Xataka – Xiaomi Smart Airfryer 6,5L, análisis: la freidora de aire se hace mayor en todos los sentidos

Entre que lo fit es tendencia y que el aceite está por las nubes, las freidoras de aire siguen en la cresta de la ola. Después del éxito de la Xiaomi Mi Smart Air Fryer original y la Xiaomi Smart Fryer Pro de 4L y con ventana, la firma china sube la apuesta con un modelo de más capacidad y mayor potencia para poder cocinar más alimentos de más formas diferentes (la clave está en su rango de temperaturas). Así, si antes ya era capaz de dejar atrás al horno, esta promete que nos olvidaremos de otros pequeños electrodomésticos como la yogurtera: hemos probado a fondo la Xiaomi Smart Airfryer 6,5L y esta ha sido nuestra experiencia.

Ficha técnica de la Xiaomi Smart Airfryer 6,5L

Xiaomi Smart Airfryer 6,5

Dimensiones y peso

38,6 x 28,7 x 31,7 cm, 5,5 kg

Potencia

1800 W

Cestillo

6,5 L

Rango de temperaturas

40-220 °C

Tiempo

hasta 24 horas

Manejo

App Xiaomi Mi Home con más de 100 recetas en la nube

Compatible con Google Assistant y Amazon Alexa
Pantalla OLED táctil

Conectividad

Wi-Fi

Accesorios

Parrilla

Precio

129,99 euros

Xiaomi Smart Air Fryer 6.5L – Freidora de aire 6.5L, 1800W, 100 recetas, pantalla OLED, temperatura regulable 40°C-220°C °, Cocción uniforme 360°, blanco (Versión ES)

Antes de empezar

Me gusta empezar los análisis de las freidoras de aire con una breve introducción para quienes nunca antes han usado una airfryer. La razón es que resulta fácil caer en el engaño: lo que se conoce como freidora sin aceite, de aire o airfryer no es en realidad una freidora, sino un minihorno de convección.

O lo que es lo mismo, que cocina los alimentos de igual manera que un horno: con la combinación de un grill y la transferencia de calor mediante el movimiento de un fluido a alta temperatura (el aire). Esta realidad no es necesariamente una desventaja, siempre y cuando tengamos claro que freir y asar no son lo mismo y su empleo tiene diferentes consecuencias en los alimentos.

Estrictamente hablando, freir es guisar algo en aceite o grasa hirviendo, algo que no se hace en una airfryer: como iremos viendo, con este pequeño electrodoméstico nos valemos de la grasa del alimento o de algunas gotas de aceite que dispongamos en su superficie. Segunda mentira: de freidora sin aceite, nada. Eso sí, no es lo mismo pulverizar o pintar un poquito de aceite (imprescindible contar con algunos accesorios para sacarle todo el partido) que bañar un alimento en aceite.

Esta diferencia tiene consecuencias tanto a nivel nutricional como gustativo. Con la fritura clásica  los alimentos absorben el 10% de su peso en aceite, una bomba calórica. Así que la fritura en freidora de aire es más saludable, aunque tampoco deberíamos perder de vista si el alimento en cuestión es lo más equilibrado del mundo, las cantidades o la frecuencia. Pero eso ya es otro tema.

Con una freidora de aire se cocina más saludable y se gasta menos aceite que con una freidora tradicional

Por otro lado, esa fritura en aceite aporta un toque especial de sabor que siendo sincera y con un año de uso de la mía personal, pasa factura a fritos rebozados como una croqueta o un nugget. Pero ya te adelanto que en otros alimentos el resultado es incluso mejor y que el pulverizado con aceite hace bastante el apaño.

Resumiendo, que con una freidora de aire se cocina más saludable y se gasta menos aceite que con una freidora tradicional. Por otro lado, ese calor más concentrado en un compartimento más pequeño se traduce en que se cocina antes que en un horno y este último tiene menos potencia, por lo que se consume menos electricidad.

Diseño marca de la casa

Si no fuera por la evidente diferencia de tamaño, la Xiaomi Smart Airfryer de 6,5L sería prácticamente idéntica al modelo original, esto es, con un diseño minimalista y moderno, ideal para las cocinas más actuales. No obstante, ya te adelanto que precisamente por seguir por esa senda del minimalismo mantiene el principal problema de la primera airfryer de Xiaomi: si no eres una persona muy tecnológica, puede que te cueste pillarle el punto al manejo.

Minimalismo al poder

Así, está hecha de un plástico robusto y que soporta bastante bien la temperatura. Puedes tener la freidora a la máxima temperatura durante un cuarto de hora para ejecutar cualquier preparación y apenas se va a calentar su cuerpo. Eso sí, ten cuidado porque en la parte trasera hay un par de rejillas por donde sale el aire caliente que pueden resultar críticas. En este sentido, mejor no manipularlas ni dejarlas próximas a algún material susceptible de deteriorarse con la temperatura como algunos plásticos.

Si no eres una persona muy tecnológica, puede que te cueste pillarle el punto al manejo

Mientras que las paredes laterales tienen un acabado brillante, la parte superior es mate. Después de unos días usándola para cocinar y por ende, manipulándola con las manos sucias, puedo decir que aunque el blanco es un tono bastante sufrido, la ruleta puede acabar con algún que otro pegote o resto. Como veremos más adelante, limpiarla es bastante fácil.

Volvamos al tamaño: esta es una freidora de aire enorme, lo que tiene su lado bueno y otro no tan bueno. Para quien tenga una cocina tan pequeña como la mía, es un claro hándicap porque me ha costado encontrarle un hueco. A su favor, aprovecha bastante bien sus dimensiones gracias a su forma de prisma rectangular con unos bordes ligeramente curvados que estéticamente se sienten agradables a la vista. Salvo por el detalle de la parte superior, esa superficie tan lisa y sin esquinas evita que se acumule suciedad, lo que resulta de lo más práctico para la limpieza.

La freidora es grande, el cestillo, también.

Asimismo, alberga una cesta de 6,5 litros de capacidad, aproximadamente para preparar guarniciones para ocho personas. En cuanto a su interior, está recubierto de un material antiadherente similar al teflón, dispone de una rejilla de metal que puede extraerse fácilmente y viene con una parrilla para poder cocinar a dos alturas o simplemente para que la grasa caiga al fondo y que así el alimento no quede bañado en sus propios jugos (lo que repercutiría en lo crujiente de la superficie). Como dato, no hay ningún sistema para remover los alimentos, así que tocará hacerlo a la vieja usanza: a mano.

Puedes usar el cestillo con la rejilla y con la rejilla y parrilla

En el exterior solo vamos a encontrar dos elementos: una generosa asa para tirar de ella y así extraer el cestillo o integrarlo y una ruleta con un panel OLED integrado, que sirve para el control. Así, puedes girarla y pulsarla y en el panel se muestran los diferentes mensajes.

Un control tan minimalista como preciso

La primera vez que enciendes la airfryer, aparece una configuración mínima para elegir el idioma y usar el Wi-Fi para sincronizarla con la aplicación Mi Home (gratis en App Store y en Google Play Store) del móvil. No obstante, siempre es posible volver a ese paso accediendo a los ajustes.

Todo el control pasa por esta ruleta… y el botón de on/off

Mencionaba más arriba que solo hay una única ruleta para todo, pero no es del todo cierto: justo encima y sin volumen hay un botón táctil para encenderla y apagarla. A partir de aquí aparece un menú por el que nos iremos desplazando girando levemente la ruleta a derecha e izquierda para avanzar (o retroceder) donde lo primero que aparece es el modo manual (el que permite que elijas tú tiempo y temperatura), una batería de programas predefinidos, programación y ajustes. Para entrar en cualquiera de ellos, basta con presionar el botón.

Mis padres se apañarían mejor con otros controles, por ejemplo con el sistema con dos ruletas para tiempo y temperatura o un panel táctil con iconos

Manejarla no es especialmente difícil ni para una persona tecnológica como yo ni quizás para gente medianamente desenvuelta, pero ya te adelanto que mis padres se apañarían mejor con otros controles, por ejemplo con el sistema con dos ruletas para tiempo y temperatura o un panel táctil con iconos.

Los modos predefinidos brillan por su precisión, pero siempre puedes cocinar a tu gusto en manual

Antes de hablar de la conectividad, quiero aclarar un punto. Aunque la freidora tiene Wi-Fi, lo que teóricamente abriría la puerta a un manejo a distancia desde el móvil con la app, que por ejemplo serviría para preparar la comida justo antes de llegar a casa y encontrarla recién hecha, no es el caso: no es posible encender la freidora a distancia por una cuestión de seguridad que aplica en Europa.

Habida cuenta de la restricción anteriormente mencionada y una vez encendamos la freidora a mano desde el panel, desde la aplicación podremos añadir algún minuto más, modificar los grados, ver el avance o cambiar de programa a distancia, por ejemplo mientras estamos en el sofá o trabajando en otra habitación sin necesidad de levantarnos de la silla. Dicho esto, la conectividad es totalmente prescindible (yo la usé porque lo suyo es probarlo todo), pero sí que resulta útil para tomar ideas.

Mi Home es la app general de Xiaomi y allí es donde aparecen todos los dispositivos conectados de la marca, por lo que nos centraremos en la experiencia una vez entramos dentro del icono de la freidora. La aplicación funciona bien y se sincroniza rápido con la freidora. Su interfaz es visual, colorida y bastante intuitiva, aunque choca con el diseño de la aifryer: mientras que el aparato es de lo más minimalista y moderno, la apariencia de la app está un poco pasada de moda.

La pantalla principal es un recetario con buscador que ayuda a expandir la mente porque sí, con la freidora de aire se pueden hacer muchas más cosas que patatas, croquetas y pollo frito. A su favor, el recetario es super detallado, con cantidades, paso a paso y por supuesto, el tiempo y minutos necesarios. En contra, aunque va bien surtido, no permite que la comunidad añada nuevas, lo que generaría cierta adherencia, irremediablemente la base de datos seguiría creciendo sola y daría margen para trucos.

La segunda pantalla sirve para controlar el dispositivo a distancia y es lo mismo que la ruleta, si bien además incorpora la posibilidad de anotar nuestras propias recetas. Finalmente, al tocar sobre los tres puntitos de la esquina superior derecha accedemos a los ajustes, donde destaca la automatización (crear escenas).

Cocinando: buscando el punto perfecto

El procedimiento para cocinar no tiene mucho misterio: abres la freidora, metes los alimentos en la rejilla, cierras y la pones en marcha. Eso sí, como viene con una parrilla, tienes la posibilidad de cocinar a dos alturas, algo bastante interesante para optimizar el espacio, si bien no hay un soporte para colocarla más allá del tope de la parrilla, lo que en la práctica es un par de centímetros.

Con el modo manual podremos cocinar de 40 °C a 220 °C ajustando el tiempo hasta 24 horas, pero si no tenemos muy claro tiempos y temperaturas, optar por los programas predefinidos es una buena idea para iniciarse y luego ya ajustar, porque en cualquier momento puedes tocar sobre la ruleta y modificar parámetros o directamente, pausar la preparación al extraer la cesta.

Las resistencias encargadas de calentar el aire se ubican en la zona superior

Esta freidora mueve el aire caliente con un ventilador de doble velocidad y su amplio rango de temperatura es un plus, ya que si nos vamos al límite superior tendremos un golpe de calor fuerte que puede dorar alimentos rápidamente y si optamos por el mínimo, puede servirnos para descongelar suavemente y ojo, también como yogurtera (servidora tiene una y es esencialmente mantener los tarros unas 6 – 8 horas a temperatura constante de unos 45 grados, algo que se encarga el propio aparato).

Ocupa bastante en mi cocina, pero su condición de todoterreno es un buen argumento para justificar su presencia

En pocas palabras, esta freidora es un pequeño electrodoméstico más versátil que otras: fríe, hornea, descongela, calienta, deshidrata y te prepara los yogures. Sí, ocupa bastante en mi cocina, pero su condición de todoterreno es un buen argumento para justificar su presencia.

Hay algo que me ha llamado especialmente la atención cuando empecé mis pruebas con un muslo de pollo deshuesado: al optar por el programa de ‘Alitas de pollo’ , no se limitaba a que lo seleccionaras, pusieras en marcha y listo. No, antes de empezar a trabajar preguntaba si quería en modo crujiente/desengrasado (no, no es la mejor palabra para definir que te gusta blandito y menos tostado) y si iba a cocinar en uno o dos niveles.

He ido cambiando las opciones para descubrir que lo que hace es regular el tiempo (de los 18 minutos estándar puede bajar hasta 15 o subir hasta 21), un punto de lo más interesante para personalizar la preparación a nuestro gusto. Por cierto, desde la app dispones de esas mismas opciones y también puedes cambiar el tiempo y la temperatura a mano, pero no se guarda.

Me explico: si determinas en base al uso que Xiaomi no ha acertado de pleno y quisieras cambiar algún parámetro de los predefinidos, puedes hacerlo de forma puntual, pero no para siempre. Lo que sí que se puede hacer es crear recetas personalizadas.

Aclarados estos matices, reitero algo que ya había comprobado con otras freidoras de aire: el pollo queda en airfyer como en ningún sitio,  crujiente, jugoso y en poco tiempo (el extra es que es algo menos calórico que embadurnado en aceite). Dicho esto, la potencia de esta freidora se nota mucho y para bien en preparaciones como carnes o pescados donde te interesa que el exterior quede doradito y el interior jugoso porque va sobrada.

Otra de esas preparaciones que he destinado a la freidora sí o sí es la pizza: sí, renuncio a poder meterla entera como sí que puedo hacer en el horno, pero a cambio la tengo hecha rapidísima. Y si hablamos de esas pizzas precocinadas, más todavía: pongo el programa de pizza y a los tres minutos está lista. Cuando termina, meto la otra mitad y como ya está caliente, con tres minutos le basta.

Por cierto, por defecto viene con la función de mantener caliente activada, algo interesante por si nos demoramos a la hora de sacar el alimento, para que no se quede frío.

Otra preparación imprescindible que hemos cocinado con la Xiaomi Smart Airfryer 6,5L son unas patatas fritas. Como mencionaba más arriba y teniendo en cuenta que las patatas no es un alimento graso, mejor pintarlas o pulverizarlas con aceite.

Al ser la preparación por excelencia de una freidora, también hay programa definido pero tiene una vuelta de tuerca de lo más interesante: antes de que empiece a calentar, tienes la opción de seleccionar cuántos gramos de patatas va a cocinar. Este punto es importante porque las freidoras de aire suelen tener programas predefinidos orientativos, pero obviamente no es lo mismo llenar el cestillo hasta arriba que cocinar una guarnición para una persona.

De todas las airfryer que he probado, esta es la que menor curva de aprendizaje de cocina requiere para lograr que la comida quede justo como quiero

Así, para 200 gramos lo ajusta a 11 minutos, pero si eliges 100 gramos, baja hasta 8 minutos. Al concluir ese tiempo, las patatas quedan al punto, con un tostado ligero. No obstante y como a mi me gustan tostaditas, he sacado el cestillo, lo he agitado y lo he tenido un minuto más. Es cierto que Xiaomi promete una cocción uniforme de 360 grados y en el caso del muslo de pollo lo consiguió por ambas caras sin necesidad de darle la vuelta, pero cuando cocinas pequeñas piezas de alimentos apiladas (como las patatas), no está de más remover un poco.

De hecho, de todas las airfryer que he probado, esta es la que menor curva de aprendizaje de cocina requiere para lograr que la comida quede justo como quiero. Me explico: sí, cualquiera puede meter un alimento en la airfryer y poner un programa predefinido, pero luego cada persona tiene sus gustos, añade ciertas cantidades e incluso las introduce de forma diferente (no es lo mismo una patata partida en dados que en bastones). Pues bien, esta freidora lo pone muy fácil para cocinar al gusto.

Mantenimiento: apta para el lavavajillas

Como amante de la cocina que soy, tengo la casa repleta de gadgets de todo tipo: procesadora de alimentos, yogurtera, molinillo eléctrico de sal, lekue para microondas…algunos los uso más que otros por una razón: lo fáciles (o no) que son de limpiar. Aquí solo traigo buenas noticias.

Una bayeta húmeda y listo

Como adelantaba en el apartado de diseño, que sea un prisma con bordes redondeados, una ruleta, el asa y poco más implica que si se mancha la superficie de grasa o de algún resto de comida, basta con pasarle un paño húmedo para dejarla impoluta.

Si tienes lavavajillas, la vida es bella

Obviamente lo que más se va a manchar al cocinar es el interior y la rejilla de abajo es siempre el elemento más fastidiado de limpiar, ya que sobre ella se depositan los alimentos y caen los jugos. Asimismo como tiene agujeritos, los restos se quedan adheridos. Si tienes lavavajillas, la vida es bella porque tanto rejilla como parrilla son aptas, así que las metes y te olvidas. Ojo que no es tema baladí, que hay muchísimos modelos no aptos y luego por internet te encuentras con trucos virales de limpieza para trabajar menos como cocinar una pastilla de lavavajillas en agua que pueden darte disgustos, en tanto en cuanto que calentar químicos y vaporizarlos no es lo mejor ni para tu salud ni para las resistencias.

Eso sí, el cestillo tendrás que lavarlo a mano sí o sí con agua caliente y frotar con una esponja suave con jabón. Ya te adelanto es prácticamente lo mismo que fregar una sartén. Y si como yo, no tienes lavavajillas, parrilla y parrilla irán detrás.

Xiaomi Smart Air Fryer 6.5L, la opinión de Xataka

Desde que empezó el boom de las freidoras de aire, hemos visto desfilar modelos de diferentes tamaños, potencias, diseños y precios, de modo que hoy en día puedes comprar una airfryer desde menos de 50 euros hasta unos 200 euros. No obstante, el presupuesto ideal de cada persona será el punto de equilibrio entre inversión y utilidad. Dicho esto y considerando que Xiaomi ya dio con la tecla de la calidad precio con su modelo original, esta propuesta sigue la senda pero esconde ases en la manga que la postulan a convertirse en una de las favoritas del público.

Esta propuesta sigue la senda pero esconde ases en la manga que la postulan a convertirse en una de las favoritas del público

Obviamente que sea más grande hace que esté indicada para familias u hogares donde viven unas cuantas personas (no para alguien que viva sola o para una pareja). Que sea más potente del estándar es en cierto modo consecuencia de su tamaño, aunque también que sea capaz de proporcionar más calor y hacerlo más rápido, algo que viene bien para ciertos platos. Pero lo mejor sin lugar a dudas es que Xiaomi ha buscado la versatilidad y la precisión en la preparación: ahora te sirve hasta para hacer yogures e incluso usando el programa predefinido vas a pillarle el punto a 100 gramos o 1000 gramos de patatas. No es poco, porque cocinar en una freidora puede suponer ciertas concesiones (es lo que tiene que no fría), por lo que es fundamental pillarle el punto.

A partir de aquí, la marca china ha mantenido lo que tan bien le funcionó en su primera airfryer, un diseño y controles minimalistas ideales para gente que se apaña con la tecnología (por ejemplo, la generación millennial a la que pertenezco).

Las freidoras de aire ya no son solo la novedad y esta Xiaomi Smart Air Fryer 6.5L es el mejor ejemplo: ha llegado para quedarse, ganarse un hueco con su versatilidad e incluso aspira a convertirse en imprescindible en tu cocina.

Xiaomi Smart Air Fryer 6.5L – Freidora de aire 6.5L, 1800W, 100 recetas, pantalla OLED, temperatura regulable 40°C-220°C °, Cocción uniforme 360°, blanco (Versión ES)

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El producto ha sido cedido para la prueba por parte de Xiaomi. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas.


La noticia

Xiaomi Smart Airfryer 6,5L, análisis: la freidora de aire se hace mayor en todos los sentidos

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Eva Rodríguez de Luis

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