 6% en 2024. 

El peligro de las encuestas opt-in

Si los jóvenes no están llenando las iglesias, ¿de dónde salen las cifras del milagro? La respuesta está en la propia arquitectura de internet. El informe de la Bible Society se basó en encuestas opt-in, es decir, paneles donde los usuarios se inscriben voluntariamente a cambio de recompensas económicas o puntos.

El demógrafo Conrad Hackett advierte que este formato sufre una «amenaza existencial». Quienes responden a estas encuestas suelen buscar maximizar sus beneficios rellenando cuestionarios a toda velocidad, mintiendo sobre su edad para acceder a más sondeos, o usando Redes Privadas Virtuales (VPN) desde otros países para cobrar en divisas fuertes.

Peor aún, la Inteligencia Artificial ha entrado en juego. Los investigadores han detectado ejércitos de chatbots programados para imitar a humanos y rellenar encuestas masivamente. Los jóvenes falsos de estos sondeos son tan poco fiables que, en estudios similares realizados en EEUU, un 12% de los encuestados opt-in menores de 30 años llegó a afirmar que tenía licencia para pilotar un submarino nuclear. El «gran despertar» fue, en gran medida, un alucinación algorítmica.

La situación en nuestra tierra

En España, la ilusión óptica es similar. Fenómenos como Hakuna Group Music lograron reunir a 12.000 jóvenes en el Palacio de Vistalegre, mientras que eventos como Llamados congregaron a 6.000 personas en el Movistar Arena. Ambos apuestan por la Contemporary Worship Music (CWM), un formato de evangelización de herencia protestante y evangélica, repleto de pantallas gigantes, pop-rock y emociones a flor de piel.

Pero el ruido de los estadios choca frontalmente con el silencio de las parroquias. La comparativa de las memorias oficiales de la Conferencia Episcopal Española (CEE) resulta demoledora. Si analizamos el paso de los ejercicios anteriores a los datos más recientes, la caída de los sacramentos es una constante innegable: 

  • Bautizos: Cayeron de los 152.426 registrados en 2023 a los 146.370 en 2024, lo que supone un descenso interanual del 3,97%. La magnitud del desplome se entiende mejor si miramos por el retrovisor: en 2007, la Iglesia celebraba nada menos que 325.271 bautismos anuales.
  • Comuniones y bodas: La inercia arrastra al resto del ciclo vital. Las primeras comuniones bajaron casi un 5% (situándose en 154.677), y los matrimonios católicos descendieron un 6%, quedándose en unos reducidos 31.462 enlaces eclesiásticos.

El colapso institucional tiene otras derivadas sociales profundas. Ante el hundimiento de las pías bautismales, más de 150 ayuntamientos españoles ofrecen ya «bautizos civiles» o ceremonias de acogimiento laico para celebrar la llegada de los recién nacidos. Al mismo tiempo, la sangría de vocaciones ha dejado a España con solo 15.285 sacerdotes, cuya media de edad ronda unos preocupantes 65 años. El problema es tan acuciante que ha obligado a obispados como el de Tui-Vigo a oficializar a mujeres laicas para que dirijan «Celebraciones de la Palabra» en las aldeas ante la total falta de curas. 

La única nota discordante —la pequeña tabla de salvación estadística a la que se aferra la Iglesia— es el bautismo de niños mayores de 7 años. Esta cifra experimentó un repunte, subiendo de los 11.835 de 2023 a los 13.323 en 2024. Un dato que sugiere un cambio de paradigma en el catolicismo español: conversiones mucho más meditadas, personales y menos condicionadas por la inercia «cultural».

La gran brecha entre Espiritualidad y Religión

Para entender a la Generación Z en España, hay que separar drásticamente dos conceptos: la institución católica y la búsqueda de lo trascendente. Aquí entra en juego lo que mi compañero en Xataka definió como: «La paradoja del 29-59%». Según el Barómetro sobre Religión y Creencias en España (BREC) de 2025, el 61% de los jóvenes entre 18 y 24 años se declara indiferente, agnóstico o ateo. Solo un 29% se define como católico, una cifra muy inferior al 46% de la media nacional. 

Sin embargo, que no pisen una iglesia no significa que sean materialistas puros. Ese mismo informe revela que el 59% de los jóvenes cree firmemente en la existencia del alma y un 45% en las «energías». Como bien explica la socióloga Mar Griera, no estamos ante un retorno al dogma, sino ante una «religión a la carta». Los jóvenes consumen espiritualidad de manera autónoma, combinando sin complejos la mística cristiana con la astrología (en la que cree un 29%) y el tarot (23%). Buscan consuelo, pero no en las instituciones tradicionales. De hecho, cuando se les pregunta qué da sentido a sus vidas, la religión ocupa el último lugar (31%), superada abrumadoramente por la familia (90%), los amigos (79%) e incluso por sus mascotas (47%).

Si los datos son fríos, ¿por qué la percepción pública es de fervor? Porque la religión ha salido del voto de silencio para convertirse en un elemento estético, identitario y cultural. Lo católico está de moda en la cultura pop. Rosalía, en la antesala de su disco Lux, posa con un hábito de reminiscencias cistercienses y cita a la filósofa espiritual Simone Weil («El amor no es consuelo, es luz»). Directores como Los Javis en La Mesías o Alauda Ruiz de Azúa en Los domingos exploran la fe sin la ironía o la crítica feroz de décadas pasadas. 

En el ámbito público, figuras como el actor Jaime Lorente confiesan abiertamente que ir a misa es su «refugio brutal» para lidiar con la presión y el ego, admitiendo que antes daba miedo decirlo porque te posicionaba «en un lugar político» ultraconservador. Al mismo tiempo, empresarios como Álvaro Moreno han hecho de la bendición de sus tiendas y del lema «Sea para gloria de Dios» un modelo de negocio y branding que conecta con un público sediento de empresas con propósito.

Como señala el profesor Ricardo Calleja, los jóvenes católicos «han salido del armario» y viven su fe con un tono identitario y sin complejos. Para esta generación, llevar un rosario al cuello es hoy, paradójicamente, un gesto casi outsider.

El misterio del «despertar cristiano» juvenil se resuelve en los matices. Las encuestas infladas por bots y usuarios codiciosos nos hicieron creer que la Generación Z estaba abarrotando las misas dominicales. Los datos rigurosos demuestran que las iglesias se siguen vaciando y los sacramentos desplomando.

Sin embargo, ese error estadístico destapó una verdad latente. Los jóvenes españoles están inmersos en una profunda crisis de sentido. Han rechazado las estructuras de la religión tradicional, pero han abrazado una espiritualidad fragmentada e individualista. Creen en el alma, cantan alabanzas con estética de festival indie, consumen mística en TikTok y reivindican su fe como un escudo contra el ruido moderno. El cristianismo no ha vuelto a las cifras de los años ochenta; simplemente, ha mutado para sobrevivir en el siglo XXI.

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Creíamos que la Generación Z estaba volviendo en masa a la Iglesia. La culpa del espejismo la tiene un error en una encuesta

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Alba Otero

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Xataka – Japón va a poner una planta solar donde siempre hay sol y nunca hay nubes: a 450 kilómetros sobre la Tierra

Japón va a poner una planta solar donde siempre hay sol y nunca hay nubes: a 450 kilómetros sobre la Tierra

Puede que la idea de captar energía solar del espacio suene a ciencia ficción y además, tendría todo el sentido del mundo que así lo hiciera: Isaac Asimov ya escribió sobre ello en su relato «Razón» de 1941. Sin embargo, la comunidad científica lleva rumiándolo desde 1968, cuando el ingeniero aeroespacial estadounidense Peter Glaser publicó el primer artículo técnico sobre este concepto en la revista Science. 

Desde entonces, entidades como la NASA, el Instituto Tecnológico de California o la nipona Japan Space Systems han explorado la posibilidad. Sin embargo, Japón es quien está más cerca de lograr lo que nadie ha conseguido todavía: generar electricidad en el espacio y enviarla directamente a la Tierra.

Contexto. Para empezar, el coste de lanzar cohetes se ha abaratado enormemente desde que se empezó a vislumbrar la idea. Por otro lado, estamos en plena transición energética global desde los combustibles móviles hacia las fuentes renovables donde hay una que destaca: la energía solar. 

Pero la energía solar requiere de espacio para desplegar parques con paneles fotovoltaicos, motivo por el cual China está optando por montarlos en mar abierto, Alemania explora con los lagos y Japón… Japón es una isla con poco espacio. Por otro lado, la energía solar tiene otra importante limitación: solo funciona cuando hay sol. Sin embargo, en el espacio no hay nubes ni noche y el sol brilla sin parar. 

Por qué es importante. Porque los modelos comerciales que está desarrollando J-spacesystems están diseñados para generar alrededor de un gigavatio de potencia constante. Para entender mejor las dimensiones de esa cifra, es la energía necesaria para cubrir el 10% del consumo de una megaciudad como Tokio y también equivale a la potencia de un reactor nuclear estándar.

Estamos ante un cambio de paradigma en la densidad energética: una planta solar en el espacio capaz de ‘redireccionar’ su haz de energía hacia distintas antenas receptoras según la demanda, ya sea dentro el propio país o del mundo. Esto abre las puertas a enviar energía a zonas en situación de emergencia o satisfacer picos de consumo, algo que con la infraestructura actual no es posible.

Asha

Esquema de Japan Space Systems

Qué es Ohisama. Ohisama es sol en japonés y también es el nombre de un satélite japonés de 180 kg que tiene un panel solar integrado de aproximadamente el tamaño de una puerta (70 cm x 2 m) es que orbite a 450 km de altitud, donde será capaz de generar 720 vatios de electricidad que convertirá después en microondas. A continuación, lanzará esas microondas hasta una antena de 64 metros en Nagano. Si la energía llega, se convertirá en electricidad. El objetivo final: encender un LED. Sí, todo esto para encender una bombilla. 

En realidad, lo importante no es tanto la potencia transmitida en la prueba (que es muy pequeña) sino poder validar que la transmisión funciona a través de la ionosfera. Es la prueba de la verdad: en 2024 Japón ya lo probó con éxito desde un avión a siete kilómetros de altura, pero esto ya es un salto a una órbita real que permitirá escalarlo todo (si sale bien). 

Cuándo y dónde. Desde ya, literalmente: la ventana para el tercer intento empezó el pasado 25 de febrero, con fecha de respaldo hasta el 25 de marzo. El lugar de lanzamiento será el Puerto Espacial Kii en la ciudad de Kushimoto, en la prefectura de Wakayama, el primer sitio de lanzamiento de cohetes privado en Japón.

Lo que viene después. Si el experimento sale bien, Japón pasaría a implementar esos modelos comerciales, que consisten en matrices de paneles solares de 2,5 kilómetros cuadrados en órbita geoestacionaria a 36.000 km con antenas receptoras de 4 km de diámetro en tierra. La fecha estimada para su comercialización es a partir de 2040 y además del abastecimiento en tierra, Japón tiene en mente usar el sistema para suministro de energía en misiones de exploración lunar. 

Por qué es tan difícil. El primer riesgo inmediato inherente al proyecto es el Kairos 5 de Space One, la empresa privada japonesa encargada de poner el Ohisama en órbita: los dos lanzamientos anteriores fracasaron. ¿A la tercera va la vencida? La posibilidad de que otra empresa de fuera lo haga no es una opción (de momento). Como explica Yanagawa de J-spacesystems: «Aunque los cohetes en el extranjero eran una opción, seleccionamos Kairos siguiendo la política nacional de apoyar las capacidades de lanzamiento del sector privado de Japón».

Pero incluso aunque el lanzamiento fuera exitoso, el gran problema será la difracción de las microondas: la transmisión de miles de kilómetros corre el riesgo de dispersarse, por lo que requiere antenas transmisoras enormes y un control de fase muy preciso. Japón lleva décadas trabajando en solucionar este cuello de botella.

En Xataka | Japón acaba de hacer una apuesta monumental por los paneles solares de perovskita: son su mejor oportunidad contra China

Portada |  Hunini CC BY-SA 4.0 y Nuno Marques 


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Japón va a poner una planta solar donde siempre hay sol y nunca hay nubes: a 450 kilómetros sobre la Tierra

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Eva R. de Luis

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