Xataka – La loca fiebre por las letras del Tesoro: cómo España está invirtiendo más que nunca en la deuda pública

Comprar deuda pública española se ha convertido en la inversión por excelencia de la mayoría de los españoles este año. Si bien el alza de los tipos de interés y la brutal inflación han golpeado con fuerza en bolsillo de las familias con hipotecas y rentas bajas, ha habido otro ganador de la coyuntura económica actual: el inversor de productos de renta fija como letras del Tesoro, bonos del Estado y obligaciones, cuyos rendimientos se sitúan en máximos desde hace casi una década.

Este año, los españoles han dejado un récord sin precedentes de inversión en letras del Tesoro.

Los datos. Esta alta rentabilidad de la deuda a corto plazo ha originado en los últimos meses colas y colas de particulares (y muchísimos jubilados) en el Banco de España. También problemas para obtener cita previa o caídas de la web del Tesoro. Todo ello pasará a la posteridad. El objetivo: comprar letras del Tesoro. Los españoles han incrementado su inversión hasta superar los 28.000 millones de euros este 2023, un récord. Sobre todo teniendo en cuenta que en 2022, cuando empezaba a incrementarse su rentabilidad, la inversión de los hogares apenas rondaba los 99 millones de euros.

En total, la participación de las familias se ha multiplicado por 216 en un año, según cifras oficiales del Banco de España.

¿Qué son? El Estado emite deuda pública, como letras del Tesoro, para financiar y sostener el gasto público. Los ahorradores e inversores pueden comprar estos activos con la finalidad de obtener una rentabilidad (que conocen de antemano) para su capital. Estos se emiten a corto plazo (inferior a un año) y al descuento, es decir, dan derecho a cobrar una cantidad prefijada en una fecha acordada. La diferencia entre el precio de adquisición y el precio de reembolso es la rentabilidad que ofrecen.

¿Cómo funcionan? Se emiten mediante subasta. Los inversores presentan al Tesoro sus peticiones de compra, y este decide el precio mínimo que acepta recibir. El importe mínimo de cada petición es de 1.000 euros y las que superen esta cantidad han de ser múltiplos de 1.000 euros. Las hay de varios tipos, en función del tiempo que vayamos a querer esperar para recibir el valor nominal. Cada mes el Tesoro emite Letras a 3, 6, 9 y 12 meses. El interesado paga al principio y al cabo de ese tiempo recibe el valor nominal. Y aquí es donde llega la incógnita de por qué están atrayendo tanta atención.

¿Por qué? Porque sus rendimientos han llegado a superar la marca del 4%, situándose en la última subasta en 3,7%. Todo comenzó cuando el Banco Central Europeo (BCE) comenzó a elevar los tipos de interés entre agosto y septiembre, lo contamos en Xataka. Fue entonces cuando la rentabilidad de la deuda española de corto plazo pasó de situarse en terreno negativo (en el que estaba desde 2015) a convertirse en una forma de retribución para los inversores. Desde entonces, y a medida que la institución iba decretando más aumentos de los tipos de interés, la rentabilidad ofrecida por las letras siguió subiendo.

Según comenta Josep Soler, consejero ejecutivo de la Asociación Española de Asesores y Planificadores Financieros (EFPA) en este artículo de La Vanguardia, es lógico “apostar por colocaciones que tengan un rendimiento que permita como mínimo mantener el poder adquisitivo”. Y apunta a que la deuda pública es en este momento una buena colocación para los ahorradores conservadores: “A diferencia de lo que ocurre con los activos de renta variable, en la renta fija el inversor sabe de antemano la rentabilidad que conseguirá en un plazo determinado. Y dentro de esta tipología de productos de inversión, es la más segura siempre y cuando esté respaldada por países que tengan un rating elevado, como es el caso de España».

¿De cuánto hablamos en total? El Tesoro Público español colocó ayer 1.741,97 millones de euros en la última subasta del año, de letras a 3 y 9 meses, y lo ha hecho elevando la rentabilidad a 3 meses y recortando un poco la remuneración ofrecida a los inversores por la referencia a 9 meses. En cualquier caso, el interés ofrecido por estos valores se sitúa alrededor del 3,7%. Para que os hagáis una idea: la demanda conjunta de ambas referencias ha llegado a duplicar lo adjudicado, con unas solicitudes de 4.917,88 millones de euros.

Hogares, principales inversores. Como decíamos antes, la alta rentabilidad ha hecho que los hogares e instituciones no financieras hayan incrementado drásticamente su participación en este tipo de inversión, pasando de una cuota del 0,1% en septiembre de 2022 a casi el 30% en septiembre de 2023. De hecho, los hogares ya son por segunda vez en la historia los mayores tenedores de letras del Tesoro español, según datos del Banco de España. Por delante incluso de los inversores extranjeros (18.704 millones), las instituciones financieras monetarias (11.054 millones) los fondos del mercado monetario (10.217 millones) y las Administraciones públicas (3.732 millones).

Imagen: Luis O. Boettner (Flickr)

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La loca fiebre por las letras del Tesoro: cómo España está invirtiendo más que nunca en la deuda pública

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por
Albert Sanchis

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