Xataka – He probado la semana de cuatro días y voy a extender el piloto cuatro meses más: retos y consecuencias de la experiencia en Good Rebels

La empresa española Good Rebels puso en marcha en verano un proyecto piloto de semana laboral de cuatro días en la que se libraba los viernes. Ahora, y tras analizar la experiencia y los datos recabados, la compañía va a ampliar esta experiencia hasta finales de enero.

Aunque reconoce que sigue teniendo dudas, Fernando Polo, su director general, reconoce que a día de hoy está más convencido de la posibilidad de que este tipo de jornada pueda llegar a imponerse, al menos en su compañía. Algo que, insiste, está marcado como objetivo, pese a que, reconoce, son muchos los retos que hay que superar.

Estos son los datos de la experiencia

Empecemos por la experiencia recabada que, en términos generales, puede decirse que ha sido positiva puesto que se ha decidido ampliar este piloto de semana laboral de cuatro días.

Esta ampliación “en modo experimento” está concebida también para poder hacer más mediciones y tener más datos. “Septiembre fue el mes crítico del piloto que hemos hecho”, reconoce Polo, puesto que fue el de más carga de trabajo.

Good Rebels ha hecho dos encuestas: una a todos sus empleados y otra a los directores de negocio para conocer las sensaciones que transmiten los clientes. “No ha sido una encuesta directa a los clientes, pero la haremos”, explica.

De la encuesta interna, han contestado 130 personas: el 98% cree que la semana laboral de cuatro días es algo adecuado y el 86% reconoce que ha introducido cambios en cómo trabaja para ser más productivo.

Cambios organizativos

En este punto, Polo reconoce que no se ha indagado en cuáles han sido esos cambios que los propios trabajadores han realizado, pero asegura que sí va a ser una de las cuestiones que se va a formular en la próxima encuesta que se haga, para finales de noviembre.

En general, Polo cree que todos los empleados han empezado a ser más conscientes de si una reunión es necesaria o no, la necesidad de no alargarlas y de mejorar la comunicación asíncrona. “Se está produciendo una mejora en productividad y en la gestión del tiempo”, relata, añadiendo que el 88% de los empleados sienten que “mantienen su energía” durante el día en esta jornada de cuatro días.

Polo reconoce también, en este punto, que la pandemia ha sido clave para que se estén produciendo todos estos cambios. “La Covid ha hecho que todas las empresas vean que el teletrabajo funciona, que no hace falta estar todos presentes físicamente en una reunión…”.

Trabajar en viernes

El modelo de cuatro días por el que apuesta Good Rebeles es el de no trabajar los viernes (salvo que esa semana haya habido un festivo, en cuyo caso sí se trabaja ese viernes).

Polo asegura que, para una empresa de servicios profesionales, es lo más cómodo de organizar. “Es más fácil de sincronizar a todo el mundo. Si haces turnos, en algunos proyectos no coincides”.

En este punto, reconoce que una de las cosas que más interés tienen es en saber si realmente los empleados pueden no trabajar en viernes. Según la encuesta llevada acabo, el 36% reconoce que ha tenido que trabajar dos viernes en un mes, el 42% uno y el 10% todos los viernes. Sin embargo, preguntados por el nivel de trabajo de esos días, el 24% reconoce que fue muy ligero y que apenas conllevó una hora o dos de trabajo, aunque para un 43% le supuso estar a mitad día trabajando.

Polo asegura que el lograr no trabajar un viernes es, probablemente, una de las cosas que más tiempo va a conllevar. Y aunque remarca que la idea es que se pueda llegar a conseguir esta jornada de cuatro días, también subraya que los viernes “son día laborable” por lo que, confiesa, han tenido que tener alguna conversación con algún empleado para recordar que, si un cliente tiene una necesidad, hay que solucionarla.

“Vamos a mantener hasta final de enero este piloto, pero todos debemos ser conscientes de que no demos por sentando que está en el convenio de trabajo”, delimita.

Qué dicen los clientes

Aunque aún no se ha hecho una encuesta directa con ellos, Fernando Polo asegura que los comentarios recibidos de los clientes son, en el 70% de los casos, positivos y un 15% neutrales ante esta organización laboral. “Es una de las principales razones por las que hemos decidido prolongar este piloto”, asegura.

Además, explica que los clientes también están siendo respetuosos con esta decisión de no trabajar los viernes.

Qué pasará este trimestre

Fernando Polo asegura que este último trimestre del año es para su empresa, como para muchas otras, el más importante del año: el 50% de su beneficio se produce en estos meses.

Por eso, lo que pase de aquí a finales de enero será clave para comprobar si realmente funciona o no esta semana laboral de cuatro días. En este sentido, Polo tiene el convencimiento de que subirá la incidencia de personas que hayan tenido que trabajar los viernes (“me da miedo el número de viernes”, confiesa) y, por tanto, cree que se producirá más tensión y fricción. Pero “si el nivel de insatisfacción no se dispara y la energía sigue siendo buena”, la compañía podría ampliar aún más este piloto.

Impacto social

“No estoy seguro, porque sigo teniendo muchas dudas, pero estoy más convencido que hace cuatro meses de la posibilidad de sacar esto adelante”, confiesa.

Aunque algunas de esas dudas viene por la relación y contratos que se puedan o no firmar con clientes, Fernando Polo asegura que no hay “fórmula mágica” para que esta semana de cuatro días funcione pero que al menos se queda con la sensación de lograr, como empresa, tener un impacto social y explorar otras formas de organizar el trabajo.


La noticia

He probado la semana de cuatro días y voy a extender el piloto cuatro meses más: retos y consecuencias de la experiencia en Good Rebels

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Arantxa Herranz

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