Xataka – Se han evaporado 2,5 billones de dólares de la bolsa de EEUU y en el punto de mira está el estallido de las neoclouds
Estos días se ha hablado bastante de las neoclouds, pero estas últimas horas, con el guantazo que se han pegado las empresas relacionadas con la IA, la conversación ha subido de tono. El motivo es que, el mismo día en el que el Nasdaq cerraba con números preocupantes, Bloomberg contó que Microsoft, uno de los principales clientes de las neoclouds, estaba empezando a perder la confianza y a revisar con lupa varios proyectos.
Y el mercado, que ya estaba nervioso, ha respondido con terror.
En corto. Antes de nada, Microsoft no ha abierto la boca en las últimas horas sobre este tema. Todo viene de un informe de Bloomberg que demostró en buena parte cómo funciona la bolsa. Tras la información del medio se observó que las neoclouds cerraron el 5 de noviembre con caídas de entre el 10% y el 17%.
Según el medio, y citando a personas familiarizadas con el asunto, parece que Microsoft está tomando precauciones y alejándose de proyectos que considera arriesgados de algunas neoclouds como Nebius, IREN y Nscale. También estaría debatiendo internamente el firmar acuerdos con nuevas neoclouds porque preferirían centrarse en ampliar sus propios centros de datos.
Política. No está claro el motivo, pero el golpe llegó en un día de ventas generalizadas. El Nasdaq cerró con un 5,52% a la baja, el S&P500 un 4,3% a la baja y el Dow Jones un 3,44%. El mayor golpe se lo llevaron algunas importantes del sector de la IA y los chips, aparte de las neoclouds, pero las Big Tech que, además, son hiperescaladores como Microsoft, Alphabet o Amazon cayeron mucho menos que esas neoclouds.
No se tardó en señalar un motivo político. Con los demócratas ganando las cámaras del Congreso en las elecciones del 3 de noviembre, los inversores temen más supervisión y restricciones locales a los centros de datos. Las estimaciones apuntan que cerca del 30% de la capacidad adicional prevista para 2028 en suelo estadounidense estaría en peligro y, al final, ya sabemos cómo funciona este mercado y el pánico de los inversores a ciertos movimientos.
Neoclouds. Pero bueno, hemos hablado de hiperescaladores y neoclouds y, aunque es un tema que ya hemos tratado, volvamos a aterrizarlo. Los hiperescaladores son los que controlan las nubes enormes con centros de datos propios. Amazon, Google o Microsoft son tres ejemplos. Por otro lado, las neoclouds surgieron para desplegar centros de datos a una velocidad que esos hiperescaladores no podían permitirse, alquilando después su potencia de cálculo para inteligencia artificial a las grandes.
Compraron equipo, como tarjetas de Nvidia, a toda velocidad, y Microsoft fue uno de los clientes que más impulsó este sector, firmando acuerdos milmillonarios. Alquiló capacidad a estas empresas para cubrir un déficit de cómputo curioso teniendo en cuenta que tienen una de las nubes más grandes del planeta, haciendo que crezcan demasiado en muy poco tiempo.
CoreWeave o Nscale son dos de esos ejemplos, pero la otra cara de la moneda es que hay voces dentro del negocio que ven esto como algo temporal. Ahora, los grandes clientes subcontratan por falta de velocidad, pero cuando la tengan, abandonarán a las neoclouds. Gartner prevé que, a finales de la década, el 80% de estas empresas podría haberse fusionado o cerrado y Elon Musk está un poco en las mismas. Todo lo contrario que un Jensen Huang al que le interesa que la rueda siga girando como hasta ahora.
Guantazos sonados. El segmento neocloud ha crecido un 82% anual en los últimos cuatro años, demasiado rápido y muy poco orgánico, y anoche vimos las consecuencias. Son cuatro las que concentran el golpe del 5 de noviembre:
- CoreWeave – Acumulaba una caída del 57,6% entre el 8 de mayo y el 4 de noviembre, con una deuda de más de 51.600 millones de dólares, mas de tres veces la de hace un año. Al cierre de ayer, cayó un 9,83%.
- Nebius – Al cierre del 5 de noviembre, la caída era del 14% y, según Bloomberg, Microsoft la está mirando con lupa porque ya había sido multada con un millón de dólares por operar generadores sin permiso en un proyecto de Nueva Jersey.
- IREN – Antes minaba criptomonedas, pero viró a la IA en 2023 y llevaba tiempo retrasando algunas entregas para Microsoft. Cayó un 17%.
- Nscale – Microsoft tenía la opción de duplicar su contrato en un centro de datos de Texas, pero lo retiró hace semanas por retrasos de conexión a la red eléctrica.

Los últimos seis meses de CoreWeave
«Flexibilidad». CoreWeave no tiene la caída más sonada, pero es un caso tremendamente expuesto a la deuda. En el segundo trimestre ingresaron un 112,5% más que un año antes, pero la otra lectura es que tienen un flujo de caja negativo de 13.660 millones de dólares que cubre corriendo hacia adelante: con deuda y nuevas acciones.
Y, como decía antes, Microsoft no ha confirmado un repliegue, pero un portavoz comentó a Reuters que van a gestionar la infraestructura con flexibilidad. Su enfoque se va a centrar en combinar centros de datos propios, alquilar instalaciones y tener alianzas con terceros para poner sobre la mesa capacidad de forma fiable. También, como apuntan en Briefs Finance, restaron hierro al tema comentando que los planes cambian y se ajustan a las circunstancias, algo habitual en proyectos tan enormes.
Ahora bien, de fondo está la «amenaza» de la directora financiera de la compañía, Amy Hood. En la última presentación de resultados dijo que la capacidad de terceros estaba llegando tarde, lo que altera sus planes de gasto. Como señala Bloomberg, es la tercera vez que lo advierte en una de estas llamadas y, además, Hood preside una reunión semanal de capacidad que revisa si los plazos de las neoclouds son creíbles.
Paniquito. Ahora bien, como también apuntaba, no deja de ser el mercado respondiendo como suele hacerlo porque Microsoft ha sumado más de 200.000 millones de dólares en nuevos compromisos de alquiler de centros de datos este último año y tiene comprometidos más de 80.000 millones con neoclouds. De hecho, sólo se habría apartado de una pequeña parte de su compromiso con Nscale.
Pero bueno, es innegable que algo se ha revuelto en el sector y el aviso es claro: lo que pase en EEUU afectará a todos. En China ya contamos que había una enorme inestabilidad reciente, pero no dejaba de ser un caso de «pinchazo» muy puntual en un mercado muy joven. Sin embargo, lo de anoche ha tenido un efecto contagio en mercados europeos y surcoreanos porque recordemos que en Europa está ASML, la encargada de fabricar las máquinas más punteras para producir semiconductores, y en Corea del Sur encontramos SK Hynix y Samsung, que no necesitan presentación a esta altura de la crisis de componentes.
Hay que esperar a ver cómo evoluciona esto, pero lo evidente es que más de uno y de dos no van a pasar un buen fin de semana cuando se han evaporado unos 2,5 billones de dólares de un plumazo.
Imagen | Pantallazo de ‘La gran apuesta’
En Xataka | Si esperas un pinchazo de la burbuja de la IA, Jensen Huang tiene algo que decir: «esta vez es diferente»
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Se han evaporado 2,5 billones de dólares de la bolsa de EEUU y en el punto de mira está el estallido de las neoclouds
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Xataka
por
Alejandro Alcolea
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