Hard Zone : Hardware, Reviews, Noticias, Tutoriales, Foros de ayuda – Las ventas de Xbox se desploman, pero Microsoft gana con el gaming más dinero que nunca

Microsoft y su principal representante en el gaming, Xbox, están viviendo unos momentos convulsos y muy extraños. Una transformación estructural que está afectando al número de consolas vendidas -para mal-, pero que no supone ningún perjuicio para las oficinas de Redmond. Todo lo contrario, está obteniendo más ganancias que nunca.
De hecho, estamos en una situación totalmente paradójica. Mientras que las ventas de Xbox han caído un 32%, la división de gaming de la compañía está generando más ingresos que nunca. Un fenómeno que no es una mera casualidad ni accidente, sino el resultado de una estrategia a largo plazo que prioriza el contenido sobre la exclusividad.
De hecho, el catalizador más importante de este proceso fue la obtención de Activision Blizzard. Y es que ha supuesto ingresos masivos que han venido directamente de franquicias como Call of Duty o Candy Crush. Títulos que ahora aportan todos sus ingresos a los libros de cuentas de Microsoft. Queda claro que Microsoft ha aceptado que su papel no es ganar la guerra a Sony en número de ventas, sino el de ser el mayor editor de software del planeta.
Una caída del 32% en las ventas de Xbox
Los datos publicados por Tom’s Hardware son muy esclarecedores: la Xbox ya no genera interés en los usuarios, Y eso se traduce en que el último trimestre las ventas de Xbox series se han reducido un 32% con respecto al trimestre anterior. Una cifra que, en cualquier otro fabricante, podría ser alarmante, pero que para Microsoft parece ser algo muy secundario y previsto.
La falta de un modelo intergeneracional (como ha hecho Sony con PS5 Pro) ha desplazado el interés de los jugadores hacia otras opciones. Pero este descenso en las ventas de consola estaba previsto, y se compensa por una estrategia de diferentes servicios. La compañía se ha ahorrado esfuerzos de marketing en vender Xbox para enfocarse en uno de sus principales activos: el Xbox Game Pass. Un servicio que sigue creciendo día a día y desde el que podemos acceder al catálogo desde cualquier dispositivo. Es decir, que nosotros desde nuestros ordenadores, y vosotros desde el vuestro, podemos jugar a los mismos juegos. Sin necesidad de comprar una consola nueva.

Por lo tanto, esta estrategia deja entrever que Microsoft está preparando el terreno para un futuro donde Xbox deje de relacionarse con un hardware en concreto. Más bien, se convertirá en un ecosistema de servicios. Al reducir su dependencia de la venta de consolas, la empresa puede mejorar su salud financiera. Por lo que la caída en las ventas de consolas solo supone que los jugadores están saturados de este mercado. Sin embargo, el movimiento de los usuarios hacia el juego en la nube y el PC es la clave para Microsoft, donde es el dominador absoluto y donde los costes de distribución se acercan mucho más a cero.
Activision Blizzard: el motor de ingresos récord
Si el hardware se desploma, queda claro que el dinero tiene que venir de otro lugar. Y la respuesta más certera la encontramos tras la adquisición de Activision Blizzard. Por primera vez, los informes financieros en Redmond reflejan el impacto de esta compra. Y es que ha disparado los ingresos por contenido y servicios de Xbox en un 61%.
El mero hecho de contar con franquicias como Call of Duty actúa como una fuente inagotable de ingresos recurrentes. Más aún contando su modelo de microtransacciones y pases de batalla. De hecho, la división de juegos de Microsoft ya supera en ingresos a los del propio sistema operativo de Windows, y ya es la tercera unidad de negocio más grande del gigante americano. Solo por detrás de Azure y las herramientas de Office.
