Xataka – Patinete eléctrico vs. bicicleta eléctrica: ventajas e inconvenientes y cuál es la mejor recomendación en función del uso

Aunque el buen tiempo o el recelo a las posibles multitudes del transporte público actúan como catalizadores del uso de patinetes y bicis eléctricas, la realidad es que estas formas de movilidad eléctrica urbana siguen gananado adeptos y proliferando en nuestras calles. Comodidad, sostenibilidad (frente a la alternativa del coche clásico), facilidad de manejo y «aparcamiento» sin olvidar la economía son algunas de las razones para apostar por ellos. Si estás pensando en comprar un patinete o una bici eléctrica pero no tienes claro cuál te conviene más, en este artículo comparamos ambos vehículos con sus puntos fuertes y debilidades.

Antes de empezar: legislación práctica

No está de más comenzar esta comparativa haciendo un rápido repaso sobre la legislación vigente aplicable para patinete y bicicleta eléctrica, su normativa en común y si existen divergencias para nuestro uso en ciudad, ya que es un factor importante para su uso en el día a día que puede marcar la diferencia.

No obstante, te advertimos la de bicicletas y patinetes eléctricos es una legislación en movimiento, precisamente de la mano de su proliferación en nuestras aceras y calzadas, luchando por hacerse un hueco entre peatones y otros vehículos.

¿Por dónde tengo que circular?

Como cualquier otra bici independientemente de que tenga motor o no, con una bicicleta eléctrica no se puede circular por las aceras a no ser que se especifique, teniendo que circular por la calzada como el resto de vehículos.

Ojo porque para los patinetes no está tan claro. Hasta que la DGT lance una normativa que unifique criterios, la potestad de patinetes eléctricos depende de cada ayuntamiento.

Si se asimilan a ciclos y bicicletas, se aplica lo dispuesto en la legislación de tráfico (es decir, que no). Si no es el caso, se podría autorizar su uso por las aceras, zonas peatonales, parques o paseos. ¿Y si no hay una reglamentación específica en mi municipio?

El artículo 121.4 del Reglamento General de Circulación explica::

Los que utilicen monopatines, patines o aparatos similares no podrán circular por la calzada, salvo que se trate de zonas, vías o partes de éstas que les estén especialmente destinadas, y sólo podrán circular a paso de persona por las aceras o por las calles residenciales debidamente señalizadas con la señal regulada en el artículo 159, sin que en ningún caso se permita que sean arrastrados por otros vehículos.

Pero no acaba aquí la cuestión del patinete. Aunque insistimos, la potestad recae sobre los ayuntamientos, la instrucción 16.V-124 de la DGT los clasifica en función de la velocidad que alcanzan, lo que como veremos más adelante tiene importancia no solo para determinar dónde circulan:

Si no llegan a los 20 km/h son de tipo A (se incluyen los de juguete). En este caso, no pueden circular por la calzada en la mayoría de municipios, quedando limitados a los carriles bici.

Si alcanza una velocidad de hasta 30 km/h y pesa menos de 50 kg, entonces es de tipo B. Es el más común, aunque veremos que esta categoría tiene un matiz importante.

Los de tipo C llegan a los 45 km/h y son asimilables a los vehículos L1e según la DGT, esto es, un ciclomotor de dos ruedas.

La DGT prepara un proyecto para definir los vehículos de movilidad personal (o MVP) como:

«Vehículo de una o más ruedas dotado de una única plaza y propulsado exclusivamente por motores eléctricos que pueden proporcionar al vehículo una velocidad máxima por diseño comprendida entre 6 y 25 km/h«.

Resumiendo: si compras una bicicleta eléctrica, tendrás que por la calzada. Si te decantas por un patinete eléctrico, dependerá de la normativa del ayuntamiento. De no existir normas específicas para el patinete en tu ayuntamiento, no tienes por qué circular por la calzada, siempre y cuando tu modelo esté limitado a 25 km/h.

¿Hace falta pagar impuestos específicos, tener seguros, disponer de licencias especiales?

Lo primero es que, independientemente de la bicicleta o patinete eléctrico que tengamos, hemos de conocer y respetar el conocer el código de circulación. A partir de aquí mucha atención porque de acuerdo con las clasificaciones de patinetes y bicicletas hay ciertas limitaciones y en un futuro podrían implantarse estas medidas.

Respecto a los patinetes, aquellos de tipo C que son asimilables a los vehículos L1e, en el futuro se podría exigir a sus conductores seguro, matriculación y pasar ITV y la correspondiente homologación.

Todas las bicicletas eléctricas deben estar homologadas por el Ministerio de Industria, de acuerdo con la norma UNE-EN 15194:2009 pero además, también existe una clasificación que tiene consecuencias. Nos interesan las EPAC o Bicicletas de Pedaleo asistido, definidas como:

«bicicletas con pedaleo asistido, equipadas con un motor eléctrico auxiliar, de potencia nominal continua máxima de 0,25 kilovatios, cuya potencia disminuya progresivamente y que finalmente se interrumpa cuando la velocidad del vehículo alcance los 25 km/h, o antes si el ciclista deja de pedalear»

Existen otros formatos como las powered cycles o las speed ebikes que, atendiendo a la definición anterior, se asemejan a ciclomotores, bien porque cuentan con un acelerador similar al de una moto o porque el motor supera los 250W o porque no se detiene la asistencia al pedaleo al alcanzar los 25 km/h. En estos casos, sería necesario matricular el vehículo, contratar un seguro y disponer de una licencia para su conducción.

Resumiendo: que para las bicicletas de pedaleo asistido y los patinetes de tipo A y B (limitados a 25 km/h) no es necesario disponer de seguro de daños a terceros ni se requiere abonar impuesto de circulación, al no ser homologables en cualquier caso a los vehículos de tracción mecánica. Pero si tenemos un accidente por una negligencia nuestra y no tenemos seguro, tendremos que hacernos cargo de los daños causados a vehículos y peatones.

Patinete eléctrico vs. bicicleta eléctrica

Una velocidad marcada por ley

Como hemos visto en el punto de la legislación, tanto bicicleta como patinete eléctrico están capados a una velocidad máxima de 25 kilómetros por hora para núcleos urbanos.

En este sentido, la mayoría de los patinetes alcanzan esa velocidad máxima. Algunas excepciones las encontramos en modelos todoterreno, si bien modelos populares como el Cecotec Bongo Serie Z Off Road (638 euros) se ciñen a esta limitación.

En el caso de las bicicletas, su usabilidad fuera de la ciudad está mucho más extendida, por lo que algunos modelos de tipo mountain bike disponen de modo asistencia que supera esos 25 km/h, si bien solo podremos activarlo fuera del núcleo urbano.

Además, esta velocidad deberá sobrepasarse en modo manual o lo que es lo mismo, tirando de pierna. En este sentido las grandes ruedas de las bicis juegan a nuestro favor frente a las de los patinetes.

¿Y la potencia? El punto de partida de bicis y patinetes eléctricos para adultos son los motores de 250W y a partir de aquí podemos encontrar modelos con motores más ambiciosos. Al margen de estar limitados en ciudad para alcanzar la velocidad máxima, no es lo mismo mover un ligerísimo patinete E-Twow S2 Booster S (749 euros) de poco más de 10 kg que mover una bicicleta que pese más del doble, o mover a un conductor o conductora pesado, o tareas tan frecuentes como subir cuestas o realizar una aceleración. Aunque en general las bicicletas suelen contar con motores más potentes, las propuestas de ciudad en formato bici y patinete son equilibradas.

La bicicleta eléctrica es la reina de la autonomía

Vaya por delante que las autonomías teóricas proporcionadas por fabricantes suelen ser optimistas y que luego también dependerán de factores externos como nuestra propia conducción o el terreno, pero en esta categoría hay una vencedora clara: la bicicleta eléctrica.

Así, la mayoría de patinetes eléctricos ofrecen autonomías aproximadas de 25 kilómetros – mención especial merece el Xiaomi Mi Scooter Electric 1S (299 euros) que llega a los 30 kilómetros –, con versiones más pesadas que integran baterías superiores, como el Xiaomi Mi Scooter Pro 2 (399 euros) o el Bongo Serie A Advance Connected Max (449 euros) que llegan a los 45 kilómetros.

Esa autonomía aproximada de 25 kilómetros suele ser rara avis en bicicletas, prácticamente restringiéndose a aquellos modelos de gama de entrada con vocación urbana donde la ligereza sea importante (es el caso de ciertas bicicletas eléctricas plegables), sirva como ejemplo la Nilox ebike X2 Plus (500 euros). No obstante, hay una buena cantidad de bicis eléctricas plegables como la Xiaomi Mi Smart Electric Folding Bike (999 euros) que alcanzan los 45 kilómetros, con modelos premium como la mítica Brompton (2990 euros) en versión eléctrica que alcanza los 70 kilómetros o incluso que supere esas cifras, como la Vektron S10 (3755 euros) con más de 100.

Todas las anteriores eran bicicletas eléctricas plegables, un formato muy atractivo para ciudad, pero si simplemente quieres un modelo eléctrico para desplazamientros urbanos, lo normal es una autonomía de 70 kilómetros. Las MTB y, sobre todo, aquellas específicas para touring, es habitual que superen holgadamente los 100 kilómetros.

La razón de ser es evidente: por un lado mientras que los patinetes prácticamente se restringe su uso al desplazamiento por ciudad, con las bicicletas es habitual recorrer más distancia y no solo moverse en el núcleo urbano, sino también hacerlo entre municipios o directamente campo a través.

Esta claro que el uso marca la autonomía, pero también el factor diseño. Las bicicletas cuentan con una estructura que permite albergar mejor una gran batería que no penalice tanto la estabilidad y el equilibrio y, en definitiva, la conducción, como los patinetes.

En cualquier caso, la menor autonomía de los patinetes no tiene por qué ser un problema, siempre y cuando sus especificaciones sean suficientes para tus recorridos.

Finalmente valora también si la batería puede extraerse (lo que hará que la carga sea más cómoda) y el tiempo necesario para cargarla. Porque obviamente, las baterías de más capacidad necesitarán más tiempo. Aunque depende del tipo de cargador compatible, lo normal es que los patinetes necesiten unas 4 – 5 horas mientras que para las bicis tendrás que dejarlas toda la noche.

Si buscas algo plegable, mejor (y más barato) un patinete

El factor diseño da para hablar largo y tendido, pero no solo en la comparativa bicis versus patinetes, sino también entre los propios patinetes o entre los diferentes tipos de bicicletas. Así que directamente lo hemos restringido a modelos urbanos y separado en cómo nos afecta de forma directa en nuestro uso urbano. El primero punto es la portabilidad.

Aunque las bicicletas eléctricas plegables, más especialmente aquellas de gama alta como las Brompton, ofrecen una propuesta relativamente compacta y ligera, quien quiere llevar su medio de transporte en brazos o dispone de poco espacio, opta por un patinete.

Así, sin necesidad de irse a modelos premium, el popular y asequible Xiaomi Mi Scooter Essential (273 euros) pesa 12 kilogramos, la vasta mayoría se mueve en torno a los 12 – 14 kilogramos y aquellos con la batería más grande se acercan a los 15 kilogramos.

En bicicletas eléctricas plegables es difícil que bajen de los 20 kilogramos (la ligerísima y premium Brompton se queda en 16,6 kg). Si nos vamos a bicis no plegables, los modelos urbanos superan los 20 acercándose a los 30 kilogramos, un buen ejemplo puede ser la Berlin Littium (1890 euros) con algo más de 22 kilogramos.

No es solo cuestión de los motores y las baterías (que ya hemos visto que suelen ser más grandes en las baterías), sino también el tamaño de los neumáticos, el cuadro, etc.

Si buscas versatilidad, mejor una bici

Un patinete eléctrico es la solución más minimalista para moverte por la ciudad y está diseñado específicamente para tal fin.

Pero quizás no quieras solo eso y, aunque sea de forma esporádica, te apetezca hacer kilómetros en una ruta entre pueblos o hacer una escapadita por el campo. Incluso aunque tengas un modelo urbano, una bicicleta es más versátil porque es más estable, más cómoda para hacer largas distancias, soporta mejor los desniveles…

Incluso en ciudad tienen mucho que decir. Y es que es relativamente habitual que vayamos cargados con una mochila o un bolso, que hagamos recados y los llevemos en bolsa…y aquí de nuevo vuelve a ganar la bicicleta con esas opciones de parrilla, cestas delanteras o simplemente unas buenas alforjas que nos permitan llevarlo todo.

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Las bicicletas son más seguras

La bicicleta arrolla al patinete eléctrico en cuestiones de seguridad fundamentalmente por cuestiones de diseño, por su tamaño y distribución espacial, eso sin entrar en la calidad o funcionamiento de elementos o directamente en la existencia o no de otros como suspensiones (aunque tampoco abundan en modelos urbanos) que nos protejan ante posibles desniveles en el terreno.

Sin detenernos en la mecánica de ambas, se trata de una cuestión estructural: en bicicleta vamos en una postura mucho más estable que en patinete, donde tenemos que ir de pie y somos más carrocería si cabe ante cualquier posible caída, golpe o colisión.

Que las ruedas sean más grandes también confiere ventajas a las bicis: amortiguan mejor los baches y obstáculos y ofrecen mejor tracción en los pavimentos mojados, además de ser más estables.

Los patinetes más estables disponen de manillares largos, una base ancha para ganar en comodidad y estabilidad y ruedas anchas, pero siguen estando lejos de las bicis.

Aunque llevar casco en bici es obligatorio en vías interurbanas y carreteras, no así en ciudad…. sin embargo, es altamente recomendable llevar casco tanto en bicicleta como en patinete eléctrico.

En caso de circular en condiciones de luminosidad reducida o de noche, hemos de llevar luz delantera blanca y trasera de color rojo, una iluminación que suele venir incluida tanto en patinetes como en bicicletas urbanas. A partir de aquí, los patinetes suelen contar con elementos reflectantes para un plus de visibilidad.

Mantenimiento y durabilidad

Tras este repaso probablemente hayas confirmado que efectivamente, las bicicletas son más versátiles y completas que los patinetes, pero eso tiene un peaje a pagar: más mecánica y más complejidad implica más mantenimiento.

Al margen de que tanto bici como patinete eléctrico disponen de motor y batería, los patinetes tienen menos componentes, por lo que en general, el mantenimiento y las reparaciones son más simples (y más asequibles). O lo que es lo mismo, que tener a punto un patinete es más barato y fácil que una bici. Con una bicicleta no solo tendrás que cuidar de esas partes comunes, sino también prestar atención al cambio de cadena (o su engrasado), el estado de platos y piñones, etc.

Ahora, quien más quien menos tiene en casa una bici que ha heredado de sus padres/madres o incluso de sus abuelos. Eso sí, no eran eléctricas, lo que cambia el panorama considerablemente. Scooters y bicicletas eléctricas son dos productos relativamente nuevos en el mercado, por lo que la durabilidad aún está por ver, pero la balanza se inclina hacia las segundas.

Muchas marcas de bicicletas de «toda la vida» han dado el salto a modelos eléctricos, lo que da un extra de confianza en cuanto a contar con piezas y servicio técnico ante posibles fallos eléctricos y mecánicos.

En este sentido, es una buena idea comprar bicicletas o patinetes eléctricos con componentes estándar, de marcas con soporte en España y servicio de mantenimiento para una mayor reparabilidad.

Precio: el patinete eléctrico es lo más barato

A lo largo de este artículo hemos podido repasar a fondo las diferencias entre los patinetes y bicicletas eléctricas y también hemos dejado algunos modelos a modo de ejemplo con sus respectivos precios que constatan la evidencia: en líneas generales, el patinete eléctrico es el ganador en precio.

Sin necesidad de ir a modelos más premium o con más autonomía, los patinetes eléctricos se mueven en torno a los 300 – 350 euros, un precio en el que ya es complicado encontrar bicicletas estrictamente mecánicas. De hecho, el precio de un patinete de gama media (unos 450 – 500 euros) es el de partida para las bicicletas eléctricas más sencillas.

Y es que aunque ambos vehículos pueden tener en común algunos componentes, la complejidad y laboriosidad del proceso de fabricación, el número de componentes y la calidad de estos son determinantes. No solo lleva motor, display y batería, también las piezas habituales en bicis de las de toda la vida

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La noticia

Patinete eléctrico vs. bicicleta eléctrica: ventajas e inconvenientes y cuál es la mejor recomendación en función del uso

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Eva Rodríguez de Luis

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