Xataka – El alcohol está sumido en una crisis generacional en España y eso está impulsando algo: la «generación agua con gas»
Viernes por la tarde. Cualquier terraza de cualquier bar de cualquier ciudad de España. El camarero se acerca a un grupo de amigos que acaban de sentarse y les pregunta qué quieren tomar. La mayoría pide refrescos y cervezas, quizás alguna ‘sin’, pero uno ha decidido empezar la tarde de otra forma: con agua con gas. Es una escena inventada, pero cada vez más frecuente en los bares de España, donde ya no es extraño ver botellas con la etiqueta «sparkling» en las mesas. Y no solo allí. Los estudios muestran que están aumentando en nuestras neveras.
Ya hay quien habla de «la generación agua con gas».
«Mucha agua con gas». Emilio Ron es un veterano de la hostelería coruñesa. Lleva 40 años en el sector y está al frente de una de las salas más emblemáticas de la ciudad. Con ese bagaje a sus espaldas, en julio reconocía a La Voz de Galicia estar detectando una tendencia entre los clientes más jóvenes de la ciudad: un interés creciente por el agua carbonatada. «La gente de entre 18 y 23 años consumo mucha agua con gas, agua normal y bebidas energéticas».
Ron no aportaba datos, pero la tendencia es lo suficientemente clara como para que La Voz hable de «la generación agua con gas», una etiqueta que ha usado ya varias veces. ¿Exageración? Aunque hay estudios que sugieren que su consumo en España es aún muy inferior al de otros países europeos y se sitúa claramente por debajo del de otras bebidas (incluso el agua mineral), todo indica que el agua carbonatada está ganando fuerza en la hostelería y las cestas de la compra.

El porcentaje: 14,3%. Quizás la cifra más interesante es la que publicó la consultora Nielsen a finales de 2025, cuando reveló que el volumen de ventas de aguas con gas estaba creciendo en nuestro país a un 14,3% interanual, lo que en términos metros se traduce en 202,7 millones de litros vendidos.
Ese es el balance global, el del conjunto del mercado. Si nos fijamos en los diferentes canales, comprobamos que el aumento es aún más claro en las cadenas de supermercados, donde la comercialización avanza a mayor velocidad que en la hostelería. En ese caso el crecimiento fue del 21,4%, lo que convirtió a las aguas carbonatadas en la categoría que más crece en el sector de las bebidas ‘sin’.
¿Es algo puntual? No lo parece. Y eso es tan o incluso más importante. A mediados de 2024 Circana ya constataba que las ventas de agua con gas estaban creciendo a un 21,4% interanual en los súper, generando un negocio de casi 130 millones y superando con creces al crecimiento del agua sin gas (8,4%).
El interés creciente por este producto no solo se registra en España. Natural Mineral Waters Europe calcula que a cierre de 2025 más de un tercio (35%) de los consumidores del Viejo Continente preferían el agua embotellada con gas, consolidando una curva de crecimiento que se remonta al último lustro.
Donde hay demanda… Hay negocio, como constata Fortune Business Insights (FBI), que estima que en 2025 el mercado internacional del agua con gas alcanzó una valoración de 47.750 millones de dólares y la previsión es que siga creciendo hasta 2034 con una tasa compuesta del 12,4%. Según los técnicos de FBI, Europa lidera con una cuota de mercado del 45%, aunque se prevé que el de EEUU «crezca significativamente» hasta sumar miles de millones en 2032.
Adiós alcohol, hola alternativas. ¿Cuál es la razón de ese creciente interés por el agua con gas? Los analistas de FBI lo tienen bastante claro: la tendencia positiva conecta con «la creciente demanda de bebidas saludables sin azúcar agregada y sin calorías» y el «ascenso de las bebidas no alcohólicas», que ha generado un nicho de oportunidades para las marcas de sparkling.
Su análisis es global, pero no desentona con la realidad de España. En junio el Ministerio de Sanidad publicó un estudio que constata durante las últimas dos décadas la ingesta habitual de alcohol entre los consumidores más jóvenes (el público de entre 15 a 24 años) se desplomó aproximadamente un 60%.
«La gente de más de 30 años, que pienso que es la que más sale a día de hoy, sigue bebiendo mucho alcohol, pero los chicos de veinte sí consumen menos», reconocía hace unos meses otro hostelero de A Coruña a La Voz. Aunque los analistas conectan el interés en el agua con gas con la búsqueda de alternativas más saludables a la cerveza o el vino, hay quien lo relaciona con otro fenómeno, menos positivo: «Un aumento del consumo de otro tipo de sustancias».
¿Tanto ha aumentado? El Informe de consumo alimentario de 2025 publicado por el Gobierno constata el aumento del mercado del agua con gas, aunque también revela que su peso aún es muy inferior al de otras bebidas.
A modo de referencia, esta última opción acaparó en 2025 el 96,1% del volumen y 89,4% del mercado, mientras que la alternativa carbonatada alcanzó un 3,9% de volumen con un peso del 10,6% en valor, lo que se explica porque se vende a un mayor precio medio. En cuanto al consumo per cápita, en 2025 los españoles bebimos de media 60,4 litris de agua envasada sin gas y 2,5 l con gas.
Imágenes | Mineragua Sparkling Water (Unsplash), Manel (Flickr)
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El alcohol está sumido en una crisis generacional en España y eso está impulsando algo: la «generación agua con gas»
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Xataka
por
Carlos Prego
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